La alcaldesa de Madrid, Ana Botella,
se comprometió durante el debate sobre el Estado de la Ciudad del año pasado a destinar 200 viviendas municipales a familias desahuciadas con dificultades económicas que se sumarían a
otras 200 anunciadas en 2012
que adjudicaría Cáritas, Cruz Roja y Provivienda. Es decir, 400
viviendas en régimen de alquiler social en total. A día de hoy tan solo
se han entregado 162 de ambos lotes, 98 de las cuales están
efectivamente ocupadas y 64 en trámite, según datos del Ayuntamiento de
Madrid.
Las viviendas sociales, cuya adjudicación depende de tres ONG en el caso de las anunciadas en 2012 (hay 75 ocupadas y 8 en trámite) y de los departamentos de servicios sociales de los distritos en el caso de las anunciadas en 2013 (23 ocupadas y 56 en trámite), son propiedad de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) y tienen por objetivo "ayudar a aquellos madrileños ante la pérdida de su vivienda, bien por desahucio hipotecario o por el impago de alquiler" ante el incremento del número de desahucios, según declaró Botella cuando anunció la medida. Las familias seleccionadas pagarían unos alquileres de 160 euros mensuales como máximo y 65 euros como mínimo.
La concejal del Grupo Municipal de Izquierda Unida, María del Prado de la Mata, ha preguntado este lunes en la comisión de Familia, Servicios Sociales y Participación Ciudadana el porqué de esta escasa asignación, que ha tildado de "fracaso". "Nos llama la atención con la que está cayendo que se hayan adjudicado tan pocas viviendas", ha incidido la portavoz de IU. El director general de Mayores y Atención Social del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Blanco, ha manifestado que no hay ningún otro ayuntamiento que haga este tipo de política social, que las viviendas están disponibles y que la cifra de ocupación se va incrementando "cada día".
Más información:
Madrid crea una red de viviendas solidarias
Bajan los desahucios en Madrid por primera vez desde 2010