La VII Jornada de Educación, organizada por Madridiario, ha reunido este lunes en el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) a expertos y representantes institucionales para analizar la situación del sistema universitario madrileño, que representa en torno al 20 por ciento del español en cuanto a volumen de estudiantes, egresados y personal docente e investigador, se ubica en una de las comunidades autónomas con mayor riqueza del territorio nacional y es referente tanto en facultades públicas como privadas.
El presidente de los grupos Madridiario y Diariocritico, Constantino Mediavilla, ha presentado esta jornada con el título 'Madrid Comunidad Universitaria', que ha comenzado con unas parabras de Pablo Olalquiaga Bescós, vicedecano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM).
A continuación, el encargado de abrir el encuentro ha sido el consejero de Educación y Universidades de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, quien tiene un objetivo claro: conseguir situar la región en el centro de la comunidad universitaria internacional en español y, ha añadido que el hecho de que Madrid sea ya un puente de facto entre iberoamérica y Europa, puede servir de "palanca" para conseguir dicho objetivo.
Para Ossorio, el ecosistema del que disfrutan las seis universidades públicas y las 12 privadas que se encuentran en el territorio madrileño es más que adecuado para lanzar Madrid en la posición más importante de la comunidad hispanohablante a nivel mundial.
"Queremos relanzar nuestra región como una comunidad universitaria con creciente proyeccion internacional y cada vez con mayor atracción de talento dentro y fuera de España. Hay casi 100.000 alumnos de otras regiones españolas y 32.000 extranjeros, pero aspiramos a más porque hay aún mucho potencial por desarrollar. En este sentido, uno de nuestros objetivos es la puesta en valor del español como gran ventaja competitiva de las universidades madrileñas en el mundo. Nuestra lengua hablada por casi 600 millones de personas", ha explicado Ossorio.
'Madrid, espacio abierto'
Tras la intervención del consejero, ha comenzado la primera mesa de debate, 'Madrid, espacio abierto', donde se ha realizado una radiografía del sistema universitario madrileño en cuanto a su apertura a estudiantes extranjeros. Federico Morán, director de la Fundación para el Conocimiento madri+d, Segundo Píriz, rector de la Universidad Internacional de la Empresa (UNIE), Jaime Caruncho, director de Operaciones de Mi campus Residencias y Santiago Llorente, alcalde de Leganés, han intervenido en el debate.
El director de la Fundación para el Conocimiento madri+d ha subrayado que Madrid se encuentra alineado con un mismo proceso que ha tenido lugar en paralelo en Europa: "Ser un espacio de convergencia en el que no se hable exclusivamente de universidad, de transmisión de conocimiento, sino de tener en cuenta otros dos elementos, la investigación y la innovación. Cuando se potencian estos tres pilares la universidad alcanza la capacidad de "transformar un territorio y que una región entera sea un hub de innovación e investigación".
El rector de la Universidad Internacional de la Empresa (UNIE) ha destacado la necesidad de "hacer un esfuerzo aún mayor para que nos sitúen - a España- a nivel internacional no solo por turismo, por playa, por fiesta, por Madrid y Barça, sino por nuestras universidades". Tal como ha expuesto, 39 universidades nacionales se encuentran entre las 1.000 mejores del mundo, según coinciden diversos rankings. Sin embargo, ninguna se posiciona entre el selecto grupo de las 100 mejor consideradas.
En la internacionalización de la universidad también entran en juego otros actores fundamentales para que el estudiante disfrute de una experiencia completa en su ciudad de destino. El director de Operaciones de Mi Campus Residencias, el segundo mayor operador a nivel nacional de este sector con 6.000 usuarios, ha incidido en que desde este ámbito también pueden "acompañar en el proceso de atraer talento a Madrid". "Facilitamos esa llegada a la universidad y que los alumnos estén centrados en lo importante: en el éxito académico", ha señalado.
