Se cumplen cinco años desde el corte del suministro eléctrico que afecta a más de 4.000 personas en los sectores 5 y 6 de la Cañada Real Galiana, al sureste de Madrid. Coincidiendo con este aniversario, vecinos y vecinas organizados en la Asociación Cultural Tabadol, han exigido la restitución inmediata de la electricidad y la formalización de contratos de suministro que pongan fin a una situación que califican como “inhumana”.
Además del corte eléctrico, las familias también arrastran desde mayo la pérdida de conexión a Internet, lo que agrava la exclusión digital, especialmente entre mujeres y niñas.
A lo largo de estos cinco años, organismos como el Comité Europeo de Derechos Sociales, relatores de Naciones Unidas y el Defensor del Pueblo han señalado esta situación como una vulneración grave de derechos humanos. Pese a ello, los vecinos siguen en la oscuridad y denuncian un “abandono institucional que golpea con más fuerza a las mujeres”.
La situación se ha visto agravada por los incendios sufridos este año, que destruyeron el espacio comunitario de la Asociación Tabadol, arrasado después con excavadoras.
Para conmemorar la fecha y mantener viva la reivindicación de la comunidad de la zona, se han organizado varias actividades culturales, como la lectura de la obra 400 días sin luz, escrita por Vanessa Espín y dirigida por Raquel Alarcón, y la proyección de la pieza Con el miedo en el cuerpo, parte del Museo de la Memoria: La Cañada Real.
Inserción laboral en paralelo a la lucha vecinal
Mientras los vecinos denuncian la situación de abandono en la que se encuentran, casi 30 empresas y entidades han participado este jueves en la II Feria de Empleo de la Cañada Real Galiana, impulsada por el Gobierno regional como parte de la Hoja de Ruta 2024-2028 para la integración plena de las personas que viven en este enclave.
El evento, que incluye por primera vez una zona específica dedicada a la formación, contó con 27 estands, entre ellos los que participaron fundaciones como Cáritas, Fundación Secretariado Gitano, Cruz Roja u ONCE y empresas como Carrefour, Adecco, además de la Agencia para el Empleo. También se desarrollaron actividades como entrevistas rápidas de trabajo, talleres de oficios, talleres de estilismo e imagen profesional o una masterclass de emprendimiento.
La Comunidad de Madrid ha señalado que el empleo debe funcionar como un complemento al proceso de realojos y ordenación territorial, en coordinación con los planes de integración social.
Pese a estas iniciativas, las familias insisten en que no puede haber integración sin condiciones de vida dignas. Por ello reclaman la restitución de la electricidad inmediata en todos los hogares, la formalización de contratos de suministro eléctrico, la reconexión del servicio Wi-Fi y la creación de una mesa de trabajo de seguimiento con participación directa de las familias y asociaciones.