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Uno de los materiales aumentó el poder destructivo

ETA utilizó una mezcla de explosivos en el atentado de la T-4

Por MDO/E.P.
sábado 13 de enero de 2007, 00:00h
Actualizado: 10/10/2007 11:36h
El atentado en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas que perpetró ETA el pasado 30 de diciembre se cometió con una mezcla de explosivos, uno de naturaleza inorgánica, con una base de nitratos, del tipo del amonal o amosal, y un segundo, hexógeno, como multiplicador del efecto detonante con el fin de aumentar el poder destructivo.
Según informó el Ministerio del Interior a través de la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, el hexógeno, que es un explosivo de alta potencia, ha sido utilizado en diversas ocasiones desde 1994 por la banda terrorista ETA, tanto en la fabricación de artefactos explosivos, como de detonadores.

   Desde que se produjera el atentado, los especialistas de la Comisaría General de Policía Científica y los Técnicos Especialistas en la Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) han recogido más 200 muestras de diferentes en la zona afectada, las cuales están siendo analizadas.

   Por otra parte, tras 14 días de trabajo en el aparcamiento de la T-4 y en los laboratorios, los agentes de la Unidad de Actuaciones Especiales de la Policía Científica han inspeccionado los restos de 559 vehículos, unos 35 al día,  que se hallaban en la zona de la deflagración. Esta unidad ha sido la encargada de coordinar todo el trabajo realizado por los equipos multidisciplinares, integrados por expertos en catástrofes terroristas e identificación de víctimas.

   El primer objetivo de los agentes fue localizar e identificar a las dos víctimas mortales. Para ello, junto con los expertos en Actuaciones Especiales trabajaron también especialistas en ADN, antropología forense, fotografía y vídeo y laboratorio químico. Además de los integrantes de estos equipos de Policía Científica, se contó también con la colaboración de agentes del TEDAX, automoción y guías caninos.

   Los expertos en ADN y antropología buscaron entre los restos de la explosión cualquier indicio que apuntara a la existencia de restos humanos. Paralelamente se obtuvieron muestras de ADN de los familiares de los desaparecidos, por si, llegado el momento, la identificación de las víctimas tuviera que ser mediante este estudio. Finalmente, no fue necesario el empleo de esta técnica y los dos fallecidos fueron identificados mediante reseña necrológica.

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