Cada 28 de junio se celebra el
Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+, una fecha que conmemora los disturbios de Stonewall y que busca luchar por los derechos de las personas
LGTBIQ+. Como era de esperar, la lucha por este movimiento también ha llegado al Pleno ordinario del mes de junio en el
Ayuntamiento de Madrid, con varias propuestas de los grupos políticos.
Por un lado, el PSOE ha registrado una iniciativa para que el Gobierno municipal coloque de nuevo la bandera arcoíris en la fachada del Palacio de Cibeles durante las fechas del Orgullo, como se ha hecho en anteriores ocasiones, incluso con José Luis Martínez-Almeida al frente del Consistorio.
En su primer Orgullo como alcalde, en 2019, la bandera fue colocada, aunque no sin polémica. Vox, entonces socio necesario para la gobernabilidad del equipo de Ciudadanos y PP, se negó a apoyarla. Por último, Almeida ordenó que se instalara en un lateral del edificio y no en el centro de la fachada, como era habitual desde que en 2015 se colgara por primera vez durante el mandato de Manuela Carmena.
“Le pido al señor Almeida que deje ya los discursos confusos que nos avergüenzan a todos”, ha reclamado la portavoz socialista, Reyes Maroto. La edil ha apelado al alcalde a que “tiene la oportunidad de celebrar” los 20 años del matrimonio igualitario y así “enmendar errores del PP en el pasado”.
La propuesta del PSOE también plantea la organización de un acto institucional para conmemorar el 20 aniversario de la aprobación de la Ley de matrimonio igualitario. El acto debería contar con la presencia del alcalde, representantes políticos municipales, entidades del colectivo LGTBIQ+ y asociaciones especializadas. Además, el PSOE reclama la elaboración de una Estrategia contra la LGTBIfobia y los discursos de odio en la ciudad.
En la misma línea, Más Madrid, liderado por Rita Maestre, ha defendido otra iniciativa para ampliar el Servicio de Atención psicológica y jurídica a víctimas de violencia y discriminación por LGTBIfobia. La formación también reclama que se adopten medidas adicionales relacionadas con este asunto para reforzar el compromiso institucional con los derechos del colectivo.

El debate no ha estado exento de fricciones. Vox, por su parte, ha invocado el artículo 14 de la Constitución, que “consagra la igualdad entre españoles y la libertad de expresión y de conciencia”, para rechazar el despliegue de símbolos distintos a la bandera nacional. El portavoz del grupo, Javier Ortega Smith, ha asegurado que “los españoles están representados en la seña nacional y no en trapos de colorinchi”.
Más allá del Orgullo, el grupo de extrema derecha ha anunciado que pedirá la retirada de la Llave de Oro de la ciudad al presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, al que ha calificado como “exterrorista del M-19”. Ortega Smith ha acusado al mandatario de “despreciar permanentemente la historia de España” y de mantener una actitud de “comprensión y equidistancia” ante el intento de asesinato del candidato a la presidencia, Miguel Uribe, en lugar de haberlo condenado de forma rotunda.
También el PSOE ha puesto sobre la mesa la retirada de otro reconocimiento, en este caso de la medalla entregada por la Comunidad de Madrid en 2024 al presidente argentino Javier Milei. “Aquellos que promueven el odio no pueden tener ningún tipo de reconocimiento de la ciudad de Madrid, que es una ciudad abierta y diversa”, ha señalado Reyes Maroto.
Refuerzo en transporte público y Ley de Capitalidad
En clave municipal, la portavoz socialista, Reyes Maroto, ha anunciado que preguntarán al Gobierno de Almeida por qué ha aparcado la reforma de la Ley de Capitalidad, al considerar que con ella se han “renunciado a defender los intereses de la ciudadanía”.
Maroto ha apuntado directamente a la presidenta regional: “No tiene el visto bueno de la señora Ayuso, la única que marca la agenda del señor alcalde”. A su juicio, se trata de un “sueño frustrado” para Almeida, ya que la modificación de esta norma permitiría “mayor autonomía” para la ciudad. También ha reivindicado la reforma de la Carta Municipal, con la que “se podría saldar la deuda de más de 800 millones que tiene Ayuso con Madrid”.
Por último, Más Madrid solicitará reforzar las líneas 55, 118 y 155 de la Empresa Municipal de Transportes, afectadas por el aumento de viajeros tras el cierre de la línea 6 de Metro. Además, instarán a la Comunidad de Madrid a aumentar la frecuencia en las líneas 2, 3, 5 y 10, así como en el ramal Ópera–Príncipe Pío.