22/05/2017@23:24:03
Un novillero a la antigua, más o menos. Y dos a la posmoderna (y perdonen el palabro). El venezolano Jesús Enrique Colombo, que debutaba en la cátedra venteña, demostró que con sus lógicas imperfecciones, quiere ser figura o al menos vivir de su profesión, siendo el protagonista positivo del festejo en el que dio una aplaudidísima vuelta al ruedo. En cambio sus compañeros de cartel, los sevillanos Pablo Aguado y Rafael Serna, parece que ya tienen varios cortijos por sus actuaciones escasas de entrega. Todo ante un noble encierro de El Montecillo muy aptos para el triunfo.