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Bebe instalado ante el Reina Sofía para defender la lactancia materna
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Bebe instalado ante el Reina Sofía para defender la lactancia materna (Foto: Chema Barroso)

‘Quien no llora, no mama’: madres reivindican su derecho a la lactancia en espacios públicos

Por Fernando Rodríguez
martes 24 de enero de 2023, 07:50h

Quien se dé un paseo en los próximos días por los aledaños del Museo Reina Sofía se sorprenderá al ver la réplica de un bebé gigante llorando de forma desconsolada. Esta llamativa imagen forma parte de la campaña ‘Quien no llora, no mama’, iniciada por la marca sin ánimo de lucro ‘teta & teta’ y encaminada a alcanzar un mayor grado de protección para la lactancia materna en espacios públicos. La necesidad de salvaguardar este derecho ya recogido por Naciones Unidas parte de los resultados obtenidos en el último estudio sobre la tolerancia social del fenómeno: una de cada dos mujeres en España se ha tenido que esconder para dar el pecho en público sin sentirse molestada y hasta un 63’5 por ciento de ellas se han sentidos juzgadas al dar el pecho en un espacio público.

“No puedo afirmar que todo el mundo te mire mal, pero a veces ocurre. A mí misma me han llegado a decir en una biblioteca pública que mi hijo de dos años ya era demasiado mayor para tomar el pecho. Me quedé bastante asombrada”, relata Raquel López, madre de cuatro hijos a los que ha dado de mamar de manera ininterrumpida durante los últimos 15 años. Por su trabajo como asesora de maternidad en ‘Matria’, López conoce de primera mano las grandes dificultades a las que se enfrentan las mujeres para dar el pecho a sus pequeños, ya sea en la calle, en una plaza o en un parque. “En absoluto es un problema del pasado. En nuestro país se dan casos todos los meses. El problema es que muchas veces no se dan a conocer porque no aparecen en los medios”, expone.

“No debemos escondernos. No estamos haciendo nada malo”

A juicio de esta Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) se trata de una cuestión educacional y su solución no puede ser otra que la normalización social: “Nuestros pechos se han sexualizado mucho en las últimas décadas, hasta el punto de que hay mujeres que se avergüenzan de dar de mamar en público. Debemos recuperar el componente biológico de nuestros pechos y entender la lactancia como ha sido siempre: algo natural”.

En cuanto a las tan de moda salas de lactancia, espacios reservados para que las mujeres puedan dar el pecho a sus hijos con mayor intimidad, López también lo tiene claro: “Está muy bien que existan y que te las puedan ofrecer, porque hay mujeres que, por motivos muy diversos, no quieren mostrar su senos en público. No obstante, siempre deben existir como alternativa y nunca como obligación. No debemos escondernos porque no estamos haciendo nada malo”.

Réplica de un bebé como parte de la campaña 'Quien no llora, no mama' (Foto: Chema Barroso)

Protección legal

Más allá de la normalización social, hay quien aboga por la necesidad de legislar en favor del derecho a la lactancia materna en espacios públicos. Es el caso de Violeta Assiego, jurista especializada en Derechos Humanos y de la Infancia. “La lactancia materna no está prohibida por ninguna ley, pero tampoco protegida de forma específica, lo que da lugar a situaciones ambiguas. Existe, eso sí, la Ley Orgánica para la igualdad efectiva entre hombre y mujeres del año 2007, que garantiza la protección y no discriminación sobre la maternidad”, explica.

La ausencia de concreción en la legislación española, con las únicas excepciones del País Vasco y la ciudad de Pamplona, da lugar, de forma periódica y más o menos recurrente, a casos de discriminación en establecimientos como piscinas, gimnasios o cafeterías. Tales situaciones, a tenor de lo expuesto la abogada, no tienen ninguna base legal. “En nuestro país existe el derecho de admisión, pero si el propietario de un establecimiento no recoge de manera específica las condiciones a cumplir, no gozará de ningún apoyo a nivel legal si es denunciado”, argumenta.

A escala internacional, concluye Assiego, América Latina es la región del planeta que goza de mayor grado de protección sobre la lactancia materna. Aunque en menor grado, países de nuestro entorno, como Francia o Reino Unido, también recogen este derecho en su legislación. “La mayor resistencia que muestran los países occidentales responde al conflicto de intereses con aquellas empresas que fabrican leche artificial”, concluye.

Impulso desde el ámbito internacional

El pasado mes de julio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF celebraron de manera conjunta la ‘Semana Mundial de la Lactancia Materna’. Bajo el lema ‘Impulsemos la lactancia materna: educar y apoyar’, ambas entidades se mostraron muy preocupadas por los altos índices de desnutrición y malnutrición infantil y señalaron la lactancia como una herramienta clave para paliar esta situación. “Mientras las crisis mundiales siguen amenazando la salud y la nutrición de millones de bebés, niños y niñas, la importancia vital de la lactancia materna como mejor comienzo posible en la vida es más decisiva que nunca”, apuntaron. Así, sus recomendaciones pasan por el consumo exclusivo de leche materna en los primeros seis meses de vida. Las tomas, continúan, deben mantenerse, en condiciones ideales, hasta los dos años.

