Cinco municipios se anexionaron hace 60 años a Madrid: Barajas, Canillejas, Canillas, Hortaleza y Vallecas. El Gobierno franquista pretendía crear una gran capital y para eso absorbió a municipios cercanos que acogieron a los miles de inmigrantes que acudieron a la ciudad en busca de trabajo. Una vida en la que los nuevos vecinos tuvieron que sobrevivir a problemas como los de la vivienda, la desigualdad, la insalubridad, la falta de equipamientos y la incomunicación, entre otros muchos. Esta es su historia.