La ciudad de Madrid ha registrado 58 delitos de odio por orientación sexual o identidad de género hasta el mes de noviembre, según los datos de la Unidad de Gestión de la Diversidad y Delitos de Odio de la Policía Municipal, una cifra que ha confirmado una tendencia descendente en los últimos tres años.
Así lo ha compartido la coordinadora general de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, Raquel Muros, en la última comisión del ramo, donde ha señalado que en 2023 se registraron un total de 121 incidentes de este tipo, mientras que en 2024 descenieron hasta los 99. En lo que va de 2025, y a falta de un mes para cerrar el ejercicio, los casos se han reducido hasta los 58.
En el conjunto del país, tal y como ha informado Muros, el Ministerio del Interior ha contabilizado un ligero repunte de los delitos de odio por LGTBIfobia, al pasar de 522 casos en 2023 a 528 en 2024, lo que ha supuesto un incremento del 1,1%. Sin embargo, la evolución en la Comunidad de Madrid ha sido la contraria, ya que los casos han descendido de 69 a 60, un 13% menos.
Esta tendencia también se ha reflejado en el Servicio de Atención Psicológica y Jurídica a víctimas de LGTBIfobia del Ayuntamiento de Madrid, que ha atendido 92 casos en 2024 y 36 hasta el pasado mes de octubre de 2025.
Pese al retroceso de los incidentes registrados, el Ayuntamiento ha sostenido que la LGTBIfobia continúa siendo “una prioridad absoluta”, por lo que ha previsto destinar en 2026 cerca de 800.000 euros a políticas de apoyo y prevención.
Datos que no reflejan la dimensión real de problema, según Arcópoli
Desde la sociedad civil, la asociación Arcópoli, entidad LGTBI+ y creadora del Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia, ha advertido que las estadísticas oficiales de delitos de odio por orientación sexual o identidad de género no reflejan la verdadera magnitud de la LGTBIfobia en la Comunidad de Madrid. Tras la publicación de los datos policiales, la organización ha subrayado que estas cifras solo recogen los casos denunciados y tipificados como delito, dejando fuera una parte significativa de los episodios de discriminación y violencia que sufren a diario las personas LGTBI+.
“Nuestro foco no está únicamente en los delitos, sino en los incidentes motivados por LGTBIfobia, que permiten medir el impacto real de la discriminación en la vida cotidiana”, han señalado desde Arcópoli.
La asociación ha afirmado que celebra cualquier reducción de la criminalidad, pero ha recalcado que no puede “asegurar categóricamente ni un descenso ni un aumento real de la LGTBIfobia en nuestra región”. “Las estadísticas policiales solo reflejan una parte del problema: los incidentes que llegan a ser denunciados y clasificados legalmente como delitos”, han añadido.
Arcópoli ha diferenciado entre los incidentes motivados por LGTBIfobia, que incluyen agresiones, amenazas, burlas o tratos despectivos, y los delitos de odio recogidos en el Código Penal, que, según han advertido, representan solo una pequeña parte del problema. Por ello, la entidad ha considerado “engañoso” hablar de aumentos o descensos de la LGTBIfobia basándose exclusivamente en las estadísticas penales.
Uno de los factores determinantes, han señalado, ha sido la infradenuncia. Según estimaciones del Ministerio del Interior, solo dos de cada diez incidentes de odio han llegado a denunciarse. En este contexto, Arcópoli ha recordado que su Observatorio ha seguido registrando nuevos casos de manera constante, incluido uno documentado en el día de ayer, lo que ha evidenciado que la violencia sigue siendo una realidad persistente.
Además, la organización ha alertado del crecimiento de la LGTBIfobia en redes sociales, donde se han detectado insultos sistemáticos, procesos de deshumanización y amenazas directas que rara vez se denuncian, pero que han contribuido a generar un clima de hostilidad y miedo.
Ante esta situación, Arcópoli ha instado a las administraciones públicas a reforzar las medidas contra la infradenuncia y a garantizar que todos los incidentes motivados por LGTBIfobia sean tomados en serio. “La única cifra que nos importa es cero incidentes”, han concluido, reclamando una visión integral que vaya más allá de la estadística penal para erradicar la LGTBIfobia en Madrid.