Alejandra G.C., madrileña de 39 años, perdió su empleo en 2010. Desde entonces no recibe ningún ingreso. La semana pasada extravió su tarjeta sanitaria y, al ir a solicitar una nueva, le informaron de una desagradable noticia: al no cotizar, no tiene derecho a renovarla sin más. Le dieron entonces dos opciones: pedir la que
desde 2009 ofrece la Comunidad de Madrid a los desempleados —pero que únicamente es válida en la región— o tramitar la
tarjeta sanitaria para personas sin recursos —para la que hay que acreditar unos ingresos
máximos de 7.455 euros al año en caso de que la unidad familiar conste de una única persona— que sí cuenta con la misma cobertura.
"Imagínate mi sorpresa, llevo desde los 19 años 'currando', tengo 15 cotizados y ahora, para poder seguir yendo al médico, me tengo que meter en un lío burocrático", afirma, muy indignada, Alejandra. "Lo peor es que me he enterado de casualidad,
ni si quiera me lo han comunicado oficialmente", agrega.
La burocracia a la que se refiere Alejandra consiste en la aportación de la declaración del IRPF del último ejercicio existente o el documento de la Agencia Tributaria de estar exento de realizarla, además de completar un formulario y presentar un certificado de empadronamiento. Además,
esta tarjeta debe renovarse cada año —para demostrar que la situación económica no ha cambiado, explica una funcionaria— y no cada diez como sucede con la ordinaria. Garantiza, eso sí, los mismos derechos.
El creciente número de desempleados que terminan de cobrar su prestación y
dejan de estar afiliados a la Seguridad Social en la Comunidad de Madrid provoca que cada vez haya más ciudadanos que podrían necesitar esta tarjeta. En Madrid, según datos de la Encuesta de Población Activa que elabora trimestralmente el INE, hay
150.000 familias en paro y más de
530.000 desempleados, de los cuales tan solo 308.300 reciben prestación por desempleo.
A 31 de diciembre de 2011, la Comunidad de Madrid tenía
30.505 tarjetas sanitarias para personas sin recursos registradas, según datos de la Consejería de Sanidad. Este digital ha preguntado cuántas tarjetas de este tipo constaban en los datos regionales del ejercicio anterior, y si estas habían aumentado en los últimos tiempos, pero Sanidad asegura que no dispone de esa información.