El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge una nueva propuesta del ciclo de performance 'Visión y presencia', que busca dar visibilidad a las mujeres creadoras y que incluye diez acciones inéditas creadas exclusivamente para escenificarse en distintos espacios del museo a lo largo de todo el año. Un ciclo de actuaciones comisariado por Semíramis González cuyo objetivo es dar visibilidad a las mujeres creadoras. "Tanto Semíramis González como el museo Thyssen-Bornemisza están realizando una labor encomiable con este ciclo al abogar por la igualdad de posibilidades visibilizando a las mujeres artistas", explica KarmeLaHoz, una de las protagonistas participantes en esta iniciativa.
Los temas elegidos trasladan al museo cuestiones del presente que aportan una nueva visión y misión, centrada en asuntos sociales como la igualdad de género, la memoria histórica, la diversidad racial, la preocupación por el cambio climático o la relectura de la historia del arte desde una visión más igualitaria.

En esta segunda convocatoria, que cuenta con el apoyo de AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), el programa se amplía a diez acciones inéditas, creadas ex profeso para distintos espacios del museo, que se desarrollarán durante todo el año (excepto julio y agosto). Además de KarmeLaHoz, el ciclo cuenta con Agnes Essonti, Alejandra Glez, Lorena Wolffer, Osiris Ferrera, Scarlett Rovelaz, Amapola Prada, Art al Quadrat, Ana Beltrán Porcar y Paula B. Pailamilla. Las salas de la colección, el hall de entrada, el jardín o el salón de actos se convertirán en escenarios de estas acciones, de performances para vivir en directo, en las que público y artistas interactúen en torno a estos contenidos de absoluta actualidad, incisivos, y sobre los que reflexionar desde el arte.
"Un punto de reflexión y crítica respecto a la condición femenina", explica KarmeLaHoz. La artista se encuentra ultimando los detalles de la performance 'Sepelio' que podrá verse en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza el próximo 24 de mayo. Su actuación establece una relación entre obras de la colección y citas de autores de prestigio, de todos los tiempos y de diversas nacionalidades y ámbitos, en las que se evidencian los roles de género atribuidos a las mujeres a lo largo de la historia, la consideración de inferioridad y su culpabilidad por el hecho de ser mujeres. A partir de este diálogo, la artista española genera un recorrido a través de estas pinturas para sepultar simbólicamente el sistema patriarcal.
"El amplio abanico cromático del vestuario posee una gran carga simbólica si tenemos en cuenta el hecho luctuoso que supone un sepelio", detalla KarmeLaHoz. Una performance que pone en evidencia que a lo largo de la historia ha perdurado "un sistema de dominio institucionalizado y ratificado por hombres pertenecientes al ámbito de las letras, ciencias y religión y que caminaban hacia la invisibilidad de las mujeres". La propuesta de esta artista persigue la "deconstrucción del patriarcado como sinónimo de abolición".
La vinculación de la artista con el arte le viene de lejos: "Desde mi infancia". Pero su vida laboral se centró en la enseñanza hasta que pudo dedicarse al "amor de su vida". Su entrega al mundo artístico ha ido configurando su bagaje convirtiéndose en un "vehículo de transmisión de ideas y como instrumento de lucha y denuncia sin olvidar la estética, que es el contrapunto".
Su línea creativa abarca temas como la violencia de género, feminicidio, patriarcado, cuestiones de identidad, estereotipos de género, igualdad y, también, la muerte desde un punto de vista amplio, no solo física sino también social y mental. Una creación que ahora llega a la pinacoteca con una idea elaborada a partir de la investigación de obras de diferentes personajes: Enrique VIII, Quevedo, Kant, Darwin, Freud y Munilla. "La imagen del personaje se altera o se corrompe por uno o dos elementos", matiza la autora de 'Sepelio'.
El recorrido que podrá verse el 24 de mayo, a las 18.00 horas, se acompañará de textos y movimientos cotidianos de los cuerpos como "soporte de una indumentaria que pretende diluir el límite entre el espectador y la performance".