"La leche materna es la primera vacuna que tendrá el bebé"

La OMS y UNICEF ensalzaron las virtudes de la leche materna como una defensa “poderosa” frente a multitud de enfermedades, tales como la otitis, la gastroenteritis, las infecciones respiratorias, la dermatitis, la obesidad o la diabetes, entre muchas otras. “La lactancia materna constituye una fuente de alimentación segura, nutritiva y accesible para los bebés y los niños pequeños durante situaciones de emergencia como las de Afganistán, Yemen, Ucrania, el Cuerno de África y el Sahel. Ofrece una defensa poderosa contra las enfermedades y todas las formas de malnutrición infantil. La lactancia materna también actúa como la primera vacuna del bebé, ya que lo protege contra las enfermedades más frecuentes de la infancia”, señalaron.

Sin embargo, matizaron, “la angustia emocional, el agotamiento físico, la falta de espacio e intimidad y las malas condiciones de saneamiento que padecen las madres durante las situaciones de emergencia implican que muchos bebés no pueden aprovechar los beneficios de la lactancia materna para sobrevivir”. Las cifras así lo reflejan: tan solo el 44 por ciento de los bebés toman leche materna de manera exclusiva durante sus primeros seis meses de vida.

Por todo ello, ambas organizaciones piden a los gobiernos, los donantes, la sociedad civil y el sector privado que prioricen la inversión en políticas y programas de apoyo a la lactancia materna, especialmente en entornos vulnerables y de inseguridad alimentaria. También se debe fijar el foco sobre la formación de los profesionales sanitarios, de manera que puedan ofrecer a las madres un asesoramiento de calidad. Se trata, en definitiva, de “establecer políticas favorables a la familia que proporcionen a las madres el tiempo, el espacio y la ayuda que necesitan para amamantar”.

Bebé toma leche del biberón (Foto: Juan Luis Jaén)

Una “decisión libre”

En la misma línea de la OMS y UNICEF, la Comunidad de Madrid reconoce que “la decisión sobre el lugar donde dar el pecho a nuestro hijo siempre ha de ser libre”. De este modo, será la mujer quien elija “el sitio que más cómodo le resulte a ella y a su bebé” pues “el amamantamiento forma parte de la alimentación natural del lactante” y se debe “ofrecer el pecho al bebé cuando éste lo pida y durante el tiempo que quiera, hasta que lo suelte espontáneamente”.

Más allá de la lactancia en espacios públicos, la Comunidad pone el foco en una serie de recomendaciones prácticas a tener en cuenta, especialmente en madres primerizas, a la hora de dar el pecho. La madre debe estar cómoda y bien apoyada en todo momento. Para favorecer una toma adecuada, tanto la cabeza como el cuerpo del recién nacido deben permanecer alineados. A fin de evitar tomas dolorosas para la madre, la boca del bebé debe estar bien abierta, con los labios hacia afuera para enganchar el pezón completo y buena parte de la areola. La barbilla y la nariz, por su parten, deben permanecer pegadas al pecho de la progenitora. Finalmente, no es aconsejable el uso de chupete hasta que la lactancia esté bien establecida.

Las autoridades recomiendan a todas aquellas madres que puedan tener dudas acerca de “qué es lo mejor para nuestro bebé y cómo debemos hacer las cosas” que acudan a la red de profesionales especializados en esta cuestión: pediatras, enfermeras pediátricas, matronas, obstetras y el resto de personal sanitario de Atención Hospitalaria y Atención Primaria responsable de la atención a madres y lactantes. “Serán de gran ayuda”, zanjan.

Todas estas cuestiones se encuentran también recogidas en la Guía de Práctica Clínica sobre Lactancia Materna, elaborada por el Ministerio de Sanidad.

Lactancia y Covid

A pesar de que aún no existen evidencias suficientes para recomendar con firmeza el amamantamiento en el caso de mujeres afectadas por Covid-19, la OMS y la Sociedad Española de Neonatología aconsejan mantener las tomas, “siempre y cuando se mantengan medidas para la prevención de infección por microorganismos transmitidos por gotas y por contacto". Entre ellas figuran la desinfección de manos antes de cada toma y el uso de mascarilla. En aquellos casos en los que la madre se encuentre en aislamiento o estado grave, se plantea la posibilidad de extraer previamente la leche y que, a posteriori, sea administrada al bebé por una persona sana.

Del mismo modo, “es importante insistir en que la lactancia materna otorga muchos beneficios, como el potencial paso de anticuerpos madre-hijo, por ello y ante la evidencia actual se recomienda el mantenimiento de la lactancia materna desde el nacimiento, siempre que las condiciones clínicas del recién nacido y su madre así lo permitan”.

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