Acto en el stand de Aqualia en la feria Siga 'Combustible limpio para una ciudad resilente', por Frank Rogalla, director de Innovación y Tecnología, y Eva Martínez, responsable del área de Gestión Inteligente. (Foto: Kike Rincón)
Algas para sustituir a la gasolina y al diésel
Por MDO
jueves 28 de febrero de 2019, 16:00h
Actualizado: 01/03/2019 10:35h
Frank Rogalla, director de Innovación y Tecnología de FCC Aqualia, ha presentado este jueves en Ifema el proyecto FP 7 All-gas, que busca que las aguas residuales se conviertan en combustible para los coches a través del cultivo de algas. “De pequeño hacía natación y jugaba a los ‘cochecitos’; mi sueño es juntar mis dos pasiones”, ha explicado.
En una hectárea, equivalente a un campo de fútbol, se puede depurar el agua residual de 5.000 espectadores para, después, reutilizarla y convertirla en biomasa para mover 20 coches y abastecer la energía de más de una veintena de hogares, los de los jugadores que conforman las dos plantillas titulares.
A través de este ejemplo tan práctico, Frank Rogalla, director de Innovación y Tecnología de FCC Aqualia, ha presentado esta mañana en Siga, la feria de Energía y Medio Ambiente de Ifema, un ambicioso proyecto a través del cual pretende convertir las aguas sobrantes en combustible para vehículos y en energía para las casas. Tras una pequeña presentación de Eva Martínez, responsable del Área de Gestión Inteligente, que ha repasado los problemas a los que se enfrentan para llevar a cabo esta idea -infraestructuras con mucha antigüedad o plantas de tratamiento lentas-, Rogalla ha detallado su plan, llamado FP 7 All-gas.
“La idea es utilizar la simbiosis entre las algas, que solo necesitan nutrientes, agua y un poco de sol para crecer, y bacterias en una depuradora moderna y sostenible que no dependa de electricidad externa”, ha explicado. Todo, con el fin de usar los nutrientes de las aguas residuales -carbono, nitrógeno y fósforo- para cultivar estas plantas y transformarlas en productos como, por ejemplo, biofertilizantes o biometano, que puede derivar en combustible. Además, estas nuevas depuradoras permitirían la reducción del consumo de energía de más del 75 por ciento.
En este punto, Rogalla ha aclarado que All-gas es ya una realidad, pues se desarrolla en la Depuradora de El Torno, en Cádiz, donde afronta su última fase demostrativa con una superficie total de 20.000 metros cuadrados -4 reactores de 5.200 metros cuadrados cada uno, ampliable hasta 7 unidades-, una capacidad de tratamiento de 2.000 metros cúbicos al día y una producción de energía suficiente para mover 20 vehículos a una media de 20.000 kilómetros al año cada uno. De estos, ya hay siete funcionando por las provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga. “Ahora pagas 20 céntimos por metro cúbico para depurar tu agua y no te beneficias de nada. En nuestro proyecto, pagas un poco menos y cuentas con ese retorno del combustible gratis”, ha concluido.