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Piscina del Centro Deportivo Municipal Aluche.
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Piscina del Centro Deportivo Municipal Aluche. (Foto: Kike Rincón)

Las piscinas de Madrid permanecerán cerradas en junio: se trabaja para abrir en julio

viernes 15 de mayo de 2020, 15:06h

Las piscinas madrileñas permanecerán cerradas durante el mes de junio, pero el Gobierno municipal trabaja ya para que su reapertura se puede llevar a cabo al mes siguiente, en julio.

"Está descartado que las piscinas se abran en junio", ha manifestado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, en una entrevista con Telemadrid recogida por Europa Press, donde ha señalado que es consciente de que esto es "un sacrificio más" que se solicita a los madrileños.

Martínez-Almeida sabe que junio "es un mes caluroso" y que las piscinas "son un alivio importante" pero "no se dan las circunstancias de seguridad y prevención" en este momento. "La única certeza es que no abrirán en el mes de junio; si las cosas avanzan podríamos abrirlas en el mes de julio", ha concluido.

Protocolo de seguridad

Por su parte, el Ministerio de Sanidad ha publicado este jueves un protocolo con las medidas básicas de seguridad para la apertura en la actividad de las piscinas que, entre otras cuestiones, la limitación de aforo, un perímetro de seguridad para los objetos personales y medidas de higiene personal y desinfección de materiales y superficies.

El documento con las recomendaciones, consensuado con las Comunidades Autónomas y el sector, entrará en vigor única y exclusivamente cuando el plan de desescalada permita la apertura de las piscinas, previsto en la fase 3 del plan de transición del Gobierno y que no estaría activa hasta al menos el 8 de junio y siempre según la evolución de las distintas regiones.

Como líneas generales, el protocolo establece una limitación de aforo para garantizar la distancia social de 2 metros y para al menos doblar la superficie por persona en los espacios al aire libre y triplicarla en los espacios cubiertos, siempre dependiendo de la configuración de la instalación y de la zona pública y sin perjuicio de que se puedan llevar a cabo medidas más restrictivas. En este caso, será el socorrista o el personal que designe el gestor de la instalación el responsable de supervisar el número de bañistas en cada uno de los vasos y restringir los accesos a los mismos.

Respecto al acceso a las instalaciones, el documento plantea dibujar o colocar bandas en el suelo de recepción que marquen la distancia mínima entre personas de 2 metros para acceder el mostrador y a la entrada. En el caso de que existan tornos, recomienda tenerlos bajados o tocarlos con la ropa y, si la instalación lo permite, se recomienda utilizar una puerta de entrada y otra de salida para intentar evitar al máximo que las personas se crucen.

En cuanto a las medidas de higiene, aconseja sistemas para la desinfección de manos a la entrada de la piscina e incorporar un sistema de limpieza y desinfección de calzado, además de recomendar que este último sea de uso de calzado exclusivo dentro de la instalación.

Además, se pondrá a disposición de los usuarios una bolsa de plástico para material desechable que se deberá depositar convenientemente cerrada en un cubo de basura (con tapa y pedal) a la salida y se favorecerá el pago con tarjeta de crédito o a través de aplicaciones móviles.

En cuanto a las zonas comunes, se estable la obligación de garantizar una distribución espacial de al menos 2 metros entre los usuarios que deberá estar señalizada en el suelo y todos los objetos personales como toalla, botes de crema, calzado de uso exclusivo, mochilas y demás enseres deberán permanecer dentro del perímetro de seguridad establecido para evitar el contacto con el resto de usuarios.

Sobre este punto, indica que se valorará instalación por instalación, la posibilidad de prohibir el uso de tumbonas o hamacas para evitar posibles contagios o separarlas 2 metros siempre y cuando se garantice que su uso no es compartido y que se garantice su adecuada desinfección. También podrán utilizarse fundas desechables.

Como norma general, el protocolo establece la implantación de paños y materiales de un solo uso o proceder a su limpieza y desinfección adecuada, sobre la que aconseja diluciones de lejía 1:50 recién preparada o cualquiera de los desinfectantes con actividad virucida que se encuentran en el mercado y que han sido autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.

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