www.madridiario.es
Edmundo Bal, candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Comunidad de Madrid
Ampliar
Edmundo Bal, candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Comunidad de Madrid (Foto: Chema Barroso)

Edmundo Bal, el "cesado de Sánchez"

miércoles 07 de abril de 2021, 07:36h

Aquel miércoles 10 de marzo de 2021 en el que la presidenta Isabel Díaz Ayuso decidió adelantar la convocatoria de elecciones desbarató los planes de las formaciones políticas madrileñas, que en ese momento focalizaban sus energías en estudiar el borrador de Presupuestos para 2021, que previsiblemente por esos días iba a pactar el Gobierno regional con Vox. Sin embargo, si un partido se vio más afectado fue precisamente el que precisamente habría empujado a Ayuso a tomar la decisión.

A primera hora de la mañana de ese miércoles, España desayunaba con la noticia de que los miembros del PSOE y de Ciudadanos de la región de Murcia habían elevado una moción de censura al Ejecutivo regional y al de la ciudad para sacar del poder al Partido Popular. El epicentro del terremoto político se focalizó muy poco después en Madrid, donde el Gobierno de coalición entre populares y naranjas hacía aguas casi desde su inicio. A pesar de que el entonces vicepresidente regional, Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos en Madrid, desmintió a los medios de comunicación que fuera a replicarse el movimiento en tierras madrileñas, Ayuso no dio por válidas aquellas informaciones.

“La presidenta ha decidido disolver la Asamblea de Madrid y convocar elecciones anticipadas”, dijo a los periodistas Aguado muy poco después de que su hasta entonces socia le comunicara, en el seno de la reunión semanal del Consejo de Gobierno, su determinación. A partir de entonces, la formación fundada por Albert Rivera comenzó a presencia la salida de varios de sus miembros en la Comunidad de Madrid, así como la de algunos a nivel nacional. Y en paralelo, la organización interna, mermada por los acontecimientos, requirió de un cambio para poder afrontar los comicios del 4 de mayo.

En esa transformación, Edmundo Bal Francés, onubense nacido en 1967, aterrizó de lleno en la política regional madrileña dejando su sillón en el Congreso de los Diputados, donde ejercía como diputado desde 2019, para ser el candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid por Ciudadanos. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Bal fue nombrado abogado del Estado en 1993, con 26 años, teniendo un papel muy importante en la denuncia por delito fiscal de Hacienda a varios futbolistas de la Liga española en 2017, un caso que involucró a Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Radamel Falcao, Ángel Di María, Luka Modrić y José Mourinho.

De hecho, fue entonces cuando los medios de comunicación comenzaron a interesarse por el abogado que respondió a Gerard Piqué a través de una tribuna publicada en El Confidencial. A las acusaciones del futbolista catalán de que la Abogacía del Estado estaba ejerciendo una campaña de desprestigio contra Messi para acusarle de delito fiscal, el director del departamento penal de la Abogacía del Estado, Bal, le replicó: “Deje usted de presumir absurdas conjuras y háganos felices haciendo lo que usted sabe hacer mejor: jugar al fútbol". Messi, Cristiano, Falcao, Di María, Modric o Mourinho fueron acusados y condenados por delito fiscal.

También presidente de la Asociación de Abogados del Estado, Bal participó en las causas elevadas contra el expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol, en el marco de la denominada 'Trama Gürtel', la cual concluyó según la Audiencia Nacional en 2020 en que había indicios de delito para juzgar a toda la familia Pujol por delitos de pertenencia a una organización criminal o asociación ilícita, blanqueo de capitales, fraude a la Hacienda Pública y falsedad documental. En el juicio del caso, la fiscal que interrogaba a Francisco Correa -cabecilla de la trama- no preguntó quién ordenaba los pagos, algo que Bal no dejó pasar.

En su turno como abogado del Estado personado en nombre de la Agencia Tributaria, el ahora candidato cuestionó a Correa sobre la persona o personas que ordenaron contratar a las empresas de la red, haciendo que la sala escuchara el nombre de Ricardo Costa, secretario general del Partido Popular valenciano en 2008 y 2009 y mano derecha de Francisco Camps. Fue un abogado del Estado quien implicó directamente al Gobierno de Mariano Rajoy, entonces en la Moncloa, en la trama. "Fueron elegidos por los españoles para desempeñar cargos públicos, que se suponía que tenían que proteger los intereses generales y no defraudarlos ni robarlos", dijo en su alegato final sobre los políticos, para quienes pidió una sentencia ejemplar ante los hechos.

Las consecuencias políticas surgidas de la corrupción que salpicó al Gobierno de Mariano Rajoy y que auparon a Pedro Sánchez a hacerse con la Moncloa tras una moción de censura en 2018 pusieron a Bal entre los nombres para ser abogado general del Estado, pero finalmente la entonces ministra de Justicia, Dolores Delgado, se decantó por Consuelo Castro, también abogada del Estado en Galicia y en cuya carrera profesional se registró la defensa de la Administración ante lo ocurrido con el Prestige.

Su salto a la política

Sin embargo, el 'hito' profesional que el propio Bal ensalza sobre sí mismo desde que forma parte del mundo político tuvo lugar en diciembre de 2018, cuando la directora de servicio jurídico del Estado, Consuelo Castro, le sustituyó por Rosa María Seoane como representante por el juicio al proceso independentista catalán, el 'Procés'. El actual candidato de Ciudadanos a las elecciones regionales del 4M era el jefe del departamento penal de la Abogacía del Estado y encargado del caso cuando se negó a omitir la violencia del delito de sedición en el escrito de acusación de los hechos.

