Los cinco astados de la ganadería Carlos Charro, encaste Juan Pedro Domecq y Diez, y uno de Victoriano del Río destinados a la novillada programada para la tarde, han sido los protagonistas del último de los encierros de 2016, "uno de los más limpios y más rápidos de los últimos años”, según Eduardo Flores, director de la cita taurina.
Protección Civil sólo ha contabilizado cuatro heridos leves, al tiempo que ha informado de que el joven sevillano herido este martes por asta de toro "se recupera satisfactoriamente”.
El encierro se ha desarrollado con seguridad y sin incidencias, lo que se ha traducido en que la manada ha cruzado la puerta del toril en 1 minuto y 48 segundos, velocidad que han aprovechado los corredores más experimentados para hacer buenas carreras tanto en la calle Real como en Estafeta.
Cuatro decenas de heridos
La concejala de Festejos, Tatiana Jiménez, ha valorado en un comunicado el balance de las fiestas de este año de “muy positivo, porque se ha hecho una oferta cultural y festiva muy amplia y ha habido una afluencia de gente muy superior a otros años, especialmente en los encierros, en los que, por primera vez, se ha dado la posibilidad de asistir a personas con movilidad reducida”.
En total, 13.300 corredores han participado en esta convocatoria. De ellos, el de mayor afluencia ha sido el del domingo, con 4.000 participantes. Además, en estos días se han producido dos heridos por asta de toro y 37 heridos leves.
Tanto los pastores de los encierros como algunos corredores y Pedro María Rivera, cohetero local, han homenajeado al conocido corredor guipuzcoano Julen Madina, fallecido este martes tras sufrir un grave accidente y se ha guardado un minuto de silencio por Martín Parrilla, trabajador municipal.