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TAL DÍA COMO HOY

Rodriguez Sahagún y Villacís. Collage elaborado a partir de una foto cedida por el Gobierno de España y una fotografía hecha por Kike Rincón.
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Rodriguez Sahagún y Villacís. Collage elaborado a partir de una foto cedida por el Gobierno de España y una fotografía hecha por Kike Rincón. (Foto: MDO)

La muerte del centro político que Villacís se empeña en resucitar

sábado 07 de abril de 2018, 09:39h
Tal día como hoy en 1991, el entonces alcalde Agustín Rodríguez Sahagún, del Centro Democrático y Social, renunció a presentarse a la reelección del cargo en las elecciones municipales de ese año. Visto lo visto, hizo bien: su partido pasó del 15,34 por ciento de los votos cosechados cuatro años antes a reunir apenas el 3,48 en 1991. A partir de ahí, comenzó el declive del centrismo en la política municipal madrileña, una opción ideológica que Ciudadanos intenta recuperar, con Begoña Villacís al frente.

El 29 de junio de 1989, Agustín Rodríguez Sahagún, destacado miembro de la Transición Española, se convirtió en alcalde de la ciudad de Madrid. Su partido, el Centro Democrático y Social -la 'nueva' UCD de Suárez-, había quedado tercero en las elecciones celebradas dos años antes con bastante diferencia respecto al PSOE (41,31 por ciento) y al PP (29,11 por ciento), pero una moción de censura le convirtió en regidor.

El pacto, que también hacía a José María Álvarez del Manzano primer teniente de alcalde, destronaba al socialista Juan Barranco. Así, tras un Pleno con ataques indiscriminados por ambas partes, tal y como relataba Pedro Montoliú, exdirector de Madridiario, entonces en las páginas de El País.

Ese fue el momento álgido que el centrismo como opción política ha vivido en la capital. Si bien es cierto que en las primeras elecciones democráticas tras el franquismo, UCD cosechó mejor resultado, su candidato -José Luis Álvarez Álvarez- nunca llegó a gobernar por el pacto de Tierno Galván con el PCE.

Así, tras dos años con poca política y pocas propuestas, Rodríguez Sahagún decidió no presentarse a la reelección por "razones fundamentalmente personales y familiares". Decisión que no pilló por sorpresa ni a Álvarez del Manzano ni al PSM, quienes declararon que esto no influía en el panorama político madrileño.

Aunque el que más acertado estuvo fue Julio Anguita, entonces coordinador de Izquierda Unida, que advirtió de que su marcha supondría "una importante pérdida de imagen para el CDS, que se traduciría en una notable pérdida de votos". Tan notable que, en la siguiente cita con las urnas, CDS obtuvo apenas 40.000 votos convirtiéndose en un actor político irrelevante y enterrando, de paso, el centro político en la capital.

Hasta hace tres años cuando Ciudadanos, partido nacido en Cataluña, decidió expanderse a nivel nacional y encargó a Begoña Villacís la difícil tarea de conquistar el Palacio de Cibeles. El hueco electoral de la formación naranja siempre ha sido el centro -Rivera no esconde que Suárez es su referente-, aunque en un principio apostó por la socialdemocracia y, luego, por el liberalismo. Eso sí, no es menos cierto que su forma de actuar varía según el territorio, como le pasaba a la CDS.

Misma posición electoral y un discurso parecido

Si dicen que la historia se repite, en Madrid encontramos los ejemplos perfectos. Al ya analizado parecido entre Manuela Carmena y Enrique Tierno Galván, puede sumarse el estudio de las similitudes entre Begoña Villacís y Rodríguez Sahagún.

En sus primeras elecciones a la alcaldía, pese a que Villacís empezaba en política y Sahagún estaba consagrado (había sido ministro de Defensa y de Industria), tuvieron un resultado similar (entre el 15 y el 11 por ciento). Además, ninguno pudo ser 'árbitro electoral' pero a ambos se les planteó la posibilidad de ser alcalde. El centrista dijo sí y en el caso de Villacís no salió: después de que la propusiera Esperanza Aguirre como alternativa a Carmena, tanto ella como el socialista Carmona rechazaron esa opción.

El viraje de sus formaciones es un punto que también comparten. Mientras que Sahagún mandaba en Madrid con el apoyo del PP, el partido a nivel nacional decidió que su socio preferente era el PSOE -algo que, sin embargo, no afectó a la capital-. Este caso es similar al dilema de Ciudadanos. En su caso, no mantiene ningún pacto en Cibeles pero sí en la Comunidad con el que es su "socio preferente" -el PP-, pese a que en otras comunidades pacta con el PSOE.

Además, las similitudes se amplían en el sentido programático. En una entrevista para El País, Sahagún centraba sus esfuerzos en llegar a acuerdos ("gobernar no es imponer ni mandar") y en llevar a cabo una "eficacia en la gestión con diálogo", un perfil que adopta normalmente la formación naranja.

En medidas concretas, a Sahagún le preocupaba la transparencia y la limpieza. Tanto, que llegó a proponer una campaña de choque en este sentido, algo que llevaba Ciudadanos en su programa de 2015. En cuanto a los vecinos, Sahagún proponía la creación de una oficina de protección al vecino y Villacís, su desarrollo (artículo 27 de la Ley de Capitalidad).

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