www.madridiario.es

IU pide que se abra una investigación sobre el asunto

El caso del joven agredido por la Policía podría llegar al Congreso

miércoles 24 de enero de 2007, 00:00h
El caso de Daniel Guilló,  el joven de 27 años que el pasado jueves recibió una paliza de manos de dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía, ha llegado este miércoles al Congreso de los Diputados. Izquierda Unida pedirá que se abra una investigación sobre el asunto y que se apliquen medidas cautelares sobre los dos agentes involucrados.
"Los hechos denunciados son gravísimos. Aunque hay dos versiones contrapuestas, debe aclararse lo sucedido", dijo este martes la portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid.  "En un Estado democrático, donde la seguridad debe entenderse como garantía de los derechos y libertades de los ciudadanos, no caben hechos como los acaecidos el pasado 12 de enero, que supuestamente pudieron derivar en una intervención desproporcionada e injustificada de la policía", ha añadido IU en un comunicado.

El pasado jueves Daniel Guilló acompañaba a una amiga a casa junto a su novia cuando, a la altura de la calle Antonio Machado, decidió liarse un porro de hachís para el camino, ajeno a las consecuencias que iba a tener su acción. En ese momento, oyó una voz. '¡Policía! ¿Qué lleva ahí?', le gritaron. Al darse la vuelta, Daniel vio a dos individuos vestidos de paisano a los que les entregó la piedra de hachís. Sin embargo, la actitud "muy agresiva" de ambos hizo que Daniel les pidiera la identificación para estar seguro de que realmente eran agentes. "Les pedí identificarse cuando vi que había algo raro ahí", explicó.

Agresiones
En lugar de darles su número de placa, uno de los hombres sacó una porra extensible mientras, con su expresión, hizo entender a Daniel que era mejor que se estuviera quieto y callado, ya que en caso contrario, haría uso de ella. Mostrándoles su DNI, éste volvió a requerir algo que le demostrara que realmente estaba tratando con agentes policiales. Fue en ese momento cuando la amenaza anterior se cumplió. "Uno me dio un porrazo en la cara, lo paré con el brazo y el otro me agarró del cuello y me tiró al suelo, asfixiándome un poco mientras su compañero me daba porrazos", recuerda Daniel.

Tras unos violentos minutos, acudieron hasta el lugar de los hechos varios miembros de la Policía, ya uniformados, que procedieron a esposar a Daniel. Éste denuncia que una vez esposado, uno de los agentes de paisano le asestó "tres puñetazos en la nariz" que le provocaron una rotura nasal.



A su vuelta a la comisaría cuando Daniel vio que la historia se hacía cada vez más surrealista. Allí se encontraban detenidas tanto su amiga, su novia Tamara, y la madre de ésta, supuestamente por atentar contra la autoridad. Ingresado ya en el calabozo, Daniel tuvo que soportar cómo los policías le acusaban de haberles intentado matar. Según ellos, Daniel se mostró muy violento en todo momento e incluso le han denunciado de intento de homicidio, pues sostienen que mientras le esposaban, Daniel les quitó el arma y apretó el gatillo apuntando al pecho a uno de los agentes.  

Informe de huellas
Daniel se negó a declarar en comisaría y fue en los juzgados de Plaza Castilla donde dio testimonio de lo ocurrido por primera vez ante la jueza. Allí, rechazó que él hubiera usado el arma de los agentes para apuntarles y fue por ellos que pidió un informe de huellas que salió negativo.

Lo que no pudo demostrar es que él no agredió a los agentes en ningún momento. Daniel alega que no lo hizo "por miedo a la sanción que conlleva haberles agredido" por lo que prefirió llevarse la paliza a meterse en problemas. "Al final, me llevé la paliza y me metí en problemas", lamenta.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios