El incesante paso de los coches por la A-5 tienen ya los días contados, al menos como lo hacían hasta ahora con el inicio de las obras para el soterramiento de esta importante vía de la capital que comenzarán “antes del 15 de octubre” tal y como lo anunciaba este lunes el delegado de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad, Borja Carabante desde una carpa informativa instalada por el Partido Popular a pocos metros de esta autovía. Trabajos que comenzarán a afectar al tráfico a finales de este año.
Los vecinos del entorno saben ya que en breve desde sus ventanas, además del skyline de la capital observarán la aparición de grúas y camiones para una de las obras de mayor envergadura a la que se enfrentará la capital y que junto a la Operación Campamento transformarán el oeste de la ciudad, desde hace varias semanas han recibido en sus buzones hasta 10.000 cartas enviadas desde el Ayuntamiento de Madrid que incluye un código QR que les notificará en tiempo real sobre las interrupciones de tráfico ocasionadas por el soterramiento, el cual abarca un tramo de 3,8 kilómetros. Allí podrán conocer los avances de estos trabajos y las alternativas al transporte.
Acompañado por el concejal presidente del distrito de Latina, Alberto González y el de Carabanchel, Carlos Izquierdo, Carabante ha confirmado, que "antes del día 15 de octubre comenzará la obra de ejecución del soterramiento de la A-5, con una inversión de 408 millones de euros con los que transformar todo este entorno, facilitar los accesos a todos los vecinos de los municipios de alrededor y, en definitiva, facilitar la vida a los vecinos de este barrio generando además 80.000 metros cuadrados de nuevas zonas verdes".
El plan de movilidad “a lo largo de esta semana”
Sobre las afecciones al tráfico que ocasionará esta importante obra, desde el Consistorio ya adelantaron que la movilidad estaría garantizada a través de dos carriles que seguirán en funcionamiento durante las obras de soterramiento. Estos se ubicarán a un lado de la carretera mientras los trabajadores operan en el otro. Una vez finalicen el cubrimiento de esa sección, procederán de la misma manera en el lado contrario. De este modo, los aproximadamente 80.000 vehículos que transitan diariamente por la zona del futuro Paseo Verde del Suroeste podrán continuar su trayecto.
El escenario de los miles de coches a la par que los trabajos para el soterramiento de la autovía plantean un panorama difícil en la hora punta de entrada y salida a la capital por esta importante vía que conecta Madrid con municipios con alta concentración de población como Móstoles o Alcorcón. Con el alcalde de este primer Consistorio, Manuel Bautista, se reunirá con Martínez-Almeida para coordinar acciones entre ambos Ejecutivos. Lo hará en la misma semana que el Ayuntamiento de Madrid presentará su plan de movilidad para afrontar todo el proceso de obras, un proyecto que será presentado “a lo largo de esta semana” tras trabajarlo junto al Consorcio Regional de Transportes que “permita ofrecer las necesidades de movilidad a los vecinos de Madrid, especialmente a los de fuera de la ciudad que acceden a la capital por la A-5", señalaba Borja Carabante. "También se generarán alternativas de movilidad sostenible a través de carril bus", subrayó, es la gran obra de transformación que realizará el Ayuntamiento de Madrid en este mandato, que permitirá continuar esa obra de ingeniería que supuso Madrid Río y conectarlo también con la Casa de Campo.
Revisión de edificios antes de comenzar las obras
Aunque Carabante insistía este lunes que los trabajos comenzarán "con carácter inmediato”, haga subrayado que las primeras afecciones al tráfico “se verán a finales de año puesto que hay trabajos previos que hay que ejecutar", como la señalización o la instalación de la maquinaria. "En los dos o tres primeros meses las afecciones no serán tan importantes como a lo largo de la próxima obra", ha detallado.
Ya se están realizando revisiones en fachadas
Carabante ha indicado que ya se está trabajando en la zona, aunque no sea visible, ya que a través de la empresa de asistencia técnica "se están haciendo estudios del estado de las fachadas, del estado de los propios edificios, para garantizar que las obras se ejecutan con seguridad y, sobre todo, que no tiene afecciones". El delegado se ha comprometido a seguir haciendo "un esfuerzo para informar a los vecinos". Las de la segunda fase se coordinarán con la operación Campamento. "A finales del año que viene la idea es que puedan comenzar las tareas de urbanización y, una vez que se empiece a construir las primeras viviendas, podamos acompasar esa ejecución del Paseo Verde del Suroeste hasta la finalización de la operación Campamento", ha explicado.
Protesta vecinal
No todos los vecinos se han contagiado del entusiasmo por esta obra, al menos un grupo de ellos mira de reojo los trabajos que están a punto de comenzar, son los del entorno de la calle Illescas donde denuncian, se situará la entrada al túnel de la futura A-5 soterrada ocasionando un “efecto chimenea” cuando comience a funcionar. Nos comeremos las obras para que no se solucione nada”, señala a Madridiario, Andrés Piñeiro, portavoz de la asociación vecinal de Campamento que este domingo se movilizarán contra lo que consideran “un engaño”, tras contrastar las obras licitadas con el proyecto que conocieron el pasado año 2022, “nos reunimos con Carabante y nos enseñó una cosa que luego no era en los pliegos de las futuras obras”, apunta el representante de la entidad a este medio, al tiempo que subraya que la entrada al futuro túnel se encontrará frente a sus casas “por escasos 700 metros”.
Piñeiro insiste en señalar esto provocará situar frente a sus domicilios “la boca de entrada y salida, con todo el ruido y la contaminación”. A estos problemas que apunta el representante vecinal se unirá la necesaria continuidad de uno de los pasos subterráneos que en la actualidad cruzan esta importante vía “el más concurrido y muy deteriorado”, por lo que a su parecer si finalmente la entrada y salida del túnel se ubica en ese punto exacto, para la entidad vecinal supondría “un maltrato a la ciudadanía donde el Ayuntamiento de Madrid no piensa el peligro que corren a seguir respirando durante tantos años unos niveles de contaminación", sentencia.