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Foto de archivo (Foto: Juan Luis Jaén)

Médicos del Infanta Leonor piden homologar las máscaras de buceo

Por MDO/E.P.
jueves 02 de abril de 2020, 15:11h

Los médicos del Hospital Universitario Infanta Leonor han pedido a la Agencia Española del Medicamento y Producto Sanitarios autorice las adpataciones que se han llevado a cabo en máscaras de buceo que se emplean como un respirador provisional de emergencia para pacientes de Covid-19 con insuficiencia respiratoria grave.

Concretamente y tras pasar previamente por el comité ético del centro, se solicita así la homologación de estas máscaras modificadas como "mejor alternativa" cuando no hay material homologado disponible ni acceso a intubación orotraqueal".

Para su confección se ha establecido una red colaborativa. La marca deportiva Dechathlon ha donado las máscaras y material solicitado en el proceso de desarrollo, que se suman a 400 unidades Cressi donadas por el Club Rotary para que el equipo EPI se pueda usar en intervenciones quirúrgicas y comenzar la adaptación de esta máscara.

Además, un cardiólogo del Hospital Clínico de Valladolid y su hermano, de la empresa d3 Applied Technologies, el colectivo coronamakers con sus redes de impresión 3D, junto a la colaboración de ingenieros de Airbus, con facultativos del Hospital han trabajado "frenéticamente" 48 para hacer realidad, un adaptador a la máscara de buceo que "ya es de dominio libre" y lo pueden fabricar y emplear en otros centros, siguiendo unas especificaciones establecidas de calidad.

El jefe de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Infanta Leonor, Ricardo Larrainzar, ha explicado a Europa Press que la idea radica en utilizar la "potencialidad" que tiene la máscara al disponer de un circuito independiente de entrada y salida de aire. Por el de entrada proporciona oxígeno a presión y por el de salida lleva un filtro de bioseguridad para evitar que el aire que exhala el paciente pueda contagiar a su alrededor.

"Si aplicamos una resistencia a esta salida de aire se genera una presión positiva en el interior de la máscara que, como se sella perfectamente a la cara del enfermo con la silicona, permite generar presiones positivas en su interior y esto es altamente beneficioso para el enfermo por que mantiene los alveolos pulmonares abiertos y el esfuerzo que tiene que hacer para conseguir movilizar el aire es menor", ha detallado este facultativo.

Además es convertible también en máscara de protección para el personal sanitario, que ya la ha probado "con éxito" y la acogida entre el personal "es muy buena", aunque la sensación generalizada es que es un "poco agobiante".

En este apartado, se ha solventado la limitación inicial para comunicarse ente ellos adaptando unos micrófonos en su interior que han sido financiados con aportaciones voluntarias hechas por empleados de Auditoria Interna del Banco Santander. "Que funciona es un hecho porque todos los días estamos haciendo montajes para EPI de compañeros", ha aseverado.

Siguiendo la estela de los italianos

Según ha relatado, la idea surgió en redes sociales cuando compañeros italianos, uno de los principales países afectados por el coronavirus, empezaron a colgar fotos con la adaptación de estas máscaras de buceo para el empleo de pacientes.

Fue hace 11 días cuando el traumatologo del Hospital, Manuel Pérez-España, propuso al equipo directivo utilizar esta adaptación como "equipo de alta seguridad con protección total facial, ocular y de vías aéreas".

"La aceptación fue inmediata y comenzó la vorágine de trabajo colaborativo", ha desgranado Larrainzar para calificar de "increíble" la implicación en su desarrollo de la comunidad de coronamakers, "pues 48 horas después" ya tenían prototipos de la pieza adaptativa.

Primero se evaluó por el servicio de Salud laboral y se aprobó su uso. A los cinco día se le presentó estas adaptaciones al personal médico para emplearlas como EPI y entonces también surgió la "necesidad de ir un paso más allá y dar el salto al empleo de pacientes".

Tras una reunión con el servicio de Neumología del centro, se comprobó que podía adaptarse "inmediatamente" como asistente respirador a pacientes.

Resultados positivos

Para poder emplearlo en enfermos han solicitado autorización al Comité Ético del Hospital elaborando un informe sobre los beneficios clínicos. "Una vez que teníamos el visto bueno del comité se ha probado en pacientes de urgencias e ingresados y la respuesta es muy estimulante y compensa todos los esfuerzos realizados. Todos los enfermos que lo han probado coinciden que se encuentran más cómodos y lo que es más importante mejora su función respiratoria", ha subrayado Larrainzar.

También ha querido dejar claro que este montaje no es un respirador dado que ante una insuficiencia grave "la mejor opción es una intubación orotraqueal y traslado a una UCI", si bien en estas circunstancias de presión asistencial "no siempre es posible".

"Este es el perfil de enfermo que más se beneficia de mantener la función respiratoria. Se trata de ganar tiempo al fracaso respiratorio que es la causa principal de fallecimiento del enfermo. Si el enfermo ventila mejor, más tiempo que hay para que los fármacos hagan efecto o se libere el recurso de UVI", ha detallado.

Otro perfil que "claramente" se puede beneficiar es el enfermo con factores de riesgo que está en los inicios de la insuficiencia respiratoria y "evitar que progrese inicialmente". Así, la idea es que en Urgencias identifiquen al candidato de uso precoz.

También han comprobado que la máscara se puede acoplar a los dispositivos BIPAP aunque aquí el problema es que cada máquina tiene su su propia tubuladora y la pieza adaptativa, que no se puede modificar.

"Aquí es donde los traumatólogos aportamos todo el talento creativo de nuestras habilidades quirúrgicas, somos los que arreglamos el cuerpo humano después de un traumatismo así que nuestra profesión está orientada a la resolución inmediata de problemas", ha agregado el jefe de Cirugía Ortopédica del Infanta Leonor.

Grupo coronamaker

El grupo coronamaker que participa en el proyecto lo componen los siguientes colectivos: 3D Digital Factor, Addition, Grupo Solition, Solid Perfil 3D, 3D Factory Incubator, 3D Tech System, Solid Perfil 3d, Todo 3D de Cuenca y Form Labs.

Máscaras de buceo en el Gregorio Marañón

Por otra parte, el Hospital Gregorio Marañón está testando las máscaras de buceo de Decathlon, modelo Easy Breathe, en sistemas de respiración para "ganar tiempo" y con él "conseguir una cama en críticos" o facilitar que "haga efecto la contaminación".

Un grupo de profesionales de este centro, como traumatólogos, cirujanos vasculares, anestesistas o cardiólogos, están impulsando esta iniciativa exportada de Italia y que está "funcionando francamente bien en los pacientes", ha explicado en un vídeo el cardiólogo Felipe Díez, quien ha indicado que otros hospitales también están empezando con estas pruebas.

El Marañón cuenta con impresoras 3D para fabricar la pieza necesaria, que desde otros puntos se está imprimiendo de forma altruista. Las máscaras de buceo transformadas se están testando en neumología y medicina interna.

"No sustituyen a las UCIs, son un punto de oxígeno más", ha aclarado Díez, que ha expuesto que los hospitales no cuentan con sistemas extra de ventilación y que estas máscaras pueden ser "un paso intermedio entre las unidades de cuidados intensivos y el soporte básico de oxígeno".

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