www.madridiario.es
Indemnización de 95.000 euros para un paciente que perdió los dedos tras un error diagnóstico

Indemnización de 95.000 euros para un paciente que perdió los dedos tras un error diagnóstico

Por MDO/Efe
martes 24 de julio de 2012, 00:00h
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha condenado a la Servicio Madrileños de Salud (Sermas) a indemnizar con 95.000 euros a un paciente de 44 años, J.A.P.H., al que tuvieron que amputársele en 2008 los dedos de los pies por un retraso en el diagnóstico de la neumonía que sufría.
La Sección Novena de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJM ha admitido parcialmente el recurso de J.A.P.H., que reclamó tras desestimar la consejería de su solicitud de indemnización por daños y perjuicios.

El paciente, según recoge la sentencia, acudió el 26 de diciembre de 2007 a su centro de salud, donde le marcaron un tratamiento con Xumadol y Flutox -medicamentos contra la tos y la fiebre- y reposo domiciliario para acometer un supuesto proceso febril.

Dos días después, el paciente acudió al Servicio de Urgencias del Hospital 12 de Octubre con un cuadro de tos y expectoración purulenta, congestión nasal, febrícula y dolor torácico, acompañados de náuseas, vómitos y diarrea con dolor abdominal.

"El paciente estaba taquicárdico, hipotenso, sudoroso con trabajo respiratorio y saturación del 91 %", refiere a continuación la sentencia, que explica que a causa de esta situación y de la opacidad completa del pulmón izquierdo que reveló una radiografía, J.A.P.H. debió de se ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con un diagnóstico de neumonía comunitaria.

Debido a diferentes complicaciones, el varón tuvo ser intervenido con una traqueotomía dos semanas después de su ingreso, y tras salir de la UCI, ya en planta, perdió los "dedos de ambas extremidades inferiores", ya que fue necesaria su amputación.

La "necrosis" en los miembros inferiores, que obligó a la intervención, le causó además secuelas psíquicas y psicológicas. J.A.P.H., que recibió el alta en el mes de abril de 2008 y tiene una minusvalía reconocida del 43 %, solicitó 180.000 euros como indemnización por daños y perjuicios "por la deficiente asistencia sanitaria prestada" en el centro de Atención Primaria, expone la sentencia.

El paciente defendió que en su primera visita al médico, del 26 de diciembre, mostraba "síntomas" que "permitían sospechar un cuadro grave que aconsejaban una exploración física y diagnóstica", lo que hubiera permitido "anticipar" el "diágnóstico de neumonía". No cuestionó la parte demandante la atención recibida dos días después y en adelante, cuando fue ingresado en el hospital.

Frente a esta posición, la defensa de la Comunidad de Madrid y la aseguradora expusieron que no existía "nexo causal" entre la atención médica y las secuelas, y que "la amputación de los dedos de las extremidades inferiores no puede imputarse a una mala praxis de los servicios sanitarios sino que es consecuencia de la mala evolución de su patología de base".

Tanto el paciente como la administración presentaron informes periciales que supuestamente demostrarían sus posturas. En este punto, la Sala del TSJM subraya que la profesional que atendió al paciente en el centro de salud no recogió en la historia clínica "cuáles fueron los síntomas" que marcaron el tratamiento inicial ni "si los mismos podían ya evidenciar un cuadro más grave como así se recogió en el informe de urgencias del Hospital 12 de Octubre de Madrid" dos días después.

Por ello, el fallo considera que al estar "incompleta" esa historia médica el perito de la administración demandada no puede defender que no constaba "que el paciente relatara un cuadro clínico compatible con neumonía".

Además, la sentencia considera "cierto" que el enfermo "sí acudió con síntomas de patología de vías respiratorias" en un primer momento, y subraya que dos días después el diagnóstico del hospital refirió "un cuadro de 7 días de evolución con tos, expectoración, congestión nasal, febrícula y dolor torácico".

Así las cosas, el fallo da la razón al demandante, ya que no puede contrastarse su tesis, y establece que "ha existido un retraso en el diagnóstico de la neumonía".

También da razón al demandante al entender que el retraso en el diagnóstico derivó en una mayor evolución de la enfermedad, lo que obligó a "un tratamiento farmacológico más agresivo e intenso", y que provocó a su vez las "secuelas de amputación".

El juez, que señala que "es imposible predecir cuál hubiera sido el resultado final" si el primer diagnóstico fuera acertado, admite que "el paciente hubiera tenido más oportunidades" en este caso.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios