En el aniversario de la victoria electoral que otorgó al Partido Popular de Madrid unos 65 escaños, doblando su anterior resultado y superando al conjunto de la izquierda, Isabel Díaz Ayuso ha elegido el municipio de Fuenlabrada para su inicio oficial de la campaña para convertirse en presidenta de la formación en la región. Esta localidad del cinturón rojo meridional es un símbolo para la izquierda en general y para el PSOE en particular, que lleva gobernando allí desde 1978.
“Recibimos el acto con indiferencia”, aseguran fuentes cercanas al alcalde socialista, Javier Ayala. Explican que no les preocupa la presencia de Díaz Ayuso en un sentido electoral, de cara a las próximas municipales. Sin embargo, la realidad del voto hace justo un año concluyó que la cuarta localidad más poblada de la región no tiene por qué alinearse ni con el PSOE, ni con la izquierda. En 2021, la actual presidenta consiguió casi 38.000 votos frente a los 24.000 que cosechó Ángel Gabilondo.
“Hemos elegido un lugar del sur muy significativo para el partido”, expresan fuentes cercanas a la dirigente regional, que insiste en uno de los mensajes que fertilizaron los discursos de los populares. El concepto de que es necesario convencer de derecha a izquierda, de abandonar la dialéctica de clases y de enarbolar la “libertad” son algunos de los principios que, dicen en su equipo, llevaron a Díaz Ayuso a “arrasar” en los comicios.
Así, esta tarde en el Parque de la Fuente de Fuenlabrada, la única candidata a presidir el Partido Popular de Madrid junto a la portavoz en el municipio, Noelia Núñez, intervendrán en el primer acto oficial de una campaña electoral de unas primarias en la que apenas existe margen para sorpresas.