El alcalde de Leganés ha cerrado el turno de exposición aportando la experiencia de una ciudad de tamaño medio en la que se localiza un campus de 10.000 alumnos: el de la Universidad Carlos III de Madrid. "Todas las ciudades quieren ser ciudad universitaria porque tiene ventajas para la economía local", ha aseverado. Tal como ha detallado, supone un empuje para la hostelería y para el alquiler de vivienda particular, así como un "impulso a los recursos culturales y deportivos" que estos estudiantes demandan. Por todo ello, los beneficios de albergar una universidad "son muy destacabales".
'Madrid, comunidad universitaria'
El director general de Universidades de la Comunidad de Madrid, Ricardo Díaz, el director de Eurocolegios Casvi, Juan Luis Yagüe, y el director general de la Universidad de Villanueva, Pedro Irastorza, han sido los integrantes de la segunda mesa titulada 'Madrid, comunidad universitaria' en la que han debatido largo y tendido sobre aspectos como la vocación, la labor docente, la importancia de las formaciones complementarias, la internacionalización o la empleabilidad, algunas de las claves en el tránsito hacia la universidad del futuro.
“Nadie va a ser bueno en algo que no le gusta”. Así de tajante se ha mostrado Yagüe en cuanto a la importancia de la vocación, tanto para los alumnos como para los propios docentes. “Les decimos a nuestros alumnos que deben estudiar aquello que verdaderamente les gusta. Aquello que les apasione”, añade. Para ello, desde Eurocolegios Casvi apuestan por “conseguir que el niño reflexione, desde segundo o tercero de la ESO, acerca de aquello que le gusta y en qué ámbito y carrera se podría desarrollar. Los programas de orientación cumplen una función muy importante a este respecto”.
Esta apuesta por la vocación, no obstante, no sería posible, sin profesores competentes y que sean capaces de, más allá del currículo, formar personas. “La buena formación de los alumnos la crean los buenos docentes, docentes vocacionales, que se empleen con pasión y amen su labor. Muchas veces nos olvidamos de los docentes y son fundamentales a la hora de formar de manera integral a los estudiantes. Que sean buenos profesionales y, sobre todo, personas capaces de salir a la sociedad y transformarla. Desde el colegio a la universidad, los profesores deben ser un ejemplo y enamorar al alumno”, ha apostillado Díaz.
Por su parte, Irastorza ha puesto el foco en la importancia de combinar formaciones que, hasta la fecha, habían sido compartimentos estancos, sin relación alguna entre sí, para ofrecer una formación más completa y orientada hacia una mayor empleabilidad. “Debemos combinar distintas formaciones, incluso entre ciencias y letras, y conjugar así profesionales más completos”, asegura. No obstante, a juicio del director general de la Universidad Villanueva, no es alcanzable con una regulación tan rígida como la actual. “No es bueno para la sociedad que todo esté tan regulado. Es importante que toda formación cumpla con los estándares de calidad, pero siempre primando la libertad. Cada universidad tiene sus especialidades. Hay que respetar eso y que no todos los centros sigan un patrón único”, ha advertido.
‘Madrid, excelencia en español’
En la última mesa, denominada ‘Madrid, excelencia en español’, el debate ha girado en torno a tres conceptos principales: el futuro del modelo híbrido, el concepto de la calidad universitaria y la reivindicación de la lengua y cultura española como elementos diferenciadores. En ella han participado Fidel Rodríguez, viceconsejero de Universidades, Ciencia e Innovación de la Comunidad de Madrid, Jose Vicente Saz Pérez, rector de la Universidad de Alcalá de Henares, y Ramón Arilla, rector de ESIC.
Según Arilla a día de hoy sigue sin haber conseso sobre el concepto de la calidad universitaria. "Cada generación estima que la suya fue mejor que las posteriores", ha asegurado, para lanzar después la idea de que este concepto se sustenta en una permanente voluntad de cambio por parte de las instituciones y de las administraciones públicas. Así, ha compartido una reflexión sobre diferentes formas de "medir" la calidad de las universidades, que discurren desde su capacidad económica (infraeastructura, docentes) hasta el grado de satisfacción de los estudiantes.
