El Ministerio del Interior ha ampliado las medidas de protección a la población ante la evolución del gran incendio forestal de la Sierra Oeste y ha enviado un nuevo aviso del sistema ES-Alert para ordenar la evacuación de Fresnedillas de la Oliva y Robledo de Chavela, además del confinamiento de Navalagamella.
Según las instrucciones trasladadas a través de este sistema de alertas, los vecinos de Fresnedillas de la Oliva deben abandonar el municipio en dirección a Valdemorillo. Para los evacuados se han habilitado puntos de acogida en Brunete, Villanueva de la Cañada, Villaviciosa de Odón y Las Rozas.
En el caso de Robledo de Chavela, la evacuación debe realizarse hacia El Escorial, mientras que los afectados podrán ser atendidos en el punto de acogida habilitado en Las Rozas. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha explicado la situación desde el puesto de mandoen la zona.
Asimismo, las autoridades han decretado el confinamiento de Navalagamella debido al avance del incendio, cuya evolución en un único frente está complicando las tareas de extinción por la intensidad de las llamas y las condiciones meteorológicas desfavorables.
Estas nuevas medidas se suman a las evacuaciones ya ordenadas en Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Aldea del Fresno y Villa del Prado, así como al confinamiento que permanece vigente en San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa.
Entre las técnicas para atajar este incendio se encuentran las quemas controladas, para eliminar de forma segura el combustible forestal y frenar el avance de las llamas, como se puede apreciar en estas imágenes de los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias en Navas del Rey.
El incendio de la Sierra Oeste se originó tras la unión de tres focos: el de Almorox-Villa del Prado, otro declarado en Villa del Prado y un tercero en San Martín de Valdeiglesias. Después de que durante la noche confluyeran los dos incendios de Villa del Prado, este viernes todos los frentes terminaron fusionándose en un único gran incendio.
Según el último balance, el fuego ha arrasado ya alrededor de 6.000 hectáreas y ha obligado al traslado de unas 19.000 personas.