El vecindario de San Blas-Canillejas ha vuelto a reivindicar la necesidad de transporte directo y digno desde el distrito hasta el Hospital Ramón y Cajal. “¿Acaso nuestras vidas valen menos?”, han manifestado los vecinos, que se movilizarán el 12 de marzo por la avenida de Canillejas a Vicálvaro hasta llegar a la Junta de Distrito, con el objetivo de exigir soluciones concretas. “Pese a ser el distrito más envejecido de las áreas de la zona Este de Madrid, atendidas desde el Hospital Ramón y Cajal, somos los únicos que nos disponemos de un transporte directo, lo que afecta de forma directa a la salud y calidad de nuestras vidas”, han destacado desde la Asociación Vecinal de Canillejas.
El contexto de esta petición vecinal ha estado marcado por la situación de “caos total” de la línea de autobús 165. Este recorrido se implantó en 2017 para dar respuesta a la falta de transporte público que conectara San Blas-Canillejas con el centro hospitalario de referencia. Sin embargo, el tejido asociativo ha subrayado que la situación “es insostenible, esta línea sufre una saturación crónica, especialmente en horas punta”. Además, los residentes de la zona han añadido que los perjuicios de la línea han recaído fundamentalmente en las personas mayores, que son las que más utilizan este servicio.
Una línea que se ha quedado corta
Agustina Serrano, de la Plataforma Vecinal de San Blas, ha corroborado que en las primeras horas de la mañana los autobuses ya llegan llenos a las paradas, impidiendo la subida de nuevos pasajeros. “En la tercera parada ya no puede recoger a más pasajeros y hay que esperar al siguiente, que suele tardar 20 minutos”, ha lamentado la vecina. Desde la agrupación vecinal han contado que la mayoría de las citas médicas se concentran a primera hora de la mañana, lo que ha incrementado la presión sobre una línea que funciona con “frecuencias insuficientes”. Además, la residente de la zona ha denunciado esperas muy prolongadas pese a horarios teóricamente frecuentes, “el 165 ha llegado a tardar 40 minutos”.
“En la tercera parada ya no puede recoger a más pasajeros y hay que esperar al siguiente, que suele tardar 20 minutos”
A esta situación se han sumado las pocas alternativas reales que ofrecen otros sistemas de transportes. Serrano ha trasladado a Madridiario que el Hospital Ramón y Cajal es “el único hospital sin parada de metro cerca”. Esta circunstancia, que impide que personas mayores o con movilidad reducida vayan en metro, ha agravado la dependencia del autobús.
El malestar vecinal se ha agudizado por el incumplimiento de los compromisos políticos. “Pese a que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, lo prometió en la última campaña electoral y la concejala presidenta de nuestro distrito, Nadia Álvarez Padilla, del PP, lo asumió entonces; los responsables del Consorcio Regional de Transportes y nos comunicaron que no habían recibido aún ninguna petición de bus directo al Ramón y Cajal”, han criticado los residentes del distrito madrileño. Los residentes han manifestado que sufren “desatención, retrasos y engaños constantes” por parte del Ayuntamiento.
Tres décadas de reivindicación
“Las asociaciones del distrito llevamos tres décadas reclamando la apertura de un trayecto directo que nos permita desplazarnos con dignidad al Hospital cuando por desgracia nos encontramos enfermxs o para visitar a un familiar”, han manifestado desde el colectivo vecinal de Canillejas.
Desde la entidad vecinal han explicado una propuesta de itinerario, que partiría de Pueblo Nuevo y atravesaría los barrios de Quintana, La Concepción, San Pascual y San Juan Bautista; con paradas cerca de los centros de salud. Los residentes han explicado que esta proposición ya ha quedado en manos del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad de Madrid. No obstante, no se ha ejecutado. Mientras tanto, la presión asistencial sobre la línea existente ha continuado creciendo. Algunos vecinos han señalado que las administraciones locales habían indicado “la presencia de obras en el sistema de transportes madrileño”, y que “se recuperarían autobuses al finalizar las reformas, pero no se ha hecho”.

Ante este escenario, las 17 asociaciones implicadas han coordinado una estrategia que han recogido firmas y han organizado una movilización que recorrerá el distrito. Las firmas en papel se han añadido a las casi 3.000 que ya se han reunido en la petición online. La jornada del 12 de marzo discurrirá desde la avenida de Canillejas a Vicálvaro, 80, hasta la Junta de Distrito. El mensaje de la convocatoria ha resumido la problemática: “No queremos seguir siendo un distrito de segunda. “Bus directo ¡Ya! Responsabilidades institucionales y planificación del transporte”.
Por su parte, fuentes de la EMT han reconocido que "esta línea efectivamente está teniendo alta demanda". Junto con el Consorcio de Transportes de Madrid "están estudiando la ampliación de la dotación de la línea y se hará en próximas fechas".