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Vecinos de la asociación Manzanares- Casa de Campo, despejando los accesos a casas y negocios.
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Vecinos de la asociación Manzanares- Casa de Campo, despejando los accesos a casas y negocios. (Foto: Asociación Vecinal Manzanares-Casa de Campo)

Las redes vecinales, volcadas con la retirada de nieve pese a la escasez de sal y medios

Todoterrenos para llegar al hospital

martes 12 de enero de 2021, 07:00h

Los estragos de la borrasca Filomena mantienen bloqueado gran parte del callejero de Madrid. Las principales vías de la ciudad presentan al menos un carril de circulación abierto al tráfico después de dos intensas jornadas de trabajo para los operarios municipales y los servicios de emergencias, pero las calles secundarias continúan impracticables. Ante esta circunstancia, las redes vecinales se han movilizado para retirar la nieve, pero avanzan con lentitud por sus medios rudimentarios y los problemas para acceder a los puntos de distribución de sal.

"Estamos limpiando de la manera más casera y primitiva, con los recogedores de casa porque nadie tiene palas", señala Víctor Rey, presidente de la Asociación Vecinal Sol-Barrio de las Letras. Medio centenar de vecinos de la zona despejó el domingo las calles Alameda, Fúcar, San Pedro, Almadén y parte de San Blas. Lo hicieron "picando hielo centímetro a centímetro", una operación que repitieron este lunes.

El personal del Ayuntamiento limpió el domigo las calzadas de la calle Atocha y de la Gran Vía mientras los vecinos se afanaban en crear accesos seguros a los portales y al Centro de Salud Alameda. Ayer aún quedaba "hasta medio metro" de nieve en puntos de las calles Príncipe, Prado o el entorno de Jacinto Benavente, relata Rey, quien estima que aún restan "dos semanas, tranquilamente" para recuperar la movilidad total.

Vecinos de la asociación Manzanares- Casa de Campo, despejando los accesos a un centro de salud. (Fuente: Asociación de Vecinos Manzanares-Casa de Campo)

Mientras tanto, se ha reactivado el grupo de voluntarios de la asociación que hizo "recados puntuales" a las personas mayores durante la pandemia. "Una mujer necesitaba una medicación y hemos hablado con la farmacia, que se la llevará directamente a casa", comenta. Casos similares de solidaridad vecinal se repiten por todos los distritos de la ciudad, como Villaverde, donde una señora que se ha caído este lunes y se ha roto la muñeca ha encontrado en un vecino con un vehículo 4x4 su ambulancia hasta el hospital, tal como relata Antonio Abueitah, portavoz de la Asociación de Vecinos Independiente de Butarque (AVIB).

Las quitanieves ya han pasado zonas como Ciudad de los Ángeles y los trabajadores municipales han intervenido "con cepillos, pero sin palas" en la calle Berrocal y alguna residencia. Sin embargo, la práctica totalidad de las vías del distrito, las inmediaciones de colegios y pistas deportivas siguen cubiertas por un tomo de nieve, a excepción de las calles Estefanía, Hulla o Calcio, donde ya han actuado los vecinos. El principal problema a combatir es que las bajas temperaturas conviertan en pistas de hielo las calzadas, para lo que se requieren toneladas de sal que llegan por cuentagotas, denuncia Abueitah.

"Intentamos conseguir sal en el punto habilitado por el Ayuntamiento en San Cristóbal, pero era inaccesible porque andando eran más de 45 minutos y no se podía llegar en coche", lamenta. Ante este contratiempo, experimentado también en otros barrios, el Consistorio madrileño decidió duplicar los puntos de distribución de sal abriendo 21 nuevos en las propias sedes de las Juntas de Distrito. Así, desde la tarde del lunes se encuentran operativos hasta 42 espacios para cargar este antídoto contra las heladas, que pueden generar serias afecciones a la movilidad en las próximas horas.

No obstante, desde AVIB trasladan la imposibilidad de llegar a la sede de la JMD de Villaverde para recoger la sal. "Tienen que llevarla hasta los barrios", reclama el portavoz, quien afirma entender la "excepcionalidad" de la situación, pero considera que esto no justifica que el Gobierno local falle en "algo tan simple" como el suministro de sal. "El voluntariado está muy bien, pero no podemos sustituir la incapacidad del Ayuntamiento y las empresas de limpieza con contratos multimillonarios", lanza.

Mismo obstáculo para recoger la sal proporcionada por Cibeles ha encontrado la asociación Manzanares-Casa de Campo. El Ayuntamiento la repartía en un Punto Limpio en la calle Arquitecto López Otero, un lugar "de difícil acceso sin coche", indica el presidente, Alberto Sánchez. El domingo lograron que un todoterreno llegara hasta allí, pero "ya se había acabado la sal". Así, tan solo pudieron esparcir por la calles "tres o cuatro paladas por persona, algo insuficiente".

En todo caso, los vecinos llevan dos días organizando quedadas para liberar las entradas de colegios, farmacias y mercados, así como para retirar la nieve de casas bajas en las que reside gente mayor que solicitó su ayuda. "Los operarios municipales han despejado algunas calzadas, pero sigue habiendo muchas por las que no ha pasado nadie", aclara Sánchez.

Agricultores y scouts al rescate en los municipios

Asimismo, la movilización vecinal también está presente en distintas localidades de la región afectadas por Filomena. Para mitigar las consecuencias del temporal, una docena de jóvenes adscritos al Grupo Scout Gaia de Pinto se aprovisionó con palas y carretillas para retirar la nieve en varias instalaciones locales, como residencias. Por su parte, varios agricultores del municipio prestaron sus tractores para "abrir" caminos. El alcalde, Diego Ortiz, ha agradecido esta labor tras cuestionar que se han enfrentado con sus propios recursos a los efectos de la borrasca. "Aquí no ha venido nadie de fuera a ayudarnos, estamos solos", ha manifestado en redes sociales.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) también ha resaltado el papel que estos han jugado en la limpieza de miles de calles en los municipios de la Comunidad de Madrid. "La UME de los pueblos, dicen algunos", resalta la organización. A ellos se han unido decenas de propietarios de vehículos '4x4' que se ofrecen vía Telegram para el traslado de enfermos a los hospitales autonómicos o para llevar de vuelta a casa a los sanitarios al término de su turno.

Por otro lado, con respecto a la cuestión de la sal, los ayuntamientos regionales han reforzado el suministro ante la previsión de temperaturas bajo cero para los días venideros. Así, en localidades como Coslada funcionarán desde este martes como puntos de distribución las instalaciones de La Jaramilla y el Centro Cultural Margarita Nelken. Hasta ellos podrán desplazarse comerciantes, hosteleros y comunidades de vecinos en horario de 10 a 18 horas. En Torrejón de Ardoz, por su parte, han ampliado los espacios de reparto, que permanecerán operativos de martes a viernes de 9 a 14 horas y de 16 a 18 horas.

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