La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha reclamado este viernes la convocatoria urgente de elecciones generales ante la "crisis institucional nunca vista en España". Así se ha pronunciado tras la Conferencia de Presidentes celebrada en el Palacio de Pedralbes, en Barcelona. "Estamos gobernados a manos de minorías, no sacamos unos presupuestos adelante y se están poniendo encima de la mesa cuestiones básicas fundamentales, como puede ser la amnistía, que no iba a ningún programa electoral", ha desgranado la dirigente madrileña para justificar su petición.
En su intervención en este foro entre Gobiernos central y autonómicos, Ayuso ha defendido además un conjunto de propuestas centradas en sanidad, educación, vivienda, energía e inmigración.
Entre sus principales demandas, la presidenta regional ha insistido en la necesidad de reforzar la atención sanitaria con más médicos y ha reclamado una política migratoria más firme, calificando la actual gestión de las fronteras como "inhumana" y acusando al Ejecutivo de contribuir al deterioro de la convivencia y de facilitar la actuación de mafias internacionales.
En materia educativa, ha rechazado lo que considera una confrontación artificial entre la enseñanza pública y la privada, defendiendo la libertad de elección y solicitando mayor protección para la educación especial. "No se puede atacar a la enseñanza privada sin criterio y sin mesura", ha afirmado, pidiendo una exigencia de calidad en todo el sistema docente.
Díaz Ayuso también ha propuesto medidas para impulsar la vivienda, como la liberalización de suelo y un mayor respaldo jurídico para facilitar la construcción, con el objetivo de moderar los precios. Asimismo, ha abogado por mantener operativas las centrales nucleares, incluyendo la de Almaraz, defendiendo una mayor autonomía energética y una política fiscal más baja.
Durante su intervención, la presidenta ha mostrado su rechazo a la condonación de deuda a determinadas comunidades autónomas, al considerar que genera desigualdades y perjudica a regiones como Madrid, a la que se le adeudan 1.000 millones de euros, ha asegurado. También ha manifestado su oposición a los "cupos inconstitucionales", a la reforma judicial, a la amnistía y a cualquier intento de "expulsar el español" de algunas regiones.
Por otro lado, la dirigente regional ha criticado la falta de explicaciones sobre el reciente apagón que afectó a España, asegurando que un mes después "siguen sin darse respuestas claras" y que "a ojos del mundo, España se ha ido a negro".
La líder madrileña ha sido protagonista en la Conferencia de Presidentes por dos incidentes que la han puesto en el punto de mira, su choque con la ministra de Sanidad Mónica García en los saludos previso y su retirada de la reunión en las primeras intervenciones que no se realizaron en castellano, en protesta por el uso de otras lenguas oficiales en este foro, una reivindicación de la unidad lingüística en este tipo de encuentros que le ha valido numerosas críticas.