El recorrido de la muestra tiene una duración aproximada de dos horas y durante el mismo se proyectará un documental con la historia de este gran descubrimiento. Esta exposición regresa a Madrid con nuevas piezas y una presentación innovadora con elementos interactivos, y cuenta con una reproducción de la sección del foso 1 de la gran excavación de Xian a escala natural, con más de 90 guerreros. Estos elementos interactivos invitan al visitante a realizar un impresionante viaje a través del tiempo. Alrededor de la excavación hay un diorama a todo color del foso original representando el enorme tamaño de la excavación.
Además, se presentan otras más de 70 reproducciones, de las cuales ocho son impresionantes reconstrucciones de figuras humanas de excelente calidad, más grandes que el tamaño real de los hombres de la época, gobernadores, oficiales y guerreros junto a caballos, armas, joyería, herramientas de uso cotidiano y arte.
Completa esta exposición, un documental cinematográfico de 50 minutos con la intrigante historia del descubrimiento del 'Ejército de Terracota' por unos granjeros chinos en marzo de 1974.
Las entradas se podrán adquirir desde 5 euros en entradas.com y en las taquillas de la exposición.
Recomendada para todos los públicos, la exposición contará con descuentos especiales para grupos, escolares y paquetes familiares. Además, ofrece talleres infantiles los fines de semana y brinda al visitante la posibilidad de disfrutar de su Casa de Té. Desde el Ayuntamiento de Madrid han destacado que esta muestra "acercará una parte muy importante de la historia y la cultura china a los madrileños y a los 180.000 los ciudadanos chinos que viven en Madrid", en el marco del 40 aniversario de las relaciones diplomáticas España-China.
Los Guerreros de Xian son un conjunto de más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real que fueron enterradas cerca del autoproclamado primer emperador de China de la Dinastía Qin, Qin Shi Huang, en 210-209 a. C., dentro de su mausoleo.
Fueron descubiertas durante unas obras para el abastecimiento de agua en marzo de 1974, cerca de Xian, provincia de Shaanxi, República Popular China. Desde 1987 están considerados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando más allá de la vida terrenal. Cada una de estas figuras tiene rasgos y características diferentes: bigotes, peinados, jóvenes, viejos, rasgos de etnias diferentes.
Las cabezas y las manos se moldeaban aparte y luego se añadían a los cuerpos. Los uniformes reflejan también los rangos militares a los que pertenecen y cada soldado llevaba un arma: arcos, lanzas, espadas, etcétera.
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