La mano alzada para saber qué vota cada concejal da paso a la electrónica en el Palacio de Cibeles. Ya no habrá que contar como se venía haciendo de manera tradicional, sino contabilizar, en las pantallas dispuestas en el hemiciclo, puntos verdes ("a favor"), rojos ("en contra") o amarillos (abstención).
La prueba de este martes, llevada a cabo por los propios concejales, tras el Pleno extraordinario y urgente para subsanar los errores de la 'operación Mahou-Calderón', ha tenido lugar en un ambiente distendido, entre risas y bromas.
Nacho Murgui (Ahora Madrid), Montserrat Galcerán (Ahora Madrid) o Pedro del Corral (PP) fueron de los pocos 'rebeldes' que rompieron la 'disciplina de voto' sugerida por el secretario del Pleno para probar en tres momentos diferentes cada uno de los tres botones. La concejala-presidenta de Tetuán y el popular optaron por ser 'reincidentes', lo que llevó al secretario a preguntar si lo hacían a propósito (para descartar posibles errores en el sistema).
No ha habido fallos, así que, previsiblemente, Cibeles estrenará el nuevo sistema de votación el próximo 21 de diciembre, durante el último Pleno ordinario de 2017.