“Oportunidad de inversión: complejo Inmobiliario con museo (Molino de Cantarranas)”. Así se presenta el vídeo en el que la empresa Legal Auctions Subastas ofrece a la venta este espacio en el municipio de Tielmes, “emplazado en un maravilloso entorno natural a orillas del río Tajuña, y desarrollado sobre una antigua Fábrica de Harinas totalmente rehabilitada y convertida en el principal Museo de la Harina existente en España”, describe el anuncio. La firma sugiere entre sus múltiples utilidades la de “hotel rural, eventos, tercera edad, centro de formación, rehabilitación, ejercicios espirituales, finca privada de recreo, etc”. El vendedor es uno de los cuatro titulares de la propiedad, el segundo con mayor participación detrás de Corty Benett S.L., que es quien ha iniciado los pasos administrativos para reabrir el complejo hotelero, de restauración y eventos cerrado desde 2012 por un concurso de acreedores. “Mi sensación es que están promoviendo la calificación urbanística en busca de la legalización de todo lo ejecutado, porque su finalidad es vender”, traslada a MadridiarioMª Ángeles Nieto, portavoz de la Plataforma Ecologista Madrileña, organización que ha presentado alegaciones contra el proyecto ante el Ayuntamiento.
El interés por reabrirlo como complejo hotelero y de eventos ha encendido las alarmas entre los colectivos integrados en esta Plataforma (ARBA, Asociación Ecologista del Jarama “El Soto”, Grama, Jarama Vivo y Liberum Natura) al considerar que vulnera la normativa urbanística y medioambiental vigente. El proyecto arrastra antecedentes polémicos. En su anterior etapa, el complejo funcionó bajo la gestión del grupo Trome S.A., propietario de los hoteles Foxa. Durante aquella etapa, según la Plataforma, se produjeron numerosas irregularidades urbanísticas y daños ambientales que nunca se corrigieron y que tampoco soluciona el nuevo plan.
Según manifiestan sus propietarios, la superficie total que ocupa la finca es de 32.994 metros cuadrados. El 89 por ciento de ese terreno se encuentra dentro de la Zona Especial de Conservación (ZEC) “Vegas, Cuestas y Páramos del Sureste de Madrid”, protegida por la Red Natura 2000 y donde, como apuntan los ecologistas, no están permitidos los usos previstos de hostelería, restauración y eventos atendiendo a la normativa aplicable. "Aparte de las cuestiones ambientales, los anteriores explotadores han asfaltado más del 60% de la isla, la han alterado, han realizado una obra que es incompatible con un espacio Red Natura”, lamentan.
Asimismo, dentro del complejo los titulares cifran en 4.489 los metros cuadrados construidos, con un restaurante con varios salones y un hotel de 13 habitaciones, aunque la Plataforma asegura que hay un “exceso de volumen oculto que no se ajusta a la normativa y se pretende legalizar con la calificación”. Aluden al hecho de que, además de las edificaciones, hay instalada una carpa con capacidad para 400 personas e incluso el complejo incluía unas cabañas que en el año 2019 se habrían retirado por carecer de autorización, pero podrían recuperarse.
“En la memoria hablan de capacidad de 50 o 60 personas con picos máximos de 100 o 150, cuando solo la carpa tiene capacidad para 400. Están omitiendo todo lo relativo a la carpa o si van a volver a instalar las 30 cabañas que había. Podemos estar hablando de capacidades de 500 personas, es un aforo muy grande”, traslada la portavoz de la Plataforma, para quien “un negocio con ese aforo tan elevado ahí, desde nuestro punto de vista, es un riesgo ya no solo ambiental sino para las personas”.
Los promotores tampoco precisan la capacidad para el aparcamiento ni mencionan que el acceso actual por la N-204 que pasa por encima del río Tajuña “no es viable porque incumple la normativa actual sobre seguridad viaria, tendrían que hacer un acceso por la parte sur de la parcela, que es un lío”, plantea Nieto, porque además afectaría a vías pecuarias y a la Vía Verde del Tajuña.
