La flexibilidad del teatro, su condición de arte vivo, le permite ir incorporando a la escena los avances de la sociedad, sus inventos, sus nuevos hábitos o sus costumbres. Like, el musicapp es un ejemplo de adaptación al siglo XXI al hacer protagonistas a las aplicaciones para ligar de internet.
Desde que se normalizó el uso del teléfono, los dramaturgos tuvieron que cambiar las situaciones. Hasta entonces la llegada de una carta que podía resolver un conflicto, daba para una comedia de tres actos. Al llegar el teléfono, una simple llamada aclaraba las cuestiones. El teléfono fue el primer invento de la era moderna que entró en escena como parte de la dramaturgia. Y hasta como coprotagonista en el caso de La voz humana. En Llama un inspector, la llamada de la última escena da un vuelco a todo lo visto anteriormente. Una de las grandes creaciones de Mary Carrillo fue el monólogo ¡Muerte da un paso atrás! En él la protagonista espera la llegada de sus hijos, que vienen en avión, para celebrar la Navidad. Pero en la espera escucha por la radio que el vuelo se ha estrellado. Entra en una situación de crisis que le lleva a pensar en el suicido hasta que, noventa minutos después de sufrir hasta el paroxismo, una llamada de teléfono le anuncia que su familia está viva. Claro, no había teléfonos móviles que permitieran una comunicación instantánea. La televisión creo que ha dado menos juego dramático, aunque escritores como Jaime Salom la utilizaran como pretexto para analizar la crisis de un matrimonio en Una hora sin televisión.
El teléfono móvil ya entró en la escena española hace 15 años cuando Sergi Belbel estrenó Móvil. Todavía hace un año Ramón Paso estrenó otra comedia titulada El móvil.
Y la popularización de las aplicaciones de contactos amorosos o sexuales hizo inevitable su incorporación a la escena. Modélica es la comedia Smiley, de Guillem Clua sobre los ligues masculinos.
Esteban Ciudad, el creador y director de Like, el musicapp, va un poco más allá. Los dos protagonistas de su comedia no solo tratan de ligar, sino que también pueden hacerlo los espectadores de cada representación. Para ello solo tienen bajarse una aplicación -Like- creada expresamente para este espectáculo. A través de ella podrán interactuar con el público de la sala.
Mientras, sobre el escenario, un chico y una chica, intentan salir de sus respectivas situaciones de bloqueo sentimental y sexual, contactando por la correspondiente aplicación. Ella lleva varios años separada y rehúye todo contacto social. Él lleva tres años sin acostarse con nadie, lo que preocupa a sus amigos y familia. Los dos son animados para que se abran perfiles con los que conectar con otras personas. Lo hacen pero, como casi todos los usuarios, maquillan sus perfiles, sus características, retocan las fotos que incluyen para intentar gustar. El conflicto viene cuando se encuentra en persona y aparece la decepción. Pero en esta cita teatral, algo saldrá bien después del primer encuentro.
En el escenario vemos a Pablo Puyol y Mara Jiménez. La acción les permite lucir también sus condiciones para el canto y el baile, además de desarrollar un humor amable y sentimental.
Like, el musicapp se representa en el teatro Alfil los jueves a las diez de la noche.