Las obras para el soterramiento de la A-5, en un primer tramo que va desde la avenida de Portugal y el entorno de la avenida del Padre Piquer, comienzan este viernes, 11 de octubre, tal y como informó el pasado 3 de octubre el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante.
Con estos trabajos comienzan las temidas afecciones al tráfico en la zona, por lo que el Ayuntamiento de Madrid, en coordinación con la Comunidad de Madrid, ha diseñado un Plan de Movilidad para el tiempo que duren los trabajos, un proyecto que, como adelantan desde el Consistorio, “se irá adaptando a cada una de las fases de las obras”. Un soterramiento que trasformará el oeste de la ciudad y donde el alcalde José Luis Martínez-Almeida quiere volcarse antes de finalizar su mandato.
Los trabajos de soterramiento de la A-5 y la construcción del futuro Paseo Verde del Suroeste generarán en los próximos meses alteraciones en el tráfico en la zona donde se llevarán a cabo, particularmente en el tramo entre la avenida de Portugal y los alrededores de la avenida del Padre Piquer. Esta intervención, dirigida por el Área de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, bajo la batuta de Borja Carabante, deberá desarrollarse en coexistencia con el tráfico y la vida cotidiana de los barrios cercanos.
Por este motivo, el Ayuntamiento de Madrid ha elaborado un Plan de Movilidad en colaboración con la Comunidad de Madrid, cuyo propósito es “reducir al máximo el impacto de las obras sobre el tráfico en este punto de la capital y sobre el día a día de los usuarios de esta vía y de los propios vecinos”, señalan fuentes del Ejecutivo municipal a Madridiario.
Desde el Ayuntamiento de Madrid apuntan que, debido a la complejidad técnica y de gestión de esta intervención, el Plan de Movilidad se ajustará a cada fase de las obras. A medida que los trabajos progresen, se ocuparán uno o varios carriles de la A-5 según las necesidades. Esta situación reducirá la capacidad de la vía. No obstante, durante los momentos de mayor impacto en la movilidad, se mantendrán dos carriles en cada dirección.
Acciones recogidas en el plan
El Plan de Movilidad diseñado por el Ayuntamiento de Madrid en conjunto con el Consorcio Regional de Transportes incluye las siguientes acciones:
- Incremento del 7,3 por ciento en las líneas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT Madrid) afectadas por las obras para mantener su capacidad de transporte: línea 36 Atocha-Campamento; línea 39 Plaza de España-San Ignacio; línea 65 Benavente-Gran Capitán.
- Refuerzo en las líneas alternativas al eje de la A-5: línea 17 Plaza Mayor-Parque Europa; línea 34 Cibeles-Las Águilas; línea 138 Cristo Rey-San Ignacio.
- Aumento de la frecuencia en la línea de metro ligero ML3 (procedente de Boadilla del Monte).
- Creación de dos puntos de corte en las líneas interurbanas para mitigar el previsible impacto en la movilidad. Algunas líneas continuarán llegando a Príncipe Pío como de costumbre, mientras que otras finalizarán su recorrido en Aviación Española y/o Cuatro Vientos.
- Mejora del servicio en las líneas de Metro 5 y 10 hasta un nueve por ciento para aumentar la capacidad. Además, desde el Consistorio han solicitado un refuerzo en la línea C5 de Cercanías al Ministerio de Transportes.
También, el Consistorio madrileño ha solicitado el refuerzo de la línea C5 de Cercanías, para lo que hay prevista una reunión la próxima semana entre el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Rutas alternativas
En cuanto a la movilidad fuera del área donde se llevarán a cabo las obras de soterramiento y construcción del Paseo Verde del Suroeste (tráfico de paso: A-5/M-30), los principales recorridos alternativos previstos en el Plan de Movilidad son los siguientes:
- La entrada a Madrid podrá realizarse a través de la A-5R y su conexión con la M-40, una carretera que forma un anillo y permite llegar a la M-30 norte mediante la M-503, o a la M-30 sur a través de la A-42.
- La salida de Madrid por la conexión de la A-5 con la M-30 sur podrá efectuarse a través de la A-42 o la Vía Lusitana, desde donde se accede a la M-40, o bien mediante la salida de General Ricardos hacia la Avenida de los Poblados.
- Para los vehículos que provengan del norte de la M-30, la ruta alternativa recomendada es utilizar la conexión con la A-6, que enlaza con la M-40 y de allí con la A-5 en dirección a la salida a la altura de Cuatro Vientos.
En cuanto a la movilidad dentro del área donde se desarrollarán las obras, se establecen las siguientes vías alternativas principales. En la calle Sepúlveda y la calle del Concejal Francisco José Jiménez Martín, a través de la calle Caramuel, que conecta con el Paseo de Extremadura y facilita el acceso a la M-30. Se harán los ajustes necesarios en la regulación semafórica de los cruces afectados para coordinar los enlaces propuestos en las diferentes fases de obra con las rutas alternativas. Además Los cruces de la carretera de Carabanchel a Aravaca (M-502) y la avenida de los Poblados, desde la A-5 hasta el cruce con la calle Valmojado, se ajustarán al aumento de tráfico previsto durante las obras.
Mayor señalización
Para mejorar la movilidad fuera del área de las obras, se intensificará la señalización en las vías de alta capacidad cercanas a la A-5. Esto facilitará a los conductores de vehículos privados acceder a las rutas de manera más sencilla, con información que les permita elegir el trayecto más adecuado según su destino. Estos puntos son considerados "de decisión" para los conductores y estarán equipados con señalización de las obras y avisos sobre los cortes. El refuerzo de la señalización se llevará a cabo en los siguientes lugares:
- En la M-40, antes de la conexión con otras vías principales como la A-42 o vías urbanas como la Vía Lusitana o la avenida de la Peseta.
- En el Nudo A-5/M-40, para advertir a los conductores que vienen desde Móstoles y Alcorcón.
- En el enlace de la R-5 con la M-45 y en kilómetros previos de ambas carreteras para ofrecer alternativas antes de llegar al nudo.
- A lo largo de la M-40, informando sobre las conexiones con la M-503 y la M-511, para evitar el acceso a través de la Carretera de Boadilla.
- En la M-501, antes del cruce con la M-40, para evitar la entrada por la la carretera antes citada.
- En la M-503, antes de las conexiones con la M-502 y la M-508.
- Dentro de la almendra central, en vías como el Paseo de Santa María de la Cabeza, donde hay un panel de señalización variable antes del túnel, así como en puntos como la glorieta de Pirámides o la calle de Toledo.
- En vías principales del sur, como la avenida de los Poblados, para informar sobre las rutas alternativas a la A-5.
- En los túneles de la M-30, para avisar con suficiente antelación, antes de las conexiones con la A-4 y la A-42.
- La salida desde la zona universitaria y el distrito de Chamberí se indicará a través de la A-6 y la M-503 hasta la M-40.
- La salida del centro, al igual que en Chamberí, sugerirá rutas alternativas por las mismas vías, pasando previamente por la calle de la Princesa o el Paseo de la Florida.
Monitoreo en tiempo real y un plan contra emergencias

Antes de poner en marcha cada fase de las obras, el Ayuntamiento de Madrid llevará a cabo una monitorización del tráfico para obtener una imagen precisa del flujo vehicular en las zonas afectadas. Este análisis, realizado a través de un modelo de microsimulación, permitirá a los técnicos municipales implementar las mejores soluciones en cada momento, ajustando y optimizando los desvíos propuestos.
También se utilizarán datos de tráfico obtenidos de Floating Car Data (FCD) proporcionados por TomTom, además de diversas fuentes como equipos de navegación de fábrica (OEM), dispositivos de navegación a bordo, datos GPS de aplicaciones móviles y dispositivos telemáticos, entre otros.
Además, el Ejecutivo municipal desplegará un plan de contingencia para anticiparse y gestionar eventos imprevistos pero predecibles. El objetivo es gestionar las emergencias de manera eficiente. Este plan incluye un procedimiento formal y escrito que define las acciones a seguir para resolver accidentes, incidentes o emergencias con el menor impacto posible en el entorno. Se dispondrá de los recursos materiales necesarios para regular posibles desvíos o manejar incidentes. Además, se reforzará la comunicación con los operadores y gestores de las diferentes redes de transporte, Calle 30, la Policía Municipal y el Centro de Gestión de la Movilidad del Ayuntamiento.