"Gracias, Madrid", con estas palabras el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha querido agradecer a los madrileños su implicación con la visita del Papa León XIV a la capital, apenas un día después de que el Pontífice partiera hacia barcelona para continuar con su viaje por España. El Ayuntamiento ha puesto fin así al dispositivo desplegado durante cuatro jornadas históricas que han movilizado a cientos de miles de personas y han exigido el mayor esfuerzo logístico, de seguridad y movilidad de la historia municipal.
"Madrid es un aciudad capaz de acoger y organizar, pero si Madrid es especial es porque lo mejor que tenemos son los madrileños", de esta forma empezaba el regidor madrileño su intervención del balance de la visita.
Martínez-Almeida ha destacado que el compromiso de los madrileños ha permitido que "Madrid siguiera moviéndose" y que "el corazón de Madrid siguiera latiendo" pese a las dificultades derivadas de un acontecimiento de dimensiones excepcionales, con la instalación de dos grandes escenarios en la vía pública (plaza de Lima y Cibeles) y los trayectos en papamóvil del Pontífice. También ha reconocido la colaboración de numerosas empresas que han favorecido fórmulas de teletrabajo para reducir desplazamientos y facilitar tanto los preparativos como la celebración de los eventos. Por todo ello, el mensaje del alcalde ha sido sencillo y rotundo: “Gracias, Madrid”.
Un despliegue municipal sin precedentes
El Ayuntamiento ha movilizado a más de 8.000 servidores públicos para garantizar el desarrollo de la visita. Según Martínez-Almeida, se ha tratado del esfuerzo operativo más importante realizado por la administración municipal en cualquier gran acontecimiento celebrado en la ciudad.
En materia de seguridad y emergencias han participado más de 4.000 policías municipales, de los que cerca de 1.900 han estado dedicados principalmente a garantizar la movilidad y los desplazamientos de las comitivas. Los agentes han recorrido más de 56.000 kilómetros durante más de 800 traslados oficiales sin que se hayan registrado incidentes significativos.
Sin embargo, el alcalde ha querido detenerse en una anécdota que, a su juicio, refleja el compromiso de los servicios públicos madrileños. Uno de los policías municipales que sufrió una caída leve durante uno de los desplazamientos de la comitiva papal avisó inmediatamente por radio para que el dispositivo continuara sin preocuparse por él. Martínez-Almeida ha enviado además un mensaje de recuperación a los dos agentes que han resultado heridos leves durante el operativo.

La protección sanitaria también ha funcionado sin incidencias graves. Más de un millar de efectivos de Samur-Protección Civil han prestado servicio con nueve puestos sanitarios avanzados. Durante la vigilia se han realizado alrededor de 450 intervenciones y durante la misa del domingo otras 360, en su mayoría relacionadas con golpes de calor o afecciones leves. Los traslados hospitalarios han sido mínimos y ninguno ha revestido gravedad.
Por su parte, los Bomberos del Ayuntamiento han permanecido en "alerta permanente" y han reforzado su capacidad de respuesta en coordinación con la Comunidad de Madrid.
Un balance de seguridad "muy positivo"
La Delegación del Gobierno también han realizado una valoración favorable del dispositivo, destacando solo algunos "hechos aislados".
Entre ellos figura la detención de una persona por un presunto delito de odio el pasado 8 de junio en la plaza de Gregorio Marañón tras proferir insultos y expresiones vejatorias contra un grupo de religiosas. Además, se han llevado a cabo cinco actuaciones de inhibición de drones que intentaban sobrevolar zonas sometidas a restricciones temporales y se ha propuesto una sanción a un piloto por un vuelo no autorizado en espacio aéreo restringido.
La movilidad supera la prueba: récord en Bicimad
Uno de los aspectos más delicados de la organización ha sido la movilidad. A pesar de las restricciones, el Ayuntamiento considera que la ciudad ha mantenido unos niveles de funcionamiento 'satisfactorios' gracias a la coordinación entre Policía Municipal, agentes de movilidad y Empresa Municipal de Transportes (EMT Madrid) que ponía su granito de arena con el periodo más largo de la historia de gratuidad en el servicio.
