www.madridiario.es
Vista aérea del Día Internacional de la Mujer en 2019
Ampliar
Vista aérea del Día Internacional de la Mujer en 2019 (Foto: Javier Bernardo)

La prostitución y las leyes de género amenazan la unidad del 8 de marzo

Por Alejandro Navas
lunes 07 de marzo de 2022, 07:45h
Actualizado: 08/03/2022 07:52h

Madrid celebra este martes el Día Internacional de la Mujer Trabajadora de dos maneras. A la misma hora están convocadas dos manifestaciones feministas, con reivindicaciones opuestas. Por un lado, la Comisión del 8M de Madrid, la organizadora tradicional, que es contraria a la abolición de la prostitución y favorable con la autodeterminación de género. Por otro, el Movimiento Feminista de Madrid, plataforma más reciente, que pide sin ambages la abolición y la eliminación de las leyes de género. El debate en el seno del feminismo se endurece y a pesar de que la base es la misma, la lucha por la igualdad, las acusaciones circulan entre ambas corrientes.

Hace dos años de la última gran manifestación por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En 2020, la amenaza de la pandemia superó los debates y las disputas internas, convirtiendo aquel día en un arma arrojadiza política y en motivo de discusión social. Sin embargo, las posturas ante la prostitución y la autodeterminación de género desde el feminismo suponen una fuente de divergencia en la lucha común por la igualdad de las mujeres. “Lamentamos que haya otras compañeras que convoquen otra manifestación”, cuentan fuentes de la Comisión 8M que auguran una baja participación de la otra convocatoria.

A las siete de la tarde de este martes en la plaza de Carlos V y en Gran Vía comenzarán de forma simultánea las dos manifestaciones. En principio, no confluirán ni en el espacio público ni en el espacio de las ideas. El lema de la Comisión del 8M es 'Derechos para todas, todos los días'. El lema del Movimiento Feminista de Madrid es 'El feminismo es abolicionista'. Esta es solo una muestra del enfrentamiento en los planteamientos y en la dirección a la que debe dirigirse el movimiento. “Nosotras creemos en los derechos de todas y hay que reconocer también los derechos del sector de las trabajadoras del sexo“, explica Mercedes Ruiz, portavoz de la Comisión 8M.

Posturas enfrentadas

“Creemos que hay intereses ajenos al feminismo que son los que están bloqueando la agenda porque la abolición de la prostitución es mayoritariamente apoyado por el feminismo”, cuenta Ana de Blas integrante del Movimiento Feminista de Madrid, que insiste en que la eliminación de la prostitución no es una reivinidicación “accesoria” del feminismo sino un “eje fundamental". Según de Blas, se las ha expulsado de la Asamblea feminista y se les obstaculiza. “Vemos que hay un interés para que no hablemos”, denuncia. Para el Movimiento, la prostitución forma parte esencial del feminismo y su abolición forma parte de las reivindicaciones desde el siglo XIX. “Mientras tengamos una institución que mercantiliza a las mujeres provocando que renuncien a su libertad e indemnidad sexual no habrá verdadera igualdad”, expone esta portavoz.

"No es feminista quien no es abolicionista"

Desde la Comisión 8M, argumentan que la postura del Movimiento sobre la prostitución está basada en “una campaña política”. “En nuestra organización caben personas que están por la abolición pero no es la bandera que nos moviliza”, argumenta Ruiz, que defiende una visión y una concepción más global de la violencia que no se focaliza únicamente en la prostitución o en la agresión física. En concreto, entienden que “hay violencias estructurales” que emanan del “capitalismo, del racismo y del colonialismo”, contra las que hay que luchar para conseguir una verdadera igualdad. Así, acusan al Movimiento Feminista de Madrid de actuar bajo unos intereses políticos concretos de unos partidos políticos concretos. “Quieren que el PSOE apruebe una ley abolicionista ya y contra la pornografía. Eso está claro, tienen un objetivo político, partidario. Nosotras no nos metemos en esto”, asegura Ruiz.

Ante esto, insisten en el Movimiento Feminista de Madrid que no ser abolicionista de la prostitución compromete la consecución del goce pleno de los Derechos Humanos para las mujeres. “Entonces, ¿por qué no son abolicionistas en la Comisión?”, se pregunta Ana de Blas, que apunta a “intereses políticos” y que insiste: “Creemos que no es feminista quien no es abolicionista”.

Manifestación del 8 de marzo de 2019

La autodeterminación de género

Otro gran punto de disenso es la autodeterminación de género. El debate se encuentra en la posibilidad de que la autodeterminación de género pueda provocar una disolución del concepto de mujer, algo que podría acabar perjudicando a los derechos ganados por el feminismo a lo largo de la historia. Para la Comisión 8M Madrid, los derechos de las mujeres no deben usarse contra los derechos de las personas trans. De hecho, aseguran fuentes de esta plataforma que difundir mensajes en el que se propugne la idea de que dotar de derechos a este colectivo perjudica a los derechos de las mujeres roza “el discurso de odio”. Estar a favor de los derechos de las personas trans no perjudica a ninguna mujer, de lo contrario, “no son discursos feministas, son discursos de odio”, argumentan estas fuentes.

