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Mosca negra encontrada en el río Manzanares.
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Mosca negra encontrada en el río Manzanares. (Foto: Chema Barroso)

La mosca negra acecha y organizaciones ecologistas encuentran una solución relacionada con Filomena

Por Alba Cabañero Aina
lunes 19 de julio de 2021, 07:00h

Como cada verano, la mosca negra se convierte en la protagonista en muchos de los municipios de la Comunidad, que emprenden su particular cruzada contra esta especie que atormenta a multitud de vecinos con su mordedura.

Los municipios del sur de la Comunidad y los distritos del sur de la capital son los más afectados por esta plaga, debido a su cercanía a los ríos Manzanares, Jarama y Henares. En las últimas semanas, las redes se han llenado de críticas a los ayuntamientos, que son los responsables de, a través de fumigaciones, de mantener a raya a la mosca negra.

Desde la Asociación Vecinal Independiente de Butarque han animado a sus vecinos a colgar en redes sociales fotos con mordeduras de este insecto.

Una portavoz de AVIB cuenta a Madridiario que llevan desde inicios del verano recogiendo quejas de los vecinos por la presencia de la mosca, sobre todo en piscinas comunitarias dentro de urbanizaciones, pero también en las zonas verdes de Butarque y en el entorno del río.

“Este año, al igual que el pasado y especialmente el 2018, ha habido un repunte de picaduras de mosca negra, que sumado a la presencia prácticamente todo el año de mosquitos, por la cercanía del río, depuradoras, etc., hace que haya sido un inicio de verano complicado”, señala.

Apunta que desde que comenzaron a recibir los mensajes de los habitantes del barrio, se pusieron en contacto con el Ayuntamiento de Madrid, el cual les remitió a una información difundida en mayo en la que destaca que los tratamientos realizados habían disminuido la presencia de mosca negra en un 87 por ciento.

“No lo percibimos de igual forma en el barrio, donde las vecinas y vecinos, en su mayoría, han tenido que recurrir a la fumigación de las urbanizaciones de forma privada para poder solucionar el problema”, responde la portavoz de AVIB a esta afirmación del Consistorio. Y agrega: “Cuando no se hace nada desde el Ayuntamiento, la situación empeora siempre”.

Fuentes del área de Medio Ambiente del Consistorio madrileño han comentado a Madridiario el procedimiento a seguir cuando aparecen núcleos de mosca negra a pesar de haberse llevado a cabo la campaña de fumigación.

Larvas de mosca negra sustraídas durante los trabajos del Ayuntamiento en el Manzanares en el mes de mayo (Foto: Chema Barroso)

“Una vez realizado este primer tratamiento, en el momento en que se detecta la presencia del insecto, ya sea a través de quejas vecinales o durante el desarrollo de los trabajos de conservación habituales del río, se da traslado de la situación a Madrid Salud para que se realice un monitoreo de su aparición y para que, por parte del servicio de conservación y mantenimiento del río, se lleve a cabo el tratamiento oportuno, estableciendo de esta manera, un control de la plaga”, aclaran.

Desde Madrid Salud añaden a este periódico que su labor en estos casos pasa por realizar labores de apoyo, monitoreo, diagnóstico y tipo de tratamientos, entre otras.

Una solución ecológica

El refugio de esta especie se halla entre la vegetación que queda en el fondo de los cauces de los ríos, donde depositan sus larvas y colonizan las riberas madrileñas.

El comienzo del año marcado por Filomena ha ayudado indirectamente a que la presencia de mosca negra se haya minimizado en algunas zonas bañadas por el Jarama y el Henares, ya que las crecidas en estos ríos provocadas por el deshielo de la nieve han contribuido a limpiar la vegetación plagada de larvas.

Vegetación con larvas de mosca negra

Bajo este precedente natural, las organizaciones ecologistas Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), la Asociación Ecologista del Jarama “El Soto”, Ecologistas en Acción, el Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA) y Jarama Vivo se han unido para reclamar a los Ayuntamientos una solución más ecológica para acabar con la mosca negra.

“Los últimos años, a estas alturas, vecinos y vecinas de las localidades ribereñas del Jarama o del Henares se quejaban de las molestias que provocaban los ejemplares adultos de mosca negra. No es que hayan desaparecido en 2021, pero sus poblaciones se han reducido drásticamente hasta el punto de que casi nos hemos olvidado de su molesta presencia primaveral”, indican.

