En torno a 90 presos del módulo de ingresos y
traslados de la cárcel madrileña de Valdemoro han tenido que ser
desalojados de urgencia pasadas las 06.00 horas de este domingo,
después de que un interno con problemas mentales tratase de quemar su
celda con un mechero, según han informado Instituciones
Penitenciarias. La rápida intervención de los funcionarios evitó que el
suceso derivase en consecuencias graves.
El preso se encontraba en la cárcel de Valdemoro haciendo escala
en el marco de una conducción entre el centro psiquiátrico de Alicante y
el de Sevilla, ambos bajo gestión de Instituciones Penitenciarias.
Había ingresado el 13 de noviembre y estaba previsto que saliese esta semana. El recluso no logró su objetivo de prender fuego a sus
dependencias ya que el colchón con el que intentó quemar la celda era
ignífugo. Sin embargo, provocó una gran humareda que obligó a los funcionarios a desalojar el móduo y trasladar a los reclusos al patio. En la prisión se activó el protocolo habitual para este tipo de
casos, y por ello no se requirió la asistencia de los bomberos que se
desplazaron a la cárcel.
Los servicios sanitarios trasladaron al autor del incidente al
Hospital de Getafe, donde no
se teme por su vida. Uno de los funcionarios también tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario tras haber inhalado humo. El funcionario portaba un equipo de respiración autónoma que le
proporciona el oxígeno suficiente para actuar durante un tiempo
determinado. Al agotarse el oxígeno, el dispositivo emite un pitido de
alerta para proceder a su sustitución. En este caso, el dispositivo funcionó correctamente pero que
el funcionario, pese a ser consciente de que el oxígeno se le estaba
acabando, decidió continuar desalojando presos, lo que le llevó a
inhalar humo.
Según Instituciones Penitenciarias, el fuego solo ha afectado a la celda del preso con problemas mentales, por lo que no será
necesario reubicar en otras dependencias al casi centenar de reclusos
desalojados.