El portavoz municipal socialista, Jaime Lissavetzky, ha manifestado este miércoles su preocupación acerca de "la suciedad que hay Madrid" durante el mes de agosto, "consecuencia del síndrome de diógenes que tiene Ana Botella y que se lo ha trasladado a los ciudadanos madrileños en lugar de dejarlo en su casa".
Lissavetzky ha afirmado que "la ciudad cada vez está más sucia" desde que el Ayuntamiento pusiera en marcha a primeros de agosto el nuevo contrato integral de limpieza en la ciudad, que a su juicio supone un recorte del 24 por ciento del dinero destinado a las labores de retirada de residuos de las calles. "No sólo ha tenido el efecto del deterioro del servicio", ha señalado sino que además, según sus datos, 350 trabajadores han perdido sus puestos de trabajo. "Por este motivo pensamos que el Gobierno debería ser honesto y decir que no tiene dinero porque se lo han gastado en el Palacio de Cibeles o en la Caja Mágica", ha manifestado.
"Si esto ocurre en época de vacaciones cuando hay menos gente en la ciudad, en septiembre podemos encontrarnos con que la basura colapse las calles", ha asegurado el portavoz socialista. A su vez, Lissavetzky ha afirmado que desde el año 2011 Madrid "ha sufrido un gran retroceso" que se ha aumentado desde el intento de ahorro por parte del Gobierno municipal que lo único que ha hecho ha sido perjudicar la calidad de vida de los madrileños". "Botella esperaba un milagro con el nuevo contrato de limpieza que consistía en disminuir el dinero pero tener más limpieza", ha apostillado.
El portavoz del PSOE ha anunciado que recorrerá las Juntas Municipales de distrito para realizar una evaluación pormenorizada de los efectos del nuevo contrato de limpieza y recogida de basura. "Conocemos la situación general, pero queremos saber al detalle de lo que ocurre en las calles, número de contenedores, horas de recogida, hasta lo más mínimo", ha explicado.
Además, Lissavetzky ha asegurado que "ha recorrido toda la ciudad y ha comprobado la diferencia de limpieza en las diferentes zonas de Madrid, donde la periferia está mucho más abandonada aunque en el centro también hay zonas muy sucias". Y ha animado a los madrileños "a que sean más exigentes con el gobierno local y reclamen más limpieza".
Por el contrario, el Ayuntamiento de Madrid ha asegurado este miércoles que el nivel de limpieza en la ciudad de Madrid durante el mes de agosto ha sido "aceptable" y que se han detectado "problemas puntuales" similares a los de otros años, que se han subsanado cuando han sido localizados.
Fuentes municipales han explicado que el día 1 de agosto se inició en la mayor parte de los distritos de Madrid el nuevo contrato integral y que por parte de los servicios municipales de inspección se ha hecho un seguimiento en toda la ciudad de las tareas de limpieza, detectándose "problemas puntuales de limpieza que se han ido subsanando". También han remarcado que los nuevos contratos han subrogado la práctica totalidad del personal de limpieza de los contratos anteriores, así como los medios mecánicos, por lo que aunque el nuevo contrato no exige medios mínimos, "éstos no han disminuido".
"En resumen, consideramos que salvo problemas puntuales en algunas zonas, en general el nivel de limpieza en este mes de agosto ha sido aceptable y desde luego no inferior al de los últimos años", remarcan desde el Consistorio.
Finalmente, inciden en que aún es pronto para evaluar la gestión del nuevo contrato ya que las empresas "necesitan tiempo para adaptarse a una nueva organización del servicio y dotarse de maquinaria nueva".
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