Las fuertes crecidas que provocó al comienzo del año el fenómeno meteorológico de ‘Filomena’ eliminaron la vegetación acuática de fondo de nuestros ríos. Con ella, desaparecieron gran parte de las larvas del insecto. Esto ha sido evidente en el Jarama y en el Henares, donde las crecidas fueron muy importantes. En el Tajo y en el Manzanares, las crecidas fueron muy limitadas por la extrema regulación de sus caudales y, en consecuencia, las molestias han permanecido como otros años”, explican.

Estas organizaciones llevan años pidiendo que se reproduzcan las crecidas primaverales de los ríos que se producían antes de “encerrarlos” en las presas, evitando así el uso masivo de plaguicidas.

“Las crecidas reducen las poblaciones de este molesto insecto, además de que regeneran y limpian el cauce”, defienden, argumentando que se salvarían así diferentes especies de insectos víctimas de las fumigaciones, y aumentaría la población de especies que controlan de forma natural estas plagas, como los murciélagos.

“Nos conviene a todos aprender de la experiencia de este año, especialmente los ayuntamientos ribereños, para que abandonen la rutina de los tratamientos masivos con pesticidas que no son tan inocuos como pretenden –el biocida "selectivo" que habitualmente se utiliza requiere de autorización previa por los potenciales riesgos sanitarios– y, en su lugar, exijan mancomunadamente al Canal de Isabel II que garantice todos los años una o dos crecidas primaverales importantes desde los embalses de cabecera”, inciden.

Madridiario se ha puesto en contacto con el Canal de Isabel II, que ha respondido al tema declarando que la gestión del dominio público hidráulico es estatal, a través de las confederaciones, siendo en este caso la Confederación Hidrográfica del Tajo la responsable de autorizar y supervisar esta operación.

Asimismo, estos grupos ecologistas solicitan que se respete la legislación de aguas en la gestión de caudales que lleva a cabo el Canal en los embalses; un plan comarcal frente a las potenciales plagas de la mosca negra, que fomente la recuperación de especies insectívoras, cambios en los regadíos agrícolas, y también oriente y coordine las iniciativas de los Ayuntamientos; y, por último, que se ponga fin a las “fumigaciones rutinarias peligrosas y, en ocasiones, ilegales, que practican algunos Consistorios”, reduciendo su empleo a situaciones y autorizaciones excepcionales.

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid asegura que el tratamiento habitual de control que se está llevando ofrece buenos resultados, no habiéndose detectado que afecte a otras especies que habitan en la ribera del río”. Es por ello que, desde la capital, no se plantean adoptar la medida de las crecidas controladas.

“Este tipo de procedimiento se lleva realizando desde el año 2019 y en lo que concierne a la Dirección General de Gestión del Agua y Zonas Verdes no se está al corriente de que haya habido un repunte de picaduras respecto de años anteriores”, sentencian.

Recomendaciones

Mordisco de mosca negra (Foto: PAR)

Madrid Salud ha compartido con Madridiario sus recomendaciones para no convertirse en víctima de estos insectos. Las moscas adultas hembras son las que más "pican", puesto que necesitan sangre para generar la puesta de huevos. Ello hace que se conviertan en plaga.

Las principales reacciones a las mordeduras de mosca negra se manifiestan en la piel con sangre en el lugar del mordisco y un picor intenso –además de inmediato y doloroso–, acompañado de inflamación y rojez en la zona. Para que no derive en infección, se debe limpiar y desinfectar la herida, así como evitar rascarse.

Las probabilidades de sufrir su mordisco aumentan en exteriores, a primera hora de la mañana o última de la tarde y en relativa proximidad a ríos, acequias, etc. No pican a través de la ropa, por lo que es más probable que ataquen en zonas con la piel descubierta. Es por ello que se recomienda llevar ropa clara y larga, que cubra la mayor parte del cuerpo.

De producirse algún tipo de alergia o reacción cutánea sobredimensionada, es oportuno acudir al médico, criterio asimismo aplicable al caso de picaduras en niños pequeños o personas mayores.

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