www.madridiario.es

Gallardón asegura que es por su "dignidad"

Madrid prohibirá los hombres-anuncio y los repartidores de publicidad callejeros

Madrid prohibirá los hombres-anuncio y los repartidores de publicidad callejeros

Por Enrique Villalba
jueves 09 de octubre de 2008, 00:00h
El proyecto inicial de la nueva Ordenanza de Publicidad Exterior prohibirá, entre otras cosas, la presencia de los 'hombres-anuncio' en las calles de Madrid, y reducirá la superficie publicitaria total en los anuncios que jalonan edificios y fachadas de la capital, según explicó este jueves la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
Esta normativa trata de permitir el desarrollo de la actividad publicitaria sin que esta altere el paisaje urbano ni genere contaminación lumínica. Para el regidor, esta era la gran asignatura pendiente de la ciudad de Madrid". La responsable de Medio Ambiente concretó que de esta manera se trata de "ordenar, racionalizar y contribuir a que la estética de la ciudad sea mejor"

Las novedades de la Ordenanza son muchas y muy variadas. Se contempla la regulación de expresiones publicitarias no autorizables, como los hombres anuncio, los repartidores de folletos, pegatinas, tarjetas, carteles y la publicidad en vehículos (excepto en campaña electoral y los que informen de su establecimiento sin anunciar ninguna promoción). Ruiz-Gallardón concretó que esta medida se debe a que "esa forma de publicidad ataca la dignidad de la persona, que tiene que soportar unos carteles que le vejan. En este caso no es por una razón estética. Por eso, el responsable de esa publicidad será sancionado", comentó. También se prohíbe la publicidad sonora.

Se creará una zona de especial protección que comprende el recinto histórico de la ciudad, las colonias y los cascos históricos de los distritos. Se prohibirá la instalación de elementos publicitarios en paredes medianeras, en coronación de edificios y en fachadas. Se elaborará un catálogo de anuncios emblemáticos que se respetarán y un inventario de las publicidades que hay en la ciudad que se entregará a las Juntas de distrito para que actúen en consecuencia.

Iluminación controlada
Las condiciones de iluminación exigen una luminancia máxima de cada soporte para el Centro Histórico de 600 candelas por metro cuadrado, desde las siete de la mañana hasta el amanecer y desde el ocaso hasta las doce de la noche. Además, la orientación de la luz para los soportes debe ser descendente. Sin embargo, aunque se restringe la dirección de la luz, se podrán crear “focos o escenas encendidas”. Las características de los soportes en tecnología digital se regularán exigiendo la orientación descendente de los diodos para evitar la contaminación lumínica.

En el apartado de la publicidad en dominio público, se actuará sobre las publicidades efímeras (sin soportes y que duren menos de seis horas diarias) y experimentales atendiendo a cada caso. De la misma forma, se respetará la publicidad de las actuaciones de patrocinio de la ciudad, así como de los centros sanitarios. Se controlará la difusión de acontecimientos culturales en báculos de farolas y las proyecciones luminosas sobre edificios públicos.

En cuanto a la publicidad de edificios, los rótulos en coronación se reducirán a un soporte por inmueble, cuya superficie publicitaria será 70 metros cuadrados con una opacidad máxima del 20 por ciento. Las paredes medianeras funcionarán de manera distinta. No se autorizarán en la Zona de Especial Protección, en Bienes de Interés Cultural y en edificios con el máximo nivel de protección. Además, el anuncio se reducirá al 40 por ciento de la superficie de la pared con un máximo de 30 metros cuadrados en el resto del Centro Histórico.

Cada una de estas actuaciones requerirá un informe favorable previo de las Comisiones competentes en materia de protección del patrimonio. La publicidad saliente en las fachadas de los edificios que tengan licencia se respetarán hasta que los locales de los que dependen cambien de actividad.

Obras
La publicidad en obras se condicionará a la duración de los trabajos marcando que las carteleras tendrán que instalar una superficie publicitaria máxima de 240 metros cuadrados por cada cien metros lineales de fachada, estableciendo una distancia mínima de diez centímetros entre cada soporte y una altura máxima de 5,5 metros. Las lonas en obras podrán estar instaladas un tiempo máximo de seis meses más una prórroga de otros seis meses previa solicitud. Después de esta ocupación, el Consistorio restringe que tendrán que pasar cinco años hasta que se permita una nueva instalación. También se reservará una franja corrida de 1,5 metros en la parte baja de los inmuebles para la denominación de los establecimientos del edificio. Además, en los edificios declarados BIC y los que cuenten con el máximo nivel de protección deberá  figurar la  fotografía, imagen o alzado del edificio en obras.

Mientras, la promoción en solares y terrenos sin uso se dividirá en dos facetas, diferenciando si son colindantes o no con vías rápidas. Si lo son, la superficie publicitaria será de 120 metros cuadrados por cada 100 metros lineales de fachada y no se permitirá la instalación de modelos diferentes de soportes publicitarios. En el caso de los no colindantes, serán 240 metros cuadrados de superficie publicitaria por cada 100 metros lineales de fachada, una distancia mínima de 10 centímetros entre soportes y una altura máxima de 5,5 metros.

Banderines y muestras
La Ordenanza tipifica que la señalización e identificación de actividades no permitirá instalar publicidad comercial ajena a la actividad del local. En el Centro Histórico, las muestras y banderines con iluminación podrán instalarse mediante letras sueltas o caladas en superficie de, al menos, un 60 por ciento de opacidad. También se regulará la señalización de los establecimientos con especiales condiciones como hoteles, hostales y farmacias. Botella ha anunciado que el Ayuntamiento se reunirá con los portavoces de estos colectivos de comerciantes para establecer convenios de actuación en este sentido. La edil ha asegurado que las cruces de farmacia no se eliminarán. La publicidad de quioscos y terrazas se regulará por su normativas determinada.

La nueva normativa entra ahora en proceso de alegaciones y está previsto que se lleve a Pleno en diciembre, para su puesta en vigor el 1 de enero de 2009. Se dará a los empresarios un año para adaptarse a la Ordenanza. En ese tiempo, se reforzará la plantilla de inspectores para controlar que se cumpla la normativa. Todas las publicidades tendrán que contar con un seguro de responsabilidad civil de hasta 1.200.000 euros. Las infracciones podrán alcanzar multas de entre 600 y 30.000 euros. Este reglamento no afecta a los chirimbolos ni a formas de promoción parecidas. En cualquier caso, las publicidades tendrán que respetar la movilidad, el mobiliario y los árboles de la ciudad.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios