Tras la
extinción completa de las llamas, la
Dirección General de Protección Civil emitió un informe justificando la puesta en marcha de manera urgente de los trabajos necesarios para la
retirada del material y los residuos que provocó el
incendio en los terrenos pertenecientes a la Comunidad de Madrid. Así, el
Consejo de Gobierno celebrado el 14 de junio aprobó mediante tramitación de urgencia, un presupuesto de 2 millones de euros con el objetivo de acometer estas labores, que fueron encomendadas a la empresa pública Tragsa.
Los trabajos desarrollados han consistido en la caracterización y cuantificación de los residuos, la protección y adecuación de la zona y la retirada de los distintos tipos de deshechos mediante carga, transporte y tratamiento adecuado, así como en
labores de vigilancia,
seguimiento y
control ambiental. Todas estas actuaciones, que han supuesto un importe ligeramente inferior a los dos millones de euros presupuestados inicialmente, serán ahora abonadas tras presentar
Tragsa la memoria justificativa de las mismas, en la que la partida más importante (1.412.141 euros) es la destinada a la
gestión de residuos y entrega a gestor autorizado.
Los
técnicos de Tragsa terminaron de extraer las 1.500 toneladas de fracción metálica que dejó el incendio a finales del pasado mes de agosto y, tras recibir a finales de octubre el informe que certificaba que los más de 15.000 metros cúbicos de cenizas producidas por la combustión de los neumáticos eran un
residuo no peligroso, comenzaron inmediatamente a retirarlas. Está previsto que esta última actuación de limpieza termine definitivamente a finales de este mes de diciembre, momento en el que se procederá a estudiar las posibles afecciones del suelo y su tratamiento más adecuado.