En este punto, Saz ha compartido su opinión al respecto. Para él, el mayor y mejor índice para medir la calidad universitaria es la impresión del estudiante: "Es el grado de satisfacción de la persona con el producto que recibe, en este caso, la formación". En cuanto a otro de los temas que han colmado la mesa de debate, el futuro de la no presencialidad, ha defendido que una formación de postgrado nunca debería ser totalmente online, ya que la interacción presencial con los compañeros y los docentes supone a su juicio una parte insustituible del proceso. Esta opinión ha sido compartida por el rector de ESIC, que también apuesta por un modelo híbrido. "Yo no me imagino un máster que sea 100 por 100 online, que los hay ahora", ha asegurado.
Por último lugar, sobre el valor del español para las universidades madrileñas, el viceconsejero de Universidades ha destacado la posición de la Comunidad de Madrid ante el mundo hispanohablante. "Somos el nuevo Miami", ha explicado, en la misma línea que la presidenta de la región en cada ocasión en la que expone el foco de atracción empresarial y cultural que supone la capital de España. Así, para el ecosistema universitario madrileño la lengua y la cultura españolas suponen una característica muy útil y efectiva a la hora de atraer talento extranjero y latinoamericano.
'Marca España' educativa
La clausura del encuentro ha corrido a cargo de la presidenta de la Institución Educativa SEK, Nieves Segovia, quien ha lanzado la propuesta de crear una 'marca España' educativa. La ponente ha reflexionado sobre las necesidades del sistema educativo y ha focalizado en la primera etapa académica la adopción de los primeros pasos que deben darse para un cambio de paradigma por el que España establezca un modelo de Educación tan reconocible como el francés, el alemán, el británico o el americano. "Necesitamos generar una marca educativa reconocible como país y eso arranca en la escuela", ha manifestado.
En los citados modelos estranjeros, ha afirmado, "sabemos que la experiencia es distinta" y Segovia entiende que a eso debería aspirar España. Un sistema con signos distintivos, "por supuesto apalancado en el español y la cultura española", ayudaría a "atraer mucho más talento y afinidad". Y es que, como ha apuntado, cuando alguien se forma en un determinado sistema "crea más lazos si cabe y una mayor voluntad de continuar contribuyendo a esa cultura en la que ha estudiado".
La responsabilidad de impulsar la conformación de un modelo propio recaería sobre un "ecosistema mucho más robusto". "Las universidades no lo van a hacer todo, ni siquiera una pequeña parte", ha advertido. En este ambicioso proyecto se necesita la aportación de empresas, industrias, instituciones, fundaciones y la administración, entre otros agentes. "Para reinventarnos teneemos que aprender todos juntos, todos de todos", ha subrayado.
El evento, que ha podido seguirse por streaming en Madridiario y en redes sociales bajo el hashtag #MadridUniversitaria, ha estado patrocinado por la Comunidad de Madrid, la Universidad Camilo José Cela, Planeta Formación y Universidades y Mi Campus, con la participación del Colegio Oficial de Arquitecto de Madrid, Casvi y Diariocritico.
44707 | Por qué limitarse? - 25/10/2022 @ 10:25:37 (GMT+1)
Por qué limitarse a ser un referente universitario en el mundo hispanohablante cuando el referente en lo universitario es norteamericano, inglés, alemán, escandinavo, chino o japonés? Esto es como aspirar a ser el referente del furgón de cola. La inteligencia, la investigación y desde luego la competencia internacional no saben de fronteras lingüísticas. Incluso los coreanos, pobres y analfabetos en los años 50, nos superan en los rankings universitarios. Más provinciano esto, imposible. Seamos por favor más ambiciosos y que los extranjeros quieran estudiar en España, y en español, por la excelencia en materias fuera del español. Si no, esto es turismo universitario puro. Y poner los medios para que esa excelencia sea factible. Será una inversión en el cambio del modelo productivo. De lo contrario, tendremos España vaciada crónica.