Más de diez millones de viajeros han utilizado los autobuses de la EMT durante los siete días del dispositivo. Sin embargo, uno de los datos más llamativos ha llegado de Bicimad, que ha transportado a 83.000 usuarios en una sola jornada, una cifra que Martínez-Almeida ha comparado con el volumen diario de viajeros de autobús de muchas capitales de provincia.
A ello se ha sumado el trabajo de 190 profesionales de Calle 30, que han gestionado el principal eje de circulación alternativo durante los cortes y limitaciones de tráfico.
El alcalde también ha asegurado que el desmontaje de las infraestructuras avanza incluso más rápido de lo previsto. Aunque los trabajos continúan en algunos puntos, especialmente en el entorno de la plaza de Lima, el Ayuntamiento prevé que durante esta misma semana desaparezcan las últimas afecciones relevantes derivadas de la visita papal.
Una ciudad volcada también en la limpieza
El dispositivo de limpieza ha contado con un total de 558 trabajadores han participado en las labores de recogida y acondicionamiento de los espacios utilizados por los peregrinos.
El Ayuntamiento ha instalado más de 2.000 contenedores específicos para facilitar la separación de residuos, una medida que, según el alcalde, ha contado con una elevada colaboración ciudadana (a pesar de las denuncias vecinales que se han podido ver estos días en las redes sociales donde denunciaban la suciedad que quedaba en la vía pública madrileña tras la finalización de los acontecimientos). Martínez-Almeida ha asegurado que numerosos visitantes han destacado la rapidez con la que las calles recuperaban su aspecto habitual apenas unos minutos después de concluir los eventos multitudinarios.
Entre los dos grandes eventos en vía pública se recogieron 37.900 kilos de residuos (19.000 en la vigilia y 18.900 en la misa), de los que más de la mitad fueron "depositados correctamente" clasificados en los contenedores de plástico, metal y brik, un dato que refleja el "comportamiento cívico y respetuoso de los asistentes
con el mantenimiento de la ciudad".
La ciudad también ha lucido una decoración especial con 99.000 flores blancas y amarillas, grandes letras dedicadas a León XIV en trece emplazamientos y numerosos elementos ornamentales distribuidos por distintos puntos de la capital.
Un impacto económico de 74 millones de euros
Aunque las cifras definitivas aún están pendientes de cierre, el Ayuntamiento estima que la visita del Papa ha generado un impacto económico cercano a los 74 millones de euros.
La ocupación hotelera media se ha situado en el 61,8 por ciento, mientras que la repercusión internacional se ha visto impulsada por la presencia de más de 2.300 periodistas acreditados procedentes tanto de España como del extranjero.
Para Martínez-Almeida, la cobertura mediática ha proyectado al mundo la imagen de una ciudad capaz de afrontar acontecimientos de enorme complejidad sin renunciar a su actividad cotidiana. "No hay ninguna ciudad en el mundo que tenga la capacidad de acoger y de responder a un fin de semana con la visita del Santo Padre, los conciertos de Bad Bunny y la Feria del Libro, además de fiestas en distintos distritos de la ciudad. Y todo ello, sin ni un solo incidente reseñable", ha expresado.
Una huella permanente en la ciudad
La visita "queda ya para siempre en la historia, en la memoria y en el corazón de los madrileños", a juicio del regidor. No obstante, El Ayuntamiento ya trabaja para que la visita deje un recuerdo físico permanente en la ciudad Madrid.
Martínez-Almeida ha confirmado que se estudian distintas alternativas para conmemorar este acontecimiento histórico mediante algún elemento visible en el espacio público. Pero no solo para rememorar esta histórica visita, sino que también se están preparando homenajes para Benedicto XVI y Francisco, los dos pontífices anteriores, con el objetivo de completar el reconocimiento institucional a todos los papas que han mantenido una relación especial con la capital.
El momento que más emocionó al alcalde
Preguntado por el instante más especial de la visita, Martínez-Almeida ha señalado sin dudar la adoración eucarística celebrada durante la vigilia en la plaza de Lima, donde se le pudo ver disfrutar con su mujer, Teresa Urquijo, tarareando algunas canciones del grupo católico Hakuna.
Sin embargo, su momento más emocionante fue el silencio absoluto que se produjo en plena Castellana ante cientos de miles de personas congregadas. "No se oyó ni una sola voz ni un solo ruido", ha explicado.
También ha destacado la visita inicial del Papa al barrio de Usera, el encuentro celebrado en el Movistar Arena y la procesión del Corpus Christi por las calles de Madrid, cuya imagen considera que ha dado la vuelta al mundo.
Respecto al mensaje que León XIV ha dejado en la ciudad, Martínez-Almeida ha señalado que el Pontífice ha insistido en la necesidad de buscar puntos de encuentro, poner a las personas en el centro de las decisiones y entender que las diferencias no impiden construir una sociedad mejor.
En el plano más íntimo, el regidor madrileño ha reconocido que uno de los momentos más especiales ha sido la oportunidad de presentar a su hijo Lucas al Pontífice. "Fue un placer para mi y para mi mujer que Lucas recibiera su bendición. Fue un momento extraordinario, como creyentes", ha expresado.
Entre las anécdotas de la visita, también ha relatado una conversación durante un acto en el estadio Santiago Bernabéu. Según ha contado, cuando el presidente del Real Madrid comentó al Papa que el alcalde era aficionado del Atlético de Madrid, León XIV respondió con humor que "siempre es buena la sana rivalidad".
"La discrepancia no puede suponer la humillación"
Sobre las palabras pronunciadas por le Papa en el Congreso de los Diputados, Martínez-Almeida ha destacado el discurso "de gran profundidad intelectual y altura moral" que merece una "reflexión serena más allá de las interpretaciones partidistas". Según ha explicado, una de las ideas que más le ha llamado la atención ha sido la defensa de un debate público en el que la discrepancia no derive en la humillación, la burla o la ofensa.
Respecto a la cuestión migratoria, Martínez-Almeida ha señalado que se ha sentido interpelado por las palabras que el Pontífice ha dejado escritas en el Libro de Honor del Ayuntamiento, donde ha animado a Madrid a seguir siendo una ciudad acogedora. El alcalde ha defendido que la capital ya encarna ese espíritu de hospitalidad y apertura.
Sin comparaciones con Barcelona
Tras el traslado del Papa a Barcelona, Martínez-Almeida ha rechazado cualquier competición entre ambas ciudades. El regidor ha afirmado que ha seguido con interés los actos celebrados en Cataluña y ha asegurado que la capital catalana también se está volcando con la visita.
"Madrid ha dado la mejor respuesta posible y Barcelona está dando la mejor respuesta posible", ha resumido, insistiendo en que el protagonismo debe recaer en la inmensa mayoría de ciudadanos que participan en los actos y no en las voces críticas aisladas. "Barcelona se está volvando con la visita del Santo Padre. No estamos para competir, ni comparar. Estamos para dar la mejor respuesta", ha manifestado.
Nuevos desafios para la ciudad
Almeida considera que la experiencia acumulada servirá para perfeccionar futuros dispositivos de gran escala. Aunque ha asegurado que todavía es pronto para extraer conclusiones definitivas, todos los servicios municipales han iniciado ya un proceso interno de evaluación para detectar posibles áreas de mejora.
La agenda de Madrid no da tregua. En apenas unas semanas llegará la celebración del Orgullo, mientras que en septiembre la ciudad recibirá por primera vez en cuatro décadas la Fórmula 1. A ello se sumará la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y nuevas citas multitudinarias como los conciertos de Shakira, que se celebrarán en el Iberdrola Music. Preguntado por si la visita papal supone una especie de "bendición" para una futura candidatura olímpica, Martínez-Almeida ha evitado pronunciarse.
Mientras tanto, el balance que deja la visita de León XIV es, según el Ayuntamiento, el de una ciudad que ha vuelto a demostrar su capacidad para acoger grandes acontecimientos internacionales sin perder el pulso cotidiano.