www.madridiario.es
Trabajos arqueológicos en el Albergue Juvenil de Los Batanes.
Trabajos arqueológicos en el Albergue Juvenil de Los Batanes. (Foto: Comunidad de Madrid)

El verano entre ruinas: los campos de voluntariado arqueológicos

sábado 28 de julio de 2018, 09:00h
Los campos de trabajo arqueológicos son una de las actividades a realizar durante las vacaciones de verano y en la Comunidad de Madrid existen nueve ofertados para este periodo estival. Uno de ellos es el yacimiento arqueológico de Los Batanes, junto al Monasterio de El Paular, donde se han excavado numerosos elementos arquitectónicos y funcionales de uso agrícola e industrial en la finca que allí se encontraba.

Que los jóvenes son el futuro y la importancia de preservar el patrimonio cultural que el pasado ha dejado, son dos hechos que se han dado la mano este mes de julio en la Finca de Los Batanes, junto al Monasterio de El Paular en Rascafría.

Un total de 20 voluntarios de entre 18 y 30 años, procedentes de ocho países distintos (Armenia, Corea, España, Filipinas, Francia, México, Taiwán y Turquía), han aprendido a realizar trabajos arqueológicos en este espacio “incomparable”, como señala el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, durante dos semanas.

En este campo de voluntariado denominado ‘Camino de Papel’, los participantes han dedicado su tiempo a excavar y localizar distintos elementos de esta finca asociada al monasterio y que, como la técnica arqueóloga del proyecto, Esther Sánchez indica, se utilizó con fines agrícolas, ganaderos e industriales.

“El propio nombre de Los Batanes viene de la dedicación principal que se le daba a la finca, que es la utilización del agua como energía para el movimiento de distintos ingenios hidráulicos, y lo que estamos intentando recuperar es toda la estructura de canalizaciones, de molinos, sierras de agua, herrerías, etc.”, destaca Sánchez.

Elementos hallados durante las excavaciones arqueológicas. [Foto: Comunidad de Madrid]

Este proyecto arrancó en 2017 y desde entonces, varias partes de la finca han salido a la luz. “Entre los elementos que hemos localizado este año se encuentra un canal artificial que llevaba agua a lo que pensamos que era el molino de Los Batanes. Además hemos intervenido otra estructura posiblemente industrial, vinculada con el agua, con distintos suelos, con muros y una escalera de acceso monumental bastante interesante”, explica Pablo Guerra, director de la intervención arqueológica.

Los voluntarios

“Trabajamos con voluntarios venidos de todas las partes del mundo, a los que enseñamos la utilización de herramientas para la limpieza del monte, limpieza de zonas forestales, además de enseñarles técnicas de intervención arqueológica, documentación, topografía, dibujo arqueológico y, en definitiva, la labor que desarrolla cualquier profesional de la arqueología”, indica el director.

Estos jóvenes desean enfocar su vida a la arqueología o preservación del patrimonio cultural y por ello se animan a apuntarse a este campo de trabajo, así como para conocer a personas de otros países y culturas.

“Se está muy bien porque estamos voluntarios de varias nacionalidades, podemos intercambiar conocimientos y trabajamos para excavar los restos de un molino y canales”, comenta una estudiante de restauración de estatuas francesa.

“Lo que me interesó de este campo es que, aparte de que venía gente de muchas nacionalidades, había que trabajar en varios sitios. Lo que hacemos cada día es limpiar la vegetación, cuidar los muros y excavar para ver el suelo primitivo y entender cómo funcionaba el molino”, relata un estudiante de arqueología madrileño.

Integrantes del campo de trabajo. [Foto: Comunidad de Madrid]

El pasado 20 de julio, Jaime de los Santos visitó el yacimiento y ensalzó el trabajo de los voluntarios, así como el medio en el que han excavado.

“La finca de Los Batanes es un ejemplo sobresaliente de colaboración entre direcciones generales, la de deporte y la de patrimonio cultural, y una oportunidad para que jóvenes de la región, todo el país y los que nos visitan de otras latitudes tengan la oportunidad de aproximarse al patrimonio para, a través de su conocimiento, conocerse mucho mejor a ellos mismos”, manifestó.

Y añadió: “Es una finca extraordinaria, con una serie de construcciones en torno al papel, al agua y en un paraje incomparable como el Monasterio de El Paular como fondo. Es un trabajo muy interesante y desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid se quiere poner de relieve, porque aúna todas las bondades del medio ambiente, la protección del patrimonio y también la implicación de los más jóvenes en la conservación de la cultura”.

Otros campos de trabajo en la Comunidad

Aparte del yacimiento de Los Batanes, existen otros ocho campos de voluntariado en la Comunidad de Madrid para los que el Gobierno regional lanzó 255 plazas para gente entre 15 y 30 años.

Destacan ‘Calzada romana’ –dedicado a la limpieza, desbroce y mantenimiento del tramo medio de calzada romana que va desde el centro de Visitantes del Valle de la Fuenfría hasta el inicio del tramo superior del puerto de la Fuenfría– en Cercedilla y ‘Molino de Berrocal’ –trabajos de rehabilitación del Molino del Berrocal, tales como limpieza, desbroce, rehabilitación, accesibilidad de caminos, y cubierta desmontable móvil para utilizar el espacio– en Moralzarzal.

Además, otros 300 privilegiados podrán viajar a campos de trabajo en países como Alemania, Francia, Estonia, México, Perú, Filipinas o Indonesia gracias a la colaboración con el INJUVE y otras Comunidades Autónomas.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.