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Un jardín a cambio de una sonrisa

martes 29 de octubre de 2013, 10:39h
Juegaterapia  es una fundación que se dedica a regalar consolas a los pequeños ingresados en las plantas de oncología de los hospitales españoles. Su objetivo, conseguir que los niños enfermos de cáncer vivan su tratamiento con una sonrisa en los labios. En junio de este año el equipo vio hecha realidad una de sus ideas más ambiciosas: construir un jardín para los niños ingresados en el Hospital La Paz. Ahora, buscan apoyos para trasladar este sueño al Hospital 12 de Octubre, un proyecto que esperan iniciar en enero de 2014.
  • 'El jardín de mi hospi'
    Irene López López

  • 'El jardín de mi hospi'
    Irene López López

  • 'El jardín de mi hospi'
    Irene López López

A la entrada del Hospital materno-infantil de La Paz, justo a la izquierda, hay un ascensor, algo escondido, que sube hasta la azotea, irreconocible para aquellos que no han pasado por allí en el último año. Al entrar, custodiados por dos almendros hay dos bancos, Aaron y Jacobo, dando la bienvenida al jardín del hospital, un espacio que unas gigantes setas han hecho suyo. "Blanca, una de las niñas ingresadas, llama 'galleta' a este caracol", comenta Vallés Sallés, cofundadora de Juegaterapia, y nuestra acompañante durante el recorrido. 

'El jardín de mi hospi' es un proyecto que surge gracias al subdirector gerente del materno-infantil, Javier Cobas, y la directora de la Fundación Juegaterapia, Mónica Esteban. Diseñado por Joaquín Torres y Rafael Llamazares, era un plan que desde el Hospital habían reivindicado pero debido a la estructura del edificio no era posible. "Tras la visita al Mount Sinai de Nueva York vimos que lo tenían en la terraza y se nos ocurrió que nosotros también podíamos hacerlo", cuenta Cobas. Finalmente, encontraron ese espacio en una azotea abandonada y fue la fundadora de Juegaterapia la que dio el primer paso. "Mónica dijo a Javier '¿Quieres un jardín?, pues tendrás uno', así fue como nos implicamos en esto" relata Valle.

Con la colaboración de Vicente del Bosque lograron 187.000 sms en una noche lo que suponía casi la finaciación total del la idea. El 26 de junio de este año quedó inaugurado el jardín de La Paz un entorno en el que los pequeños pueden "olvidarse por un rato de su enfermedad".

Juan Carlos Leiva, supervisor de Pediatría, destaca la importancia para los niños en el tratamiento. "Baja el nivel de estrés, la ansiedad y mejora el proceso de la enfermedad. Aporta que los días sean más cortos y que estén deseando que abran el jardín. Les da otro tipo de motivación". Asimismo, el jardín supone un beneficio para los padres que "ven a sus hijos salir al aire libre y reir como si estuvieran en un parque", afirma Cobas. Además, el hospital sigue una "estrategia de humanización" encaminada a hacer la estancia de los pequeños ingresados más llevadera con actividades de musicoterapia, arteterapia, payasos, fiestas y muchas otras. 

El 12 de Octubre quiere su propio jardín

Una fuente de coca-cola es una de las muchas peticiones que los niños hospitalizados en el materno-infantil del 12 de Octubre realizaron a la mujer que dará vida a su nuevo jardín, Belén Moneo. Codirectora del despacho Moneo+Brock, la arquitecta ha diseñado un nuevo parque en el que los pequeños encontrarán un entorno natural y suyo donde poder evadirse y compartir con otros niños. El nuevo proyecto ocupará una zona de terraza y azotea contigua a la escuela que tendrá un tamaño de 700 metros cuadrados. 

A diferencia del realizado en el Hospital La Paz este jardín contará con una zona cubierta para que los niños puedan disfrutarlo en invierno, una fuente, una poza con peces, un telescopio, un huerto y un teatro con gradas en el que puedan expresarse. Además, Moneo creará pequeñas áreas chill out donde los ingresados adolescentes puedan tener su propio espacio. 

Hasta el momento la fundación ha conseguido el 80 por ciento de la financiación del nuevo proyecto algo que no hubiesen logrado sin la ayuda incondicional de Pablo Ibáñez, el popular Hombre de Negro y Presidente de Honor de Juegaterapia, que se encarga de difundir la labor que este grupo realiza y organiza iniciativas solidarias cuya recaudación es destinada integramente a los niños enfermos de cáncer.

A pesar de ello, el equipo necesita un último "empujoncito" para dar vida a este nuevo jardín. "Es un proyecto muy bonito que esperamos construir en enero para que en privamera los niños puedan disfrutarlo", relata Valle. Para ello, el "ejército de la felicidad", como se autodenominan, necesita "reclutas", socios que quieran colaborar con este "sueño" mediante donativos o sms con la palabra 'JUEGATERAPIA' al 28001. 

"¡La quimio jugando se pasa volando!"

Aaron fue el niño responsable de la gran idea que ha sido Juegaterapia. En 2010, cuando se encontraba hospitalizado en el materno-infantil de La Paz bajo un fuerte tratamiento de quimioterapia, Mónica Esteban, fundadora de este proyecto y amiga de la familia, decidió regalarle una Play Station que tenía olvidada en casa. Así, vio como poco a poco el niño se animaba y comenzaba a afrontar una dura enfermedad con una sonrisa en los labios. 

Esta fue la primera semilla de lo que más tarde se convertiría en la Fundación Juegaterapia, un equipo de personas que se han propuesto hacer la estancia de los pequeños ingresados en las plantas de oncología de los hospitales más divertida y llevadera. Y, ¿cómo lo hacen?, recogiendo consolas, ordenadores y tablets donadas por personas o empresas que ya no utilizan. Para realizar esta labor cuentan con el apoyo de patrocinadores como Envialia que ofrece envíos gratuitos haciendo posible la entrega a hospitales de toda España porque, como cita su lema, "¡la quimio jugando se pasa volando!".

 

 

Galería: 'El jardín de mi hospi'

 

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