"No son discursos feministas, son discursos de odio"

Según la portavoz, Mercedes Ruiz, en la Comisión participan de forma activa muchas personas trans que sí se ven representadas en esta forma de entender la lucha por los derechos de los distintos colectivos. “Los derechos de las mujeres no se pueden usar para oponerse o cuestionar los derechos de las personas trans, que se enfrentan cotidianamente con la discriminación en muchos ámbitos de su vida. Están muy estigmatizadas en lo laboral, en la vivienda, en la burocracia”, cuenta Ruiz. Además, desarrolla que la participación de este colectivo dentro del movimiento feminista se ha traducido en numerosas aportaciones que sirven para cambiar las “normas de género” que regulan la sociedad y que “nos limitan”. En definitiva, la Comisión 8M de Madrid se declara a favor de las leyes trans y de la autodeterminación de género, elementos que entienden como herramientas en la mejora democrática.

Enfrente, está el Movimiento Feminista de Madrid, que rechaza las normas trans y de autodeterminación. Plantean un cuestionamiento de base para oponerse. Según Ana de Blas, la posibilidad de que una persona pueda determinar su género por sí misma puede conllevar a la disolución del concepto de mujer y, por tanto, a la pérdida de derechos de la mitad de la población. “La autodeterminación de género no es un derecho humano, no lo es”, argumenta esta portavoz. Para ella, “la opresión de las mujeres es una opresión antropológica”, por razón de sexo, por “haber nacido mujer”. De esta forma, si no se sabe cuál es el sexo de las mujeres “diluimos” la categoría de las mujeres y dificulta la “protección de las mujeres” conseguida de manera formal en la Carta Magna, las leyes nacionales de igualdad y las normas autonómicas en este sentido, cuenta esta portavoz.

"La autodeterminación de género no es un derecho humano"

Si no tenemos unos registros veraces de quiénes son las mujeres, ¿cómo podremos protegerlas?”, se cuestiona de Blas, que relaciona esta cuestión de una posible falta de estadística con la dificultad de evaluar, por ejemplo, la brecha salarial. Aquí, señala al deporte como un ámbito en el que se pueden provocar “injusticias” debido a la autodeterminación de género. “Estamos viendo un intrusismo y una falta de juego limpio en el deporte de élite. Estamos dejando que categorías que no deberían tenerse en cuenta son las que determinan que personas que han nacido con biología de sexo masculino estén compitiendo con las mujeres. Creo que no hay nadie que no pueda ver esto y alguien tiene que decirlo”, argumenta. Además, apunta a que debería abrirse un debate social sobre este asunto para proteger los espacios privativos de las mujeres ya que, según cuenta, con la autodeterminación de género se abre la puerta a “un uso espurio de la norma”.

Recorrido y asistencias políticas

La Comisión 8M estrena nuevo recorrido este año. La manifestación partirá desde la glorieta de Carlos V, frente a la estación de Atocha las 19:00 del próximo martes. Recorrerá el Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos hasta llegar a la Plaza de Colón, en donde culminará la marcha. El Movimiento Feminista de Madrid, por su parte, saldrá desde la Gran Vía, a la altura de la calle de Alcalá, y discurrirá por esta arteria principal hasta llegar a la Plaza de España. Así, el encuentro entre ambas manifestaciones resulta improbable, a pesar de lo multitudinarias que puedan llegar a ser.

En cuanto a la presencia de representantes políticos y sociales, los partidos de la coalición del Gobierno de España ya han confirmado su asistencia a la manifestación convocada por la Comisión 8M de Madrid. Es decir, tanto el PSOE como Unidas Podemos participarán en la marcha convocada por la plataforma tradicional, que lleva más de 40 años organizando estas protestas. Además, los dos sindicatos más importantes, Comisiones Obreras y UGT, con sus secretarios generales a la cabeza, también acudirán a esta misma manifestación. Un aspecto también político pero ajeno a ambas convocatorias es la ausencia de huelgas generales o de cuidados, que ni siquiera se han llegado a plantear como en otras ocasiones.

La corporación municipal con el alcalde de Madrid a la cabeza en un acto de repulsa por un asesinato machista

Mujeres y niñas asesinadas

Durante este 2022 ya son seis las mujeres que han resultado asesinadas por sus parejas o exparejas en España. En concreto, uno de los más recientes es el ocurrido este 2 de marzo en Madrid, en el municipio de Pozuelo de Alarcón. Se trataba de una mujer de 32 años que había denunciado a su pareja por malos tratos a principios de enero y estaban en trámites de separación. De hecho, sobre el marido, de 42 años, recaía una orden de alejamiento de 500 metros hacia la mujer, pero no tenía más antecedentes. Finalmente, el hombre acabó quitándose la vida, según las investigaciones, tras matar a su pareja.

El año pasado el número de mujeres asesinadas por violencia de género ascendió a 43. En el caso de la Comunidad de Madrid, siete mujeres y una niña fueron las víctimas mortales. Dos fueron apuñaladas, tres disparadas, una asfixiada y otra golpeada por un objeto y, de las siete asesinadas, seis convivían con su agresor, pero dos estaban separadas o en trámite de separación.

Justo el último día del año 2021, en Nochevieja, los agentes de la Policía Nacional hallaron a una menor muerta junto a su padre, de 47 años, en un domicilio en la calle Amparo, en el barrio de Lavapiés.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
3 comentarios