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Varios de los árboles secos del parque de las Cruces.
Varios de los árboles secos del parque de las Cruces. (Foto: Mesa del Árbol Carabanchel)

La sequía y la falta de mantenimiento amenazan al parque de las Cruces de Carabanchel

sábado 15 de agosto de 2020, 09:06h

Aunque en los últimos días las tormentas de verano hayan sido protagonistas en toda la Comunidad de Madrid dando un respiro al sofocante calor de los meses estivales, lo cierto es que las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones forman parte del día a día de los madrileños desde el mes de mayo. El problema viene cuando este calor seco es continuado y provoca el secado de multitud de plantas y árboles, que necesitan agua para seguir con vida.

La sequía afecta, sobre todo, a la vegetación de parajes naturales, pero no debería de ser un problema para las plantas y árboles de los parques municipales, cuyos Ayuntamientos son los responsables de su regado continuo para mantenerlo en buen estado. Sin embargo, siempre existen excepciones. Una de ellas es la del parque de las Cruces de Carabanchel, cuyos vecinos llevan denunciando por segundo año consecutivo la ausencia de riego y mantenimiento en la que se encuentra.

Los vecinos se reunen los sábados con garrafas de agua que llenan en sus casas

Ubicado entre los distritos de Latina y Carabanchel, el parque de las Cruces cuenta con casi 19 hectáreas de extensión y en su interior se encuentra desde un auditorio al aire libre con capacidad para 3.000 espectadores hasta pistas deportivas o un estanque y una pequeña ría. Contiene grupos de arbolado de diversas especies como pinos, cedros, cipreses o almeces, siendo este último tipo de árbol el que se encuentra en peor estado.

Desde la Mesa del Árbol de Carabanchel, asociación vecinal fundada en 2017 para proteger la zonas verdes y el patrimonio del barrio, se pusieron en contacto con el Ayuntamiento para tratar de solucionar el problema. La empresa contratada por el Consistorio para regar esa zona negó que no se estuviera manteniendo la vegetación y, a pesar de que los vecinos insistían en que nadie regaba el parque, los árboles continuaron sin recibir agua.

Acción vecinal de regado de los almeces

Así que, ante la pasividad de los organismos públicos y viendo que el pulmón del barrio cada vez se encontraba menos verde, desde la Mesa del Árbol decidieron actuar por sí mismos y promovieron, a través de las redes sociales, una acción vecinal de riego. El grupo, formado por vecinos y familiares, se reúne los sábados por la mañana y, con sus propias garrafas de agua llenadas desde casa, se dirigen hacia el parque y riegan el máximo terreno posible, con la dificultad añadida de que las fuentes del recinto no están en funcionamiento para evitar contagios por coronavirus. Dicha acción tienen prevista seguir haciéndola durante lo que queda de mes y septiembre.

Fernando Gómez, uno de los socios fundadores de la asociación, apunta que este tipo de iniciativas las están poniendo en práctica “a la desesperada” y describe el parque como “un secarral”. Además, matiza que, aunque ellos puedan mantener con vida una parte de la vegetación, el parque llega hasta la zona de Aluche, y ellos no tienen capacidad para alcanzar esa zona.

Asimismo, Gómez denuncia que, desde fuera, parece que el parque esté muy cuidado. “No entendemos por qué las praderas que están al borde de la Avenida de los Poblados sí se riegan, pero cuando entras unos 20 o 30 metros, las zonas se encuentran muy dejadas”. Y añade que, en espacios en los que otros años se había instalado riego automático, como en las pistas deportivas, ya no ha quedado rastro de ello.

En el parque viven unos 65 almeces y cada año que pasa, el riesgo de sequía se cierne sobre ellos. “Si esto sucede lo más fácil y barato para la empresa que lleva el mantenimiento es cortarlos”, matizan desde la asociación, y añaden que, desde el año 2016 solo se han plantado 20 árboles en los 500.000 metros cuadrados de terreno con los que cuenta el parque de las Cruces. La entidad acusa al Ayuntamiento de talar unos cuatro o cinco árboles anuales y no reponerlos, y recuerdan que, por contrato, cuando un árbol se seca o se cae tienen que poner otro nuevo. “Hasta que volvamos a tener la misma masa arbórea pueden pasar varios años”, manifiestan.

Desde Mesa de Árbol se muestran convencidos de que, si hubiera una persona encargada del mantenimiento y del control del parque (supervisión del riego, caída de árboles, trata de aguas estancadas…), como gozan otros espacios verdes de la capital como Casa de Campo o El Retiro, el parque de las Cruces “podría convertirse en un pulmón verde”.

"Riegos estipulados"

Fuentes del Ayuntamiento del área de Medio Ambiente han explicado a Madridiario que “la zona referenciada está compuesta por almeces y todos los ejemplares están consolidados con más de siete periodos vegetativos desde su plantación”. Además, han señalado que “dado que son ejemplares consolidados, estos no requieren de riegos adicionales, pues son árboles con alta capacidad de resistencia a la sequía”.

Desde el Consistorio apuntan que la empresa encargada de la conservación del parque realiza los riegos estipulados en los pliegos de condiciones técnicas consistentes en dosis iguales o superiores a los 50 litros de agua por unidad, “tanto para los árboles recién plantados como para los no consolidados” y que, además, adicionalmente, se realizan riegos de refuerzo en el caso de detectar árboles jóvenes que presentan déficit hídrico.

Por otra parte, confirman que en dicho parque se han plantado 440 árboles desde la campaña de plantación 2013-14 hasta la actualidad y que este año, tras valorar las posibles nuevas plantaciones, se incluyeron 20 unidades en la campaña ordinaria.

Mesa de Árbol

La asociación cuenta con un equipo multidisciplinar formado por Ingenieros Forestales, Jardineros, Arquitectos, personal cualificado en Arboricultura y técnicos en Urbanismo, que desde su creación pusieron el foco en la defensa de las zonas verdes, parques y jardines de Carabanchel.

En 2018 comenzaron a realizar actividades relacionadas con ello, entre las que se encuentra la campaña de “Apadrina un alcorque”, a través de la que pretenden evitar que se sequen este tipo de árboles que se encuentran desperdigados por el barrio.

La acción consiste en elegir un alcorque cuyo color del tutor de madera sea rojo, pues es el color de plantación de este año, y son los que necesitan un mayor suplemento de agua, y encargarse de su regado. Con un riego semanal de 8 a 10 litros debería de ser suficiente.

También se encargan de realizar otros proyectos, como visitas guiadas al parque de las Cruces para que los vecinos puedan conocer el estado en el que este se encuentra, y realizan charlas una o dos veces al año con especialistas del sector para ayudar a la concienciación medioambiental de los vecinos.

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