22/09/2014@08:00:00
Permanece semioculto por los árboles y las construcciones vecinas pero en su día destacó como uno de los edificios más singulares de los incluidos en la reforma del paseo del Prado. El Real Observatorio de Madrid, construido sobre el cerrillo de San Blas, fue la expresión más libre del neoclasicismo de Juan de Villanueva que primó el estilo arquitectónico sobre la funcionalidad. Hoy, cuando las observaciones se realizan ya en Yebes (Guadalajara) y Calar Alto (Almería), este recinto es el principal guardián de la historia de la astronomía en nuestro país.