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La Comunidad habilitará unos 50 kilómetros de trazados ferroviarios

La hora de las vías verdes

La hora de las vías verdes

Por Carmen M. Gutiérrez
viernes 21 de septiembre de 2007, 00:00h
Coincidiendo con la Semana Europea de la Movilidad, se celebra también el Día de las Vías Verdes, que son una apuesta por la sostenibilidad y un auténtico lujo para los amantes de la naturaleza y el deporte. En Madrid existen en la actualidad unos cien kilómetros de tramos por donde circularon trenes durante un tiempo, de los que la mitad, aproximadamente, están acondicionados. No obstante, la Comunidad tiene en proyecto rehabilitar entre 40 y 50 kilómetros más.
Imagen de la vía verde de TajuñaLa vía verde que une Tajuña con Ambite es la estrella de las vías verdes de la Comunidad. Brinda a sus visitantes estampas de pequeños pueblos y bellos paisajes, entre los que destacan los de la arbolada ribera del río Tajuña que corre paralela al camino. Sus 21 kilómetros acondicionados para el uso en bicicleta o a pie son muy transitados, sobre todo los fines de semana cuando los domingueros aprovechan para hacer ejercicio y disfrutar del aire libre.

Recorriendo vías verdes los pueblos ofrecen bellas paronámicas El ferrocarril que da origen a la vía del Tajuña se inauguró en 1901. El proyecto inicial era que llegase hasta Aragón, pero finalmente sólo se construyó un tramo de 143 kilómetros hasta la localidad alcarreña de Alocén. Transportaba viajeros, pero su uso fue fundamental agrícola, pues pronto los medios de transporte por carretera consiguieron ser más eficaces que esta línea férrea. Por este motivo, se decía en la época que el tren pitaba más que andaba. Durante varios años se empleó únicamente para llevar remolacha a una azucarera y unir las cantera de El Alto con la cementera de Vicálvaro .

En esta misma vía y como continuación de la parte que une Tajuña con Ambite, el camino fue acondicionado por la Comunidad como camino ciclista y peatonal. Desde mayo, Tajuña y Arganda también están unidas, creando en total una vía verde, con asfalto rojo, de 34 kilómetros que une Arganda y Ambite. En este trayecto, destacan por su valor patrimonial las iglesias de los pueblos y el palacio de Ambite.

Vía verde del tren de los 40 días De la vía verde de Tajuña hacia el Sur sale un ramal de 13 kilómetros que también está acondicionado con el típico asfalto rojo y que une Estremera con Carabaña. Este tramo permite disfrutar de sus vegas y paisajes agrícolas. El recorrido formó parte del tren de los 40 días como se llamó por el tiempo récord en el que se construyó, con la consiguiente escasa calidad de la infraestructura.

La construcción de esta vía férrea comenzó durante la Guerra Civil y pretendía servir para el transporte de alimentos desde el Levante hasta un Madrid prácticamente rodeado por el ejercito sublevado. Ahora, la Comunidad tiene en proyecto utilizar parte de este trazado para crear una vía ciclista y peatonal desde Morata hasta Chinchón, que seguirá el río Tajuña hasta su desembocadura.

La vía verde de Tajuña une Arganda, Morata de Tajuña y Ambite No obstante, será difícil que pueda ser denominada vía verde, pues para que sea así es necesario que se cumplan una serie de condiciones como que esté segregada del tráfico o con prioridad para los viandantes, como explica Tomás Lorenzo, asesor del  Plan de Vías Ciclistas y Peatonales de la Comunidad de Madrid (CIMA).

Este proyecto pretende crear hasta 2016 más de 1.400 kilómetros de carriles específicos para ciclistas y peatones, aprovechando siempre que se pueda antiguos tramos de tren. Según Lorenzo, es complicado reconstruir vías antiguas, pues desde que partieron los últimos trenes de las viejas líneas ferroviarias muchas de ellas han sido ocupadas por urbanizaciones o vendidas por FEVE.

La presidenta de la Comunidad durante la inauguración de un trama de vía verde Con estas circunstancias, el trabajo de los asesores del Plan es comprobar el estado que presentan los caminos y ver que apropiaciones indebidas ha habido para tomar acciones legales si procede y, así, recuperarlos para los ciudadanos, ya que, como indica Lorenzo, es una iniciativa que parte de la propia presidenta de la Comunidad.

Las otras vías del tren que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio estudia desarrollar en el Plan discurrirán cerca de los ríos Alberche y Guadarrama. Ambas compartirán cabecera en Villamanta, como explica el asesor, y tendrán como destino San Martín de Valdeiglesias y Almorox, respectivamente.

Vía verde del Alberche El tren de Almorox, como era conocido, unía Móstoles y Villamanta por el río Guadarrama. Ahora bien, nunca se utilizó. Según relata Lorenzo, se hizo una inauguración oficial transportando la locomotora por carretera, pero ningún viajero llegó a subir al tren, ya que el proyecto no se consideró rentable: las estaciones estaban lejos de los núcleos urbanos y la velocidad dejaba que desear.

En el recorrido actual, destaca el puente de hierro sobre el Río Guadarrama, la estación de tren homónima y la vega del río. Sin embargo, el trazado se encuentra, sólo por el momento, en mal estado y se ve interrumpido en varias ocasiones por carreteras y urbanizaciones. La variante hacia San Martín de Valdeiglesias, estará dominada por las vistas de la fértil cuenca del río Alberche.

Vía del Guadarrama Así pues, se puede decir que ha llegado el momento de las vías verdes de la Comunidad. Aunque no todas puedan ser calificadas así estrictamente, se trata de los antiguos trazados de los trenes que recorrían Madrid. Ahora serán acondicionadas utilizando los tramos que se puedan conservar y buscando caminos alternativos cuando la vía haya sido vendida o 'invadida'. Junto a ellas, también las vías pecuarias serán incluidas en la gran red de caminos ciclistas y peatonales que ahora se empieza a construir.

*Para mas información se pueden consultar las páginas web de las vías verdes y la del Inforjoven.
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