La sección 15 de la Audiencia Provincial considera probado que el condenado tenía intención de estrellar el coche en el que portaba un artefacto explosivo de fabricación casera con la intención de que estallara en el interior de la sede del Partido Popular. La carga principal del artefacto estaba formada por casi un kilo y medio de UREA mezclada con una cantidad indeterminada de gasolina guardada en el interior de un baúl de plástico y cuya tapa presentaba dos orificios para el acceso del cambleado del sistema de iniciación.
De este modo, los iniciadores estaban compuestos de clorato potásico con restos de óxido de hierro y silicatos, sustancias que se hallaban en unas botellas. El sistema de iniciación y activación del artefacto estaba desconectado en el momento de la colisión del vehículo contra el edificio, que se llevó por delante las puertas automáticas de acceso así como el cierre metálico, el recibidor y los mostradores de la sede popular.