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Sede del PP en la calle Génova en las elecciones del 26J.
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Sede del PP en la calle Génova en las elecciones del 26J. (Foto: Sergio Toro)

El 'modelo Madrid' del PP para depurar el censo

Primera y hasta ahora gran misión de Cristina Cifuentes para renovar el PP de Madrid: depurar el censo. Tras seis meses de trabajo, el partido ha logrado poner en orden su dato más básico. Hoy son 68.000 militantes en toda la región, un tercio menos de los que decía Esperanza Aguirre que había. "Tener cifras infladas no sirve de nada", reconoce a Madridiario Isabel Díaz Ayuso, cerebro de la operación. "No queremos perder el tiempo en convocar a quienes no van a estar", agrega. Es la primera vez que se organiza una masiva actualización de los datos como esta en la formación. De ahí que el 'modelo Madrid' haya nacido para empapar a otras agrupaciones.

Tras más de un año al frente de la Gestora, acababa de convertirse, oficialmente, en presidenta del PP de Madrid. Sin oposición y con el 93 por ciento de los votos de los 2.500 compromisarios reunidos en pleno puente de San José en un hotel a las afueras de Madrid, una periodista se lo preguntó en una conversación informal: "¿Qué va a ser lo primero?". Cristina Cifuentes no lo dudó: "El censo".

Desde hacía tiempo, todo el mundo reconocía en privado que el número de militantes estaba inflado y que no se podía vender transparencia a la sociedad sin tener ni idea del dato más básico de cualquier formación. Y menos, tras el fin del bipartidismo y los amagos de la nueva política. Era imposible que los 94.000 afiliados de los que presumía Esperanza Aguirre siguiesen ahí, inmunes ante los escándalos de corrupción, la crisis económica o los simples vaivenes demográficos. Porque, durante años, solo se había ido incluyendo nombres al listado mientras no se daba de baja ni a los muertos.

En realidad, el problema de los censos sin purgar es de todo el partido, que, sin tradición de primarias, no se ha visto obligado a actualizar sus registros periódicamente. De hecho, hasta hace no mucho, los dirigentes populares empleaban la cifra casi mitológica de los 800.000 militantes en toda España. Ahora, al PP madrileño le ha costado seis meses de cocina bajar el suflé. Su método, pionero en el partido, ha dado lugar al 'modelo Madrid'.

Llamadas diarias

"Queríamos trabajar mano a mano con la gente que está y no con cifras infladas que no sirven de nada. No queremos perder el tiempo y el dinero en convocar a quien no va a estar", argumenta a Madridiario Isabel Díaz Ayuso, la mujer en la que Cifuentes ha confiado para dirigir la operación todo este tiempo y un valor al alza en el partido tras su nombramiento en la segunda línea del Gobierno regional como viceconsejera de Presidencia y Justicia.

Desde el Congreso de marzo y con la escalonada renovación de los cargos locales de por medio, un equipo de 20 personas dirigido por esta exparlamentaria, presidenta del Comité de Afiliación, ha estado actualizando los datos de cada una de las agrupaciones hasta alcanzar el sumatorio real: 68.427 afiliados, un 27 por ciento menos de los que se creía.

El partido actualizará ahora sus cifras cada mes

Su equipo ha troceado el mapa regional en 13 zonas para repartir el trabajo y los responsables de cada una han coordinado la revisión de cada listín de cada agrupación. Miles de llamadas de teléfono que han servido para dar de baja 4.227 carnés fantasmas. Algunos militantes llevaban años fallecidos y sus familiares no habían avisado al partido porque, incluso, ni siquiera conocían su afiliación. Otros, los vivos que habían dejado de pagar la cuota, han aprovechado el contacto para reafirmar su baja y el partido, esta vez sí, la ha tramitado.

A esta pérdida de peso -modesta- hay que agregar un tercer grupo de afiliados que, simplemente, no se sabe ni dónde están ni qué ha pasado con ellos. Son los "ilocalizables", 24.694 personas suspendidas de militancia por no abonar sus tasas. Como el partido no puede darles legalmente de baja, han pasado al registro de simpatizantes, donde se les mantiene junto a centenares colaboradores de la formación que no quieren asumir ni la obligación de pagar ni los mismos derechos que un afiliado.

Paso al digital

Con los nuevos datos actualizados, el mapa de implantación regional guarda algunas sorpresas. Además de Chamberí, Salamanca o Chamartín, el partido subraya la afiliación que mantiene en distritos tradicionalmente de izquierdas. Lo mismo ocurre con los municipios. El corredor del Henares y el 'cinturón rojo' -altamente poblados- aportan hoy la mayor cantidad de militantes al partido. "Es donde somos más fuertes", explica la viceconsejera. Móstoles, Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz y Getafe sobrepasan, por ejemplo, a feudos como Pozuelo de Alarcón o Boadilla del Monte.

La depuración conlleva una pérdida de poder en el PP nacional

Pero, lo más importante, según la creadora del 'modelo Madrid', ha sido establecer protocolos para el futuro. A partir de ahora, todas las agrupaciones están obligadas a volcar cada cambio en el registro digital que comparte todo el partido. A finales de cada mes, el Comité de Afiliación se ha comprometido a ofrecer el cómputo actualizado a la Ejecutiva.

Además, a los nuevos se les exigirá que den un e-mail 'activo' al que enviar preferentemente la información del partido o un número de teléfono que será verificado. En cada sede se ha nombrando a un responsable de afiliación, a los que Génova ha formado en manejo de bases de datos.

El 'modelo Madrid' es, en realidad, la puesta a punto digital de una organización nacida en la década de los 80 y analógica en muchos casos, donde las sedes son poco más que una vecina con una llave de un local.

El primer paso

"No había una cultura de actualización del censo. Se ha ido afiliando sin más. La gente empezaba a militar y no se le pedía carné. Se conocían de cara y así hemos estado funcionando. Porque estos números son de personas que existen", afirma Díaz Ayuso. "Estoy segura de que este problema lo tienen otros partidos, administraciones o grandes empresas".

La jugada, eso sí, implica una pérdida de poder frente a otros PP autonómicos. Los estatutos nacionales vinculan la cantidad de compromisarios encargados de votar y decidir en cada congreso nacional a los "niveles de afiliación". El reparto de poder en los órganos de dirección se hace, de hecho, poniendo el grosor de cada censo sobre la mesa. Pero alguien, insisten, tenía que dar el primer paso.

Que lo haya hecho la sede madrileña es más que notorio. Es una de las de mayor tamaño junto a Andalucía y Galicia. Ahora le toca al resto. "La idea es que nosotros empecemos pero que los demás nos sigan", dijo la propia Cifuentes aquella tarde de marzo a aquella periodista. En la primera planta de las oficinas de Génova, sede del PP de Madrid, esperan la llamada para empezar a divulgar su modelo. Aunque esto, reconocen, todavía no ha pasado.

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