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Actividades centro social La Animosa
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Actividades centro social La Animosa (Foto: 'X' CSO La Animosa @CSOLaAnimosa)

El desalojo de La Animosa amenaza un refugio vecinal en Hortaleza

Por Adriana García Méndez
miércoles 07 de mayo de 2025, 07:00h
Actualizado: 19/05/2025 14:23h

En el número 15 de la calle Mar de Japón, donde antes solo había un escaparate cubierto de polvo y olvido, floreció en 2021 un proyecto que cambiaría el barrio de Hortaleza. La Animosa, el primer centro social okupado del barrio nació en un local vacío de la Sareb, el conocido 'banco malo', y se convirtió en un refugio de ideas, cuidados y comunidad. A día de hoy, ese espacio se encuentra amenazado de desaparición: la Sareb había ordenado su desalojo para este miércoles 7 de mayo, pero este ha sido aplazado al día 26 del mismo mes.

Desde su nacimiento, La Animosa ha sido mucho más que cuatro paredes. “Aquí se ha depositado la ilusión del barrio”, afirma el centro. Bibliotecas, clases gratuitas, torneos deportivos, conciertos, recogidas solidarias, charlas políticas, exposiciones, encuentros vecinales…Uno de los proyectos más transformadores ha sido la apertura de un gimnasio popular, gestionado por y para jóvenes del barrio, que han encontrado allí no solo un lugar donde entrenar, sino también una red de apoyo mutuo. Así, La Animosa ha demostrado que otro modelo de convivencia es posible.

Nano, portavoz del colectivo, ha recordado que la iniciativa surgió ante una necesidad urgente: “La situación del barrio era muy precaria y lo sigue siendo en términos de la posibilidad de los jóvenes de reunirse, de realizar cualquier tipo de actividades. El barrio no tenía un espacio de encuentro que no costara 20 euros. No teníamos un sitio donde los colectivos pudieran organizarse. Lo pedimos muchas veces, el Ayuntamiento lo negó. Así que lo creamos”.

Sin embargo, el centro también ha sido objeto de vigilancia institucional. En 2023 se destapó la infiltración de un agente de la Policía Nacional en colectivos sociales de Madrid, entre ellos La Animosa. Una operación encubierta que, lejos de garantizar seguridad, ha sido denunciada por su "carácter represivo y su intento de desarticular redes vecinales legítimas y pacíficas. No deja de ser curioso cómo a pesar de que el propio comisario, el responsable de seguridad del distrito de Hortaleza, ya dijo en su día que nuestra presencia en el barrio no había supuesto ningún tipo de aumento en la criminalidad ni en los delitos y, sin embargo, sabiendo que no solo estábamos realizando una labor social muy interesante, que no aportábamos nada negativo al barrio, pues a pesar de eso, la brigada de información nos colocó una persona infiltrada”, ha recriminado Nano.

Siempre hemos estado cuando el barrio lo ha necesitado”, ha confesado. En estos cuatro años, la vida ha desbordado ese inmueble vacío: reuniones de la PAH, visitas de colectivos europeos, campañas navideñas de juguetes, movilización contra los microparkings… “Durante la pandemia, por ejemplo, estos jóvenes se organizaron para poder dar medicamentos a familias o personas que lo necesitasen. Había muchos ancianos, muchas personas mayores que no podían moverse, que no podían salir de casa”.

Familia numerosa sin alternativa habitacional

La noticia ha sacudido al vecindario. No se trata solo de perder un techo, también quedaría en la calle una familia numerosa sin alternativa habitacional, "víctima directa del mercado inmobiliario madrileño", inalcanzable para quienes apenas pueden sostener un salario.

“Se encontraban viviendo una situación bastante jodida, la única persona que tenía trabajo era la madre y vivía en casa de su antigua empleador, que no la pagaba, solo lo que quería cuando decidía la empleadora y no ella, ni lo que se había acordado. Y a cambio de eso, toda la familia, no sé si vivía en el sótano, pero sí en una de las habitaciones de esa casa. Y esa situación era precaria, no la pagaba, la tenía casi de semiesclava”, ha contado Nano sobre la situación de la familia.

Desde el centro intentaron ayudarles en todo lo que pudieron. El portavoz de La Animosa ha detallado como les llegó la situación: “Durante un tiempo estuvimos valorando posibilidades de alquileres sociales. Pero no conseguimos nada, entonces decidimos darle ese espacio en La Animosa”. Después de todo el sacrificio, “una familia encantadora, padre, madre y tres hijos pequeños, se quedan sin alternativa habitacional y eso es una de las cosas que nos urge muchísimo”.

“Nos quieren echar con el dinero de todos”, denuncian desde el colectivo, señalando que la Sareb, financiada con fondos públicos, gestiona miles de activos inmobiliarios que no interesaron a bancos ni fondos privados.

El desalojo se había programado en un principio para este miércoles a las 11:45 horas. Por parte del tejido vecinal siempre han apoyado mucho al centro y a las iniciativas que organizaban: “Nos ha valorado mucho y nosotros a ellos”. Y en el caso del desalojo, no iba a ser diferente, “nos hemos puesto en contacto con todas estas asociaciones regionales y demás, y nos han mostrado su apoyo. Hay muchas adhesiones, de colectivos y asociaciones que se suman al apoyo de la Animosa. Entre ellas figura la Asociación Vecinal de Villarosa, la Asociación Vecinal de la Unión de Hortaleza, San Lorenzo, la Radio del Barrio y algunas más”, ha destacado Nano. Por otro lado, la Coordinadora de Entidades del distrito y la FRAVM han alzado la voz para exigir que el espacio no se pierda.

Asimismo, se había citado a los vecinos del barrio frente al centro a las 08:00 horas para “evitar ese desalojo, para ver si podemos reunir a gente de manera pacífica en la puerta, y al secretario judicial y a la policía que venga, ganarles tiempo y decirles, oye…”. Defender La Animosa es "defender lo que es nuestro”, han concluido desde el colectivo.

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