www.madridiario.es
Furgoneta de SAR para traslado de personas dependientes.
Ampliar
Furgoneta de SAR para traslado de personas dependientes. (Foto: Juan Luis Jaén)

Casi 70 millones en ayuda a domicilio de las personas con dependencia

martes 28 de abril de 2020, 14:24h

El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes la prórroga del contrato del servicio de ayuda a domicilio, dirigido a las personas en situación de dependencia de la Comunidad de Madrid, por un periodo de un año.

Así, según ha informado el vicepresidente, Ignacio Aguado, en una videoconferencia con periodistas, se invertirán 68,9 millones de euros para continuar con la atención que actualmente se desarrolla a través de Quavitae Servicios Asistenciales y Sacyr Social.

La prestación del servicio de ayuda a domicilio a personas en situación de dependencia se lleva a cabo en el hogar del beneficiario, con el fin de atender sus necesidades de la vida diaria. El número de beneficiarios atendidos por la Comunidad con cargo a este contrato que se prorroga es de 12.965 al cierre del mes de febrero de 2020.

Los usuarios son personas dependientes que tienen reconocido en el Programa Individual de Atención (PIA) el servicio de ayuda a domicilio como la modalidad de intervención más adecuada a sus necesidades, y que están empadronadas en alguno de los municipios de la Comunidad de Madrid, excepto en Madrid capital, donde el servicio es prestado por el Ayuntamiento.

En concreto, tal y como han explicado desde el Gobierno regional, se destinan 37.134.040 euros a la entidad Quavitae Servicios Asistenciales, encargada de prestar el servicio en los municipios de las áreas Este y Oeste de la Comunidad, y 31.769.007 euros a Sacyr Social responsable de garantizarlo en las localidades de las áreas Norte y Sur de la región.

Entre las modalidades de la prestación, existen los servicios relacionados con la atención personal como son, el apoyo a la higiene y a la movilidad en el hogar y potenciar la autonomía; y el acompañamiento para evitar situaciones de soledad y aislamiento. Además, incluye la compañía fuera del hogar cuando resulte imprescindible para posibilitar la participación del usuario en actividades de carácter educativo, terapéutico y social, o la realización de otras gestiones.

Asimismo, hay servicios relacionados con la atención de las necesidades domésticas o del hogar, que tienen carácter complementario y solo podrán prestarse conjuntamente con los anteriores. Entre estos recursos destaca la ayuda a la limpieza cotidiana de la vivienda, como puede ser la preparación de alimentos, el lavado o el planchado.

Falta de material y personal en residencias

Por otra parte, la Confederación General de Trabajadores (CGT) ha denunciado la saturación de usuarios, la falta de material y de personal y el incumplimiento de protocolos para la eliminación de residuos en la Gran Residencia de Carabanchel, situada en la calle General Ricardos de Madrid.

Según el relato de una sindicalista y trabajadora de este centro, tras 20 días desde los primeros casos el personal tenía que protegerse "con bolsas de basura". "El material les ha estado llegando con cuentagotas y la formación ha llegado tarde y ha sido escasa. Tampoco se cumplen los protocolos para la eliminación de residuos, como el personal estaba saturado teniendo que atender al doble de residentes de lo que es conveniente y un largo etcétera", apunta.

Aunque no tienen datos oficiales, el sindicato sospecha que desde mediados de marzo al 20 de abril han muerto más de 60 mayores. También apuntan a que no fue hasta el 18 de abril cuando separaron a los residentes por positivos o negativos de coronavirus, quedando la segunda planta como zona de aislamiento con 75 personas.

Ese mismo día comenzaron a hacer test de diagnóstico a los usuarios, pero no a los trabajadores. "De un censo de unos 300 trabajadores nadie tiene datos, las bajas de todas las categorías son de 100 aunque ya se han incorporado algunos", indican.

Según datos del comité de empresa, ha habido 72 bajas médicas entre el personal laboral y que han fallecido 70 residentes, de los cuales 60 o lo hicieron teniendo síntomas o estaba confirmado que tenían Covid-19.

"La Gran Residencia es un centro asistencial que lo han transformado en un centro sanitario medicalizado hospitalario, un centro que no está preparado en ninguna de sus áreas para este funcionamiento. Un ejemplo son los residentes en aislamiento con dificultad respiratoria que no tienen respiradores como un hospital están con concentradores de oxigeno", añade CGT.

Por último, esperan que todo lo que está sucediendo en los centros de mayores sirva para que cambien las cosas, "para que dejen de ser aparcamientos de mayores y se convierta en un servicio de calidad tan necesario para nuestras personas mayores".

"Exigimos responsabilidades tanto a la dirección del centro como al comité de empresa. No se puede consentir que la representación de la plantilla se ponga de perfil y deje pasar un momento tan crítico y duro como el que están viviendo en la Gran Residencia de Carabanchel", concluye el sindicato en una nota de prensa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios