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Recoletos y la M-40, los puntos más ruidosos de Madrid

Recoletos y la M-40, los puntos más ruidosos de Madrid

Por Miguel Ángel Medina
viernes 21 de septiembre de 2007, 00:00h
El paseo de Recoletos y los enlaces de la M-40 con la A-4 y la M-23 son los puntos más ruidosos de Madrid, según se refleja en el mapa acústico que presentó este viernes el Ayuntamiento de Madrid. Este estudio actualiza el realizado en 2002, cuando se constató que los lugares donde el tráfico producía más molestias sonoras eran María Molina, Plaza de Castilla, Manuel Becerra y Legazpi.
"Este mapa tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos", explicó este viernes el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que visitó las instalaciones del Centro Municipal de Acústica acompañado de la concejala de Medio Ambiente, Ana Botella. El regidor señaló que, según estos datos, "Madrid no es una ciudad muy ruidosa", sino que está al nivel de otras grandes ciudades europeas.

Pinche sobre el mapa para verlo ampliado Esta cartografía del ruido de la capital, que será sometido a un periodo de información pública de un mes, muestra que los "puntos negros" son el paseo de Recoletos y los enlaces de la M-40 con la A-4 (autovía de Andalucía) y la M-23 (prolongación de O'Donell). En el pasado mapa del ruido, presentado en 2002, los lugares más ruidosos eran María Molina, Plaza de Castilla, Manuel Becerra, Legazpi, Puerta de Alcalá y Gran Vía.

El tercer mapa del ruido de la ciudad -tras los presentados en 1986 y 2002- se ha elaborado durante dos años y recoge los datos captados en 1.834 puntos de medida. Además,  diferencia entre el mapa acústico de día -de 7 a 23 horas- y el nocturno -de 23 a 7 horas. Asimismo, Gallardón recordó que la medición no contempla todavía las mejoras acústicas producidas por el soterramiento de la M-30.

Zonas silenciosas, zonas ruidosas
Este instrumento se completará con una delimitación de zonas de la ciudad en cinco tipos, de "silenciosa" a "especialmente ruidosa". Así, por ejemplo, los equipamientos sanitarios serán "áreas de silencio", mientras los educativos deberán ser "levemente ruidosas". El máximo nivel será para carreteras y aeropuertos, denominadas "áreas especialmente ruidosas".

El alcalde explicó que se van a crear planes de acción para que, cuando una zona supere los niveles de ruido que le corresponden, se declarará "zona de protección acústica especial" y el Ayuntamiento actuará para reducir el impacto acústico. Así, por ejemplo, si en el entorno de un hospital se comprueba que hay más ruido del que debería, el Consistorio podría reducir el tráfico, sustituir el firme por pavimento aislante o instalar pantallas anti-ruido.
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