Zona con riesgo de inundaciones
Asimismo, la memoria presentada al Ayuntamiento con la solicitud de calificación urbanística ignora que el terreno está clasificado como zona inundable por el Ministerio para la Transición Ecológica, alerta esta organización que alerta sobre el hecho de que partes del complejo se sitúan incluso en zona de flujo preferente, lo que implica una alta probabilidad de inundación cada 100 años, un riesgo que el proyecto minimiza. También echa de menos medidas contra la contaminación acústica y lumínica derivada de los eventos al aire libre o protocolos contra incendios, a pesar del riesgo forestal moderado-alto.
Otro de los puntos más críticos sobre el que incide la Plataforma es la falta de información sobre el sistema de saneamiento. El proyecto contempla una fosa séptica sin detallar su ubicación, capacidad ni sistema de mantenimiento. Además, no se especifica el tratamiento de aguas procedentes de lavanderías o eventos masivos, lo que les preocupa dada la fragilidad del entorno fluvial.
La Plataforma concluye que la solicitud de calificación urbanística contiene omisiones e imprecisiones graves. “El documento es muy malo y tiene muchas deficiencias y muchas carencias, me da la sensación de que lo que quieren es venderlo diciendo que es legal, que tiene autorizaciones y licencias o al menos que se está tramitando”, sospecha Mª Ángeles Nieto. Por todo ello, su organización exige la paralización del procedimiento hasta que el promotor presente una documentación completa y ajustada a la legalidad vigente.
A la espera de evaluación ambiental
La posible reapertura del complejo no sería, en todo caso, algo inminente. Desde que apareció en el Boletín de la Comunidad de Madrid el 26 de mayo de 2025, el proyecto ha estado sometido a información pública y está pendiente de la evaluación ambiental. Hasta entonces, la tramitación de la calificación urbanística, que es competencia del Ayuntamiento, se ha paralizado. “Se supone que al mismo tiempo que ha salido a información pública, ha debido solicitar los informes preceptivos a la Consejería de Medio Ambiente y a las administraciones competentes. La Comunidad de Madrid tendrá que determinar si lo somete a una evaluación ambiental simplificada u ordinaria. Yo me imagino que mínimo va a pasar un año. Y luego, si la evaluación ambiental es favorable, entonces el Ayuntamiento podrá seguir tramitando la calificación y conceder la licencia”, explica la ecologista.
Desde el ayuntamiento de Tielmes, su alcalde, Miguel Ángel Barbero (PP), ha declinado hacer cualquier tipo de declaración sobre el Molino de Cantarranas. En cuanto a la Administración regional, fuentes de la Consejería de Medio Ambiente nos remiten al Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid donde se comunica que sale a información pública "el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Calificación urbanística para uso hostelero, de restauración y celebración de eventos familiares y actos sociales en la finca “Molino de Cantarranas” y que en cumplimiento de la normativa se somete a información pública durante un plazo de treinta días hábiles". Por lo que se refiere a la empresa que gestiona la venta del complejo, ha señalado a Madridiario que hasta la fecha no tienen conocimiento de las alegaciones presentadas por la Plataforma Ecologista Madrileña y que proceden a interesarse en conocer el contenido de las mismas.
La mejor solución para el complejo del Molino de Cantarranas sería, a juicio de la Plataforma, recuperarlo. “Han destrozado el molino, porque han hecho obras sin ningún permiso de Patrimonio. Han aumentado volúmenes o alturas”, se lamenta. Sin embargo cree que es posible conservarlo. "Observamos las imágenes con las fotografías que ellos aportan y sí parece que guarda maquinaria, tanto de lo que fue el molino harinero como el molino hidráulico que se construyó en 1912 para generar luz para el pueblo".
Nieto sugiere que ese patrimonio histórico se mantenga "para que no se pierda la parte de museo" y en cuanto a la parte de complejo hotelero, no rechazaría "a lo mejor una capacidad pequeña de alojamiento; el edificio puede mantener esas 13 habitaciones, pero no un centro de celebración de eventos”, zanja la portavoz de la Plataforma.