www.madridiario.es
Obra de teatro La señora y la criada
Ampliar
Obra de teatro La señora y la criada (Foto: Sergio Parra/CNTC)

La señora y la criada: un vodevil de Calderón

martes 17 de diciembre de 2019, 19:30h

Tras el gran drama La vida es sueño, la Compañía Nacional de Teatro Clásico estrena otro texto de Calderón de la Barca: La señora y la criada.

La Joven Compañía protagoniza, como en el drama anterior, esta comedia que dirige Miguel del Arco sobre la versión de Julio Escalada. Gracias a esta programación el espectador puede admirar la versatilidad del gran Calderón. Porque La señora y la criada responde a lo que hoy conocemos como vodevil, género que raramente se asocia con este autor del Siglo de Oro. Aunque La dama duende, muy representada siempre, ya es un ejemplo perfecto de las comedias calderonianas.

La señora y la criada es una comedia palatina prácticamente inédita en nuestros escenarios. Acierta la Compañía Nacional en representarla. Escalada ha sido respetuoso con el texto original, potenciando la parte lúdica y arreglando un final lógico, más comprensible que el primitivo. No ha tenido empacho, junto a Del Arco, en proporcionarnos la ocasión de reírnos con Calderón.

Diana y Crotaldo, los protagonistas, están destinados a una boda de conveniencia política aunque cada uno de ellos tiene su propio enamorado. Conseguir romper el compromiso origina una serie de peripecias, especialmente enrevesadas cuando Diana regala uno de sus vestidos a su criada Gileta. Ese regalo será el origen de la confusión que hace pasar por señora a la sirvienta. Diana, a su vez, se hace pasar por la criada. Padres, pretendientes y enamorados se ven enredados en raptos y huidas.

Las peripecias amorosas transcurren entre Mantua y Parma, lo que sirve de pretexto a los responsables para llevar la ambientación a la Italia de los años cincuenta, con hilarantes aportaciones musicales y coreográficas, especialmente brillantes en las transiciones de escenarios. Una funcional escenografía de Amaya Cortaire sirve perfectamente a delimitar los distintos espacios.

La Joven Compañía, en su conjunto, es un instrumento interpretativo que, en manos de Miguel del Arco, alcanza un gran nivel de calidad. Su energía permite al director imprimir un ritmo trepidante a la representación en la que las ensoñaciones amorosas de Diana o Crotaldo ponen un punto de relajo y romanticismo. Esta promoción ya demostró en La vida es sueño, que cuenta con excelentes actores jóvenes que ya dominan el difícil teatro en verso. En la nueva producción demuestran, además, su capacidad para el canto o el baile, permitiendo asegurarles un gran futuro en nuestra escena. Irene Serrano y Alejandro Pau encarnan a los protagonistas. Alba Recondo es la criada con ínfulas de señora. En el reparto figuran también Mariano Estudillo, Víctor Sainz, José Cobertera, José Luis Verguizas, Anna Maruny, Aisa Pérez y Pau Quero. Como contrapunto a la tropa juvenil interviene José Luis Martínez con dos descacharrantes composiciones de los padres de los enamorados.

Esta función puede ser de las más idóneas para que los nuevos espectadores se acerquen a nuestro teatro clásico aunque parece que ya no hay entradas para ninguna función, que se ofrece en la sala pequeña, de escaso aforo. El nuevo equipo del Clásico debería ir pensando en una reposición.

La señora y la criada se representa en el teatro de La Comedia hasta el 2 de febrero.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios