El Papa Francisco presidirá el funeral de su predecesor, el fallecido Benedicto XVI, el próximo jueves 5 de enero a las 9:30 horas en la basílica de San Pedro, en el Vaticano. El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, ha informado que "siguiendo el deseo del Papa emérito" sus exequias se celebrarán "de forma sencilla". Las honras fúnebres comenzarán este lunes, día 2, con la apertura de la capilla ardiente en el mismo templo para que los fieles puedan despedirse del Pontífice.
En las próximas horas, los restos mortales de Su Santidad serán trasladado a la Capilla Clementina, donde será velado por la Curia Vaticana y el cuerpo diplomático acreditado. El cuerpo se trasladará el lunes a San Pedro. Allí se expondrá durante tres días antes de darle sepultura en un lugar que aún no ha sido desvelado. Con la lectura de su testamento se dará a conocer su voluntad. Se espera que pida ser enterrado en la cripta vaticana, como la mayoría de sus predecesores. El último Papa que renunció a descansar en la basílica papal fue Pío IX -que gobernó desde 1846 a 1878 - quien fue inhumado por su expreso deseo en el Cementerio del Verano, junto a la basílica de San Lorenzo Extramuros, en Roma.
Es la primera vez que la Iglesia debe organizar el funeral de un Papa que no ejerce el cargo. No obstante, los expertos coinciden en que parece probable que se activen los mismos protocolos establecidos para el fallecimiento de un Pontífice reinante, disposiciones recogidas en la constitución 'Universi Dominici Gregis', aprobada por Juan Pablo II en 1996. Dicha normativa marca que las exequias deberían celebrarse durante nueve días consecutivos. No obstante, este rito se rompió con el propio Karol Wojtyła, el último Papa muerto, pues falleció el 2 de abril de 2005 y fue enterrado el día 8. Es decir, el proceso se acortó en tres días. Ahora, en cuatro.
Al tratarse de un Papa emérito, su muerte no desencadena un cónclave para elegir a su sucesor, pues el Papa Francisco ostenta este puesto desde la renuncia de Joseph Ratzinger en 2013. Será él quien presida la misa con la que la Iglesia católica despida a su Papa número 265.
Benedicto XVI ha fallecido pasadas las 9 y media de la mañana de este sábado en el Monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano, donde residía desde que abandonara el liderazgo del Pontificado. Allí recibió la extrema unción de enfermos el miércoles después de participar en la misa de la tarde. Esa misma mañana, el Papa Francisco habí hecho saltar las alarmas sobre su estado de salud al pedir una "oración especial" por su predecesor tras advertir que se encontraba "muy enfermo". El equipo médico decidió no trasladar a Joseph Ratzinger al Hospital Policlínico Gemelli de Roma, centro de referencia para los pontífices, atendiendo a su propio deseo.