En ese momento llevaba 16 años dirigiendo la acción jurídica del Gobierno en mediáticas causas como las mencionadas cuando Castro alegó "pérdida de confianza" por sus discrepancias en la causa del 1-O. Mientras Bal defendía acusar por rebelión en la línea de la Fiscalía, Castro, en representación del Gobierno, optó por los delitos de sedición y de malversación. La falta de de violencia en dichas acusaciones implicaba que las penas pedidas para Oriol Junqueras pasaran de ser de 25 años a 12 años, y según ha defendido Bal en varias ocasiones, el hecho de no recogerla implicaba mentir sobre los hechos.

“No soporto las presiones políticas sobre los funcionarios públicos que quieren hacer su trabajo”, ha señalado el candidato desde que se introdujera en el mundo político, para el que fue captado por el propio Albert Rivera en marzo de 2019. “Soy el cesado” ha sido su carta de presentación desde entonces, cuando el líder y fundador de Ciudadanos lo colocó en cuarta posición en la lista por Madrid en las elecciones generales del 28 de abril de 2019. En aquellos comicios, Ciudadanos obtuvo 57 diputados, entre ellos Bal, que asumió la portavocía adjunta.

Sin embargo, tan solo siete meses después, en las elecciones del 10 de noviembre de ese mismo año, la formación naranja se quedó con diez representantes en el Congreso de los Diputados. El resultado hizo que Albert Rivera dejara el partido, lo que permitió que Bal permaneciera en el Congreso, pues había perdido su escaño en los comicios. En mayo de 2020, con Inés Arrimadas liderando la formación naranja y coincidiendo con su baja por maternidad, el abogado fue designado junto a Melisa Rodríguez como portavoz en el Congreso de la formación.

En pleno proceso de recuperación tras la caída de la formación naranja en las últimas elecciones generales y en las autonómicas celebradas hace unas semanas en Cataluña, la cúpula de Ciudadanos ha optado porque sea Bal el encargado de hacer frente a Isabel Díaz Ayuso, Pablo Iglesias, Ángel Gabilondo, Mónica García y Rocío Monasterio y captar la mayor cantidad de votos para superar la barrera electoral del 5 por ciento. La decisión, anunciada por el propio Ignacio Aguado el 18 de marzo, tiene como objetivo “demostrar que Ciudadanos es más necesario que nunca”.

“Somos necesarios para ser el contrapeso sensato a la polarización, a la radicalización, un partido que apuesta por la sensatez. Y yo no tengo ninguna duda de que el mejor candidato posible para presidir la Comunidad de Madrid es mi amigo y compañero Edmundo Bal", desvelaba Aguado, que daba un paso a un lado y cedía la candidatura al abogado, quien finalmente obtuvo en el proceso de primarias un 89,43 por ciento de los apoyos de la militancia. “El apoyo masivo que te ha dado nuestra militancia en Madrid demuestra la ilusión que genera tu candidatura", señaló Arrimadas en un mensaje en su cuenta personal de Twitter.

“Digo que sí a Madrid”

"Soy de Madrid, estudie aquí el Bachillerato. Soy del barrio de Cuatro Caminos. Esta es mi comunidad autónoma. Me he recorrido la Sierra. He hecho rutas en moto con mis amigos. Es una comunidad maravillosa, llena de gente muy buena", dijo Bal al presentarse como candidato, cuando también recordó su entrada en política, el 17 de marzo de 2019, en un parque de Majadahonda y que su agrupación electoral es la de Fuencarral-El Pardo. Así, reivindicó que "es diputado por Madrid y que quiere presentarse por Madrid".

"Quiero presentarme a estas primarias para ser el presidente de la Comunidad de Madrid y quiero hacerlo porque no quiero que nos arrebaten el centro. No quiero que nadie nos quite la moderación, el sentido común, la política útil, el encontrar soluciones a los problemas reales que tienen los madrileños. Me niego radicalmente a que en la Comunidad de Madrid gobiernen los extremos. Me niego radicalmente a la polarización", ha declarado en varias ocasiones.

Para esta campaña, Bal se ha rodeado en su lista electoral del actual equipo de Ciudadanos en Madrid, con la diputada Esther Ruiz como 'número 2' y con el portavoz del partido en la Asamblea, César Zafra, como 'número tres'. Son muchas las caras 'conocidas' para los madrileños que concurren en la lista de Ciudadanos, como es el caso de la diputada Ana Isabel García, el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad, y los parlamentarios Araceli Gómez, Miguel Díaz y el también senador Tomás Marcos.

Bal ha apostado así por el equipo de Ignacio Aguado, sin fichajes estrella ni grandes cambios tras la abrupta salida de algunos parlamentarios como Sergio Brabezo o Marta Barbán o la de otros, que seguirán colaborando desde fuera, como el exconsejero de Transportes, Ángel Garrido. "Demostraremos en las urnas que Madrid no renuncia a la moderación ni al sentido común. Este equipo trabajará para todos los madrileños sin excepción", ha asegurado en sus redes el también portavoz nacional de Ciudadanos.

Vida personal

Aunque se conoce poco de la vida personal de Edmundo Bal, varios medios de comunicación recogen que desde que sacara plaza como letrado del Estado, en 1993, vive en la capital con su mujer -también licenciada en Derecho-, con quien tiene dos hijos, ya universitarios.

Si se revisan sus publicaciones en Instragram, la red social perfecta para conocer la vida más cotidiana de los personajes públicos, se aprecia como Bal es aficionado a la cocina, el deporte, la música -toca la batería- y las motos, contando con una vieja BMW y una Harley Davidson.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios