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Obra 'Puños de harina'
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Obra 'Puños de harina' (Foto: El Aedo)

‘Puños de harina’: 90 minutos estremecedores

jueves 11 de febrero de 2021, 14:16h

El ciclo de teatro y derechos humanos que ha programado el teatro Fernán Gómez termina esta semana con el estreno en Madrid de Puños de harina, un gran trabajo teatral de Jesús Torres. Él es autor, director e intérprete de esta obra sobre el racismo y la homofobia.

Puños de harina llega avalada por los premios AutorExprés de la Fundación SGAE, 2019 y Premio Nazario 2020 a Mejor Espectáculo del Festival Cultura con Orgullo de Sevilla. El espectáculo fue presentado en el John Lyon´s Theater de Londres, siendo su autor, Jesús Torres, uno de los pocos autores españoles en estrenar en el West-End.

La obra se plantea como un combate de boxeo a diez asaltos y en dos tiempos diferentes. En la Alemania prenazi transcurre la historia de Rukeli, un boxeador que llegó a desafiar a Hitler y acabó asesinado en un campo de concentración. El otro protagonista es Saul, un joven gitano homosexual en la España de los últimos del siglo XX. El actor salta de un espacio a otro con una sencillez teatralmente muy efectiva y con perfecto trabajo de diferenciación de los dos caracteres. Le basta una sudadera para pasar de Rukeli a Saúl.

El boxeador alemán lucha por superar su situación económica y poder defender a su etnia. No entiende que, siendo alemán, el color de la piel les cause tantos problemas. Se rebela contra un régimen que solo defiende la raza aria y paga con su vida la osadía.

Saúl ha nacido en una familita de feriantes gitana. Es un niño diferente que abomina la violencia de los hombres de su familia. Él no es -ni quiere ser- como su padre pretende. La consecuencia es recibir en su propia carne esa violencia física. Como dice el personaje: me llamaron maricón antes de saber lo que significaba esa palabra y me lo siguieron llamando muchas veces. Pero Saúl es un luchador, un hombre que no quiere ser una persona distinta a la que es. Su historia tiene un final más afortunado que el de Rukeli. En los minutos finales entendemos la relación entre ambos hombres.

Jesús Torres ha escrito un texto estremecedor que mantiene hipnotizado al espectador. Es imposible no empatizar con Saúl, más cercano al público que Rukeli, envuelto siempre en la nebulosa de un cuadrilátero que lo distancia de nosotros en el tiempo. Saúl es un hombre tierno, sorprendentemente feliz a pesar de su entorno. Seguramente porque persigue incansablemente un ideal, que acaba consiguiendo.

Además de su calidad interpretativa, Torres demuestra poseer una forma física impresionante. Solo con ella se puede estar noventa minutos derrochando ese esfuerzo de boxeador, sus entrenamientos y sus combates y hablar sin que se le entrecorte la respiración.

Esta es una producción de El Aedo Teatro, compañía dedicada a la creación artística, con un enfoque que prima el fomento y la especialización del público joven y adulto.

Puños de harina solo está en cartel hasta el domingo 14 de febrero en la sala Jardiel Poncela del Fernán Gómez. La calidad de este espectáculo merece una vuelta a Madrid con una estancia